La maldición de la abundancia inútil

Dr. Michael LaitmanPregunta: Hoy en día, muchas personas son engañadas por los sueños “verdes”, tales como “Estamos devastando los recursos de nuestro planeta. Detengámonos y preservemos el medio ambiente para nuestros hijos”.

Respuesta: Por un lado, yo comparto esta opinión. Por otro lado, vemos que esto no es así. Los intereses de muchas personas están involucrados en este tema, y ​​ellas permanecen a ambos lados del frente “verde”. De vez en cuando la lucha por un planeta verde provoca más daño que los daños ecológicos en sí.

En primer lugar, nosotros tenemos que averiguar exactamente cómo estamos destruyendo la naturaleza. ¿Ocurre esto a causa de nuestras relaciones o debido a las consecuencias tecnogénicas?

En un momento dado en el tiempo, los demógrafos y maltusianos gritaron que la tierra no sería capaz de darnos de comer, y, sin embargo, ahora tenemos una abundancia de alimentos tal, que algunos gobiernos subvencionan a los agricultores para que acepten voluntariamente producir menos productos alimenticios. De hecho, si no estuviéramos desperdiciando tantos suministros de alimentos, estos serían suficientes para proveer para el mundo entero.

La amenaza de escasez de petróleo y gas tampoco son muy justificada,  pero les ayudan a ganan dinero a muchas personas con las fluctuaciones de sus precios. Además de eso, en este momento, nosotros ya hemos desarrollado tecnologías muy eficaces que proporcionan energía alternativa.

En cuanto a las grandes cantidades de residuos, fue creada una nueva industria de transformación muy rentable.

En otras palabras, los problemas actuales tienen bastante posibilidad de solución si nos acercamos a ellos correctamente. Baal HaSulam escribió que la Tierra tiene el potencial para alimentar a muchas más personas de las que existen en la actualidad.

El problema es que nosotros debemos organizar nuestra sociedad de una manera adecuada. A menos que nos organicemos, las personas seguirán muriendo de hambre. Cada pocos segundos, alguien muere de hambre. Esto ocurre porque el mundo no es capaz de unirse. Simplemente no tenemos la capacidad para cuidar de los demás.

Esto significa que la raíz del problema no tiene que ver con la naturaleza, sino más bien, con los seres humanos. Debemos pensar cuidadosamente acerca de lo que debemos cambiar. Dejemos de construir estructuras externas y de luchar con los síntomas externos. A menos que cambiemos internamente y eduquemos a una nueva generación de personas, nada funcionará. Tenemos tecnologías y agricultura, pero el problema es que cada uno de nosotros se ocupa de él o ella y salvaguardas sus propiedades. Una persona tiene agua, otra tiene carne, otra tiene sal, la cuarta tiene cerillos, y el siguiente tiene leña, pero ellas no se reúnen para preparar una sabrosa sopa. Es por eso que la gente muere de hambre.

Pregunta: ¿Esto quiere decir que simplemente nos escondemos para no resolver este problema?

Respuesta: Nuestro egoísmo lo estropea todo. Éste es la única fuente de los problemas que atravesamos. Muchas personas inteligentes han tratado de luchar contra el egoísmo utilizando diferentes métodos y remedios. Sin embargo, ninguno de estos experimentos (incluyendo la Unión Soviética) tuvo éxito. ¿Por qué? Porque, para tener éxito, necesitamos la ayuda de la Fuerza Superior.

El problema es que tenemos que aspirar a que la Naturaleza nos cambie. Para ello, debe dar el consentimiento a las modificaciones internas, y concordar con la idea de que nosotros mismos no somos capaces de cambiar y que sólo la naturaleza puede hacerlo. ¡Por otra parte, nosotros debemos apelar y depender solo de la Naturaleza!

Para poder llegar a este estado de la mente, tenemos que unirnos y tratar de construir un modelo social que le permita la Naturaleza influir sobre nosotros. Entonces, la naturaleza nos hará más inteligentes y nos dará una comprensión más clara de las nuevas medidas que debemos tomar.

Sin embargo, esto no será suficiente. Hay otra condición complicada. Todos nuestros esfuerzos deben dirigirse a la restauración de la Naturaleza. En otras palabras, en esencia, no debemos actuar por nuestro propio bien. Esta es una tarea muy ardua. Nuestras acciones deben enfocarse en aras del Creador, deben estar orientadas al poder del otorgamiento, es decir, hacia la Naturaleza. Es nuestro deber unirnos con ella. Nosotros debemos potenciar la fuerza del otorgamiento de toda la realidad. Esta es la meta a la que debemos dedicarnos completamente.

Pregunta: ¿Cómo podemos explicarles estos temas a los defensores del medio ambiente?

Respuesta: Las amenazas siguen creciendo ante nuestros ojos. El hambre mundial se disparará debido al aumento de los precios de los alimentos. La situación empeorará si nosotros no cambiamos a las personas y establecemos nuevas normas de consumo razonable. De hecho, hay abundancia de todo lo que realmente necesitamos, y, aun así, la mitad del mundo es privada de las cosas básicas que son esenciales para la existencia humana. La situación sólo puede cambiarse si cambiamos las relaciones entre las personas pasando de la indiferencia y la hostilidad a la amabilidad y la benevolencia.

En consecuencia, tenemos que cambiar nuestra actitud frente a la Naturaleza. Para ello, nosotros debemos modificar al ser humano, y, sólo después de que podamos arreglárnoslas para alcanzar esto, podemos referirnos a la solución de los problemas ambientales.

La naturaleza es un todo. Es un complejo único que consta de cuatro niveles: inanimado, vegetativo, animado, y hablante. En esta jerarquía, los seres humanos ocupan una posición superior crítica. A menos que reconozcamos y admitamos este hecho, no seremos capaces de comenzar a tratar correctamente los niveles inanimado, vegetativo y animado de la naturaleza.

Esto significa que tenemos que transmitirles a los ambientalistas y defensores “verdes” un mensaje sencillo: Antes que nada, nosotros tenemos que cambiar al ser humano, y entonces seremos capaces de mejorar el resto.

De hecho, nosotros destruimos la naturaleza solo por medio de nuestros pensamientos. Por lo tanto, la modificación interna de las relaciones entre nosotros funcionará de manera mucho más eficaz que cualquier proyecto “verde”. ¡La Naturaleza revivirá! Creemos que la naturaleza ya ha sido irreversiblemente dañada y que tomará miles de años curar las heridas de los diversos sistemas ecológicos. ¡Esto no es cierto! Si cambiamos nuestros pensamientos y nos elevamos a un nivel de interacción entre nosotros más alto, todo volverá rápidamente a la normalidad.

 (101652 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 1 de Marzo del 2013, “La Paz”)
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