El deseo es como un objetivo para la Luz

Dr. Michael LaitmanPregunta: ¿Podremos alguna vez probar que toda la materia de la creación es un deseo de recibir?

Respuesta: Pregúntenle a los físicos, y ellos les dirán lo mismo, pero con diferentes palabras. Existen varios principios básicos, como la segunda ley de la termodinámica, y existen varias constantes naturales. Si excavamos un poco más profundo, nos toparemos con el concepto de masa. Detrás de la masa, existe la energía, y, detrás de la energía, aquí el conocimiento científico agota sus posibilidades.

¿Podemos decir que existe una fuerza detrás de la energía, pero qué es esta fuerza? ¿Cómo podemos describirla? Los científicos están tratando de encontrar esas bases y con nosotros se finalizara su investigación, trazando una línea desde sus estudios hasta el deseo de recibir, el deseo de mantener la existencia de éste en todos los niveles de la naturaleza inanimada, vegetativa, animada, y hablante.

Incluso si hablamos del fenómeno más elemental, siempre se trata de su naturaleza. Nos referimos a algo que quiere sostenerse a sí mismo en su forma de existencia. Este es el deseo de recibir, el deseo de existir. Sin este, no habría nada, ni siquiera por un corto tiempo. En esta fuente, incluso el tiempo todavía no existe.

Entonces, el deseo lo precede todo, y, más allá de eso, existen diferentes formas que este asume.

Todas las ciencias y las sabidurías hablan de lo que el hombre descubre aquí en el marco de la realidad corporal. Por otra parte, la sabiduría de la Cabalá no habla de nuestro deseo egoísta que sólo es típico de este mundo, sino acerca de un deseo primario, acerca de una fuerza que aún no está investida en nada.

Pregunta: ¿Éste puede este ser estudiado por fuera de la sabiduría de la Cabalá?

Respuesta: No, por fuera de la sabiduría de la Cabalá, simplemente no tenemos las herramientas necesarias. No podemos construir un acelerador que bombardeé el deseo y registre sus respuestas. Esto se debe a que es mucho más profundo que el mundo microscópico, más profundo que los efectos cuánticos. Por lo tanto, ustedes pueden trabajar sólo con esto dentro de sí mismos, cuando se convierten en el “área” hacia la cual viene la Luz. Esta impacta el deseo, y, como resultado de su encuentro, como resultado de la cooperación entre ellos, se crean diferentes partículas, de acuerdo a lo cual descubren la Luz que Retorna que desciende a un nivel inferior y evoca nuevas Reshimot (genes espirituales) en ustedes.

El esquema elemental, de acuerdo a la sabiduría de la Cabalá, es un Masaj (pantalla) que comienza a ascender desde Tábur. En el siguiente nivel, existe un Zivug de Haka’a (acoplamiento de golpe), y la Luz que Retorna desciende una vez más de un nivel a otro, superando así la diferencia en energía en el estado previo. Desde ahí, “arroja” Taguín sobre las letras (“coronas” encima de las letras), y eventualmente, la diferencia en energía provoca diferencias en las frecuencias, diferencias en los atributos. Esta comparación les permite discernir los detalles y ensamblar la imagen general.

Es como un bebé que lo prueba todo, y así comienza a conocer el mundo ya que el gusto es el principal sentido que puede usar y en el que se basa por el momento. En la espiritualidad, las nuevas Luces que se revelan en el deseo son llamadas “sabores”. Estos nos ayudan a aprender lo que sucede.

Entonces, la materia que es el objetivo de impacto de la Luz soy en realidad yo, mi deseo de recibir. Justo como los científicos que bombardean sus objetivos con partículas al incrementar su energía, nosotros también hacemos lo mismo, no con la materia corporal, sino con la materia del deseo, al elevarnos de la fase cuatro a la fase tres, a la fase dos, y en adelante.

Dr. Michael Laitman

Por lo tanto, nosotros no podemos hablar con los científicos acerca de esos asuntos. De todas las ciencias, la física es la más cercana a la sabiduría de la Cabalá. Nosotros hablamos de fenómenos y fuerzas concretas.

 (102834 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 14 de Marzo del 2013, “Introducción al Libro del Zóhar”)
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