Un deseo, un punto y la Luz

thumbs_laitman_557Baal HaSulam, Introducción al Libro del Zóhar, ítem 66: Tengan en cuenta que en todo hay internalidad y externalidad. En el mundo en general, Israel, los descendientes de Abraham, Isaac y Jacob, se consideran la internalidad del mundo.

Israel” son los que tienen una inclinación por las tres líneas, por el otorgamiento. Estas tres líneas simbolizan a Abraham, a Isaac, y a Jacob, e Israel aspira a integrarlas de manera que la fuerza de otorgamiento y la fuerza de la recepción se conecten y alcancen la adhesión con el Creador en la línea media.

Después de todo, en la realidad sólo existen estas dos fuerzas, la fuerza de recepción y la fuerza de otorgamiento. La primera se refiere al ser creado y la segunda al Creador.

Si la fuerza de otorgamiento también está en el ser creado, una chispa o un punto en el deseo de recibir, entonces por medio de esto el ser creado puede construir la línea media. El deseo es la línea izquierda, y el punto en el deseo, la chispa proveniente del Masaj (pantalla) antes de la ruptura, es la línea derecha, y la Luz que fue convocada para operar en la soldadura les ofrece la línea media, por encima de la razón, otorgamiento por encima de la recepción.

Así que nosotros tenemos el deseo y el punto dentro de él (●) y también la tensión (Δ) entre ellos, debido a la cual la persona se siente mal. Entonces su punto recibe el ansia por conocer al Creador. Y en este caso, todos sus deseos se convierten en un medio que ayuda a que el punto en el corazón alcance al Creador.

Por esta razón la Luz inicialmente, al descender, creó un deseo tan poderoso como ella misma. Ahora, cuando el ser creado usa este deseo, él puede alcanzar al Creador y elevarse hacia Él.

“Abraham” es el punto de otorgamiento, y cuando la persona lo usa correctamente y mira al deseo desde él, es llamada “Isaac”. Y entonces se da la combinación de ellos, “Jacob”, la línea media. Nosotros necesitamos estos tres componentes.

Dr. Michael Laitman

Pregunta: Si la Luz y el deseo tienen el mismo poder, ¿de dónde viene la diferencia (Δ) entre ellos viene?

Respuesta: La chispa de Luz, o el Creador, entra al deseo y evoca en él una sensación de otra naturaleza, de otra esencia.

Entonces la persona se siente mal debido a su falta de semejanza con esta naturaleza en el uso de su deseo.

La verdad es que ninguno de nosotros sabe qué es el deseo de recibir, pero todos conocemos sus beneficios. Así que no estamos hablando del deseo sino de la intención con el fin de recibir; vivimos dentro de la intención egoísta y no dentro del deseo, tampoco lo sentimos en sí mismo.

Toda nuestra percepción, nuestro programa completo, está basado únicamente en nuestra intención, en nuestro egocentrismo. La diferencia no yace entre los dos deseos, el deseo de recibir y el deseo de otorgar, sino entre las dos características básicas.

Las comparo no según el tamaño, sino de acuerdo a una diferencia cualitativa. De hecho, yo siento la diferencia, la diferencia entre el Creador y el ser creado. Esto es lo que me impulsa a comenzar el camino de acceso al nivel del Creador, a una equivalencia de forma con Él. De lo contrario no recibiría ese anhelo.

Entonces asciendo por los niveles de similitud, los niveles a través de los cuales la persona se lleva hacia una equivalencia de forma con el Creador.

Existen personas en las que hay tres líneas y en otras no las hay. De hecho, existen en todos, puesto que todos tenemos que alcanzar eventualmente el mismo estado. La ruptura fue total, la incorporación fue total, y la corrección también tiene que ser total.

Aun así, las tres líneas no se expresan en todos al mismo tiempo. En el deseo general hay una parte superior, GE, o en otras palabras, aquellos en los que el punto en el corazón (•) ya se ha elevado y se ha revelado, y hay una parte inferior, AHP, aquellos en los que todavía está oculto, abajo. En consecuencia, los de arriba son atraídos hacia la unidad (Yejud), hacia el Creador, y por eso son llamados “Judíos” (Yejudí). Abajo, las personas tienen una gran cantidad de deseos, cada una aparentemente vivía en su propio mundo, y por eso son llamadas “las naciones del mundo”. Arriba, todos quieren conectarse a un punto por medio del cual puedan alcanzar al Creador y por debajo, este punto aún no ha sido revelado y todavía no significa nada, y de esta manera los diferentes deseos atraen a las personas hacia diferentes direcciones.

Dr. Michael Laitman

Sin embargo, “lo particular y lo general son iguales”, y cada persona es un pequeño mundo, así que este sistema, esta estructura, ya existe en cada una. Incluso si el punto se revela en el corazón de la persona, ella también tienen muchos otros deseos, aunque en el momento pueden estar ocultos esperando su turno. Todos tienen deseos que, mientras tanto, no acompañan al punto en el corazón.

Sin embargo, las personas que han recibido de Arriba la base de las tres líneas, tienen que sentir que son responsables de la corrección del mundo.

(99037 – De la 1° parte de la lección diaria de Cabalá del 1/29/13, “Un discurso para la culminación del Zóhar”)

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