No existe “un poco” en la espiritualidad

Dr. Michael LaitmanPregunta: Ayer tuvimos un ejercicio en el que tratamos de relacionarnos con todo como si fuera “un diálogo con el Creador”. Al fin y al cabo, Él es quien está enviándonos todos estos estados y nosotros tenemos que responder a ellos correctamente. ¿Cómo podemos “fortalecernos” en la implementación de este enfoque, sin programar un par de intentos al día? ¿Cómo podemos profundizar en esta idea para llevarla a cabo a lo largo de toda nuestra vida?

Respuesta: La persona no siempre puede evocar esto por sí misma. Ella necesita un “estímulo” externo. El mejor estímulo externo es el grupo. Es por eso que nosotros hablamos de garantía mutua.

En el marco de la garantía mutua no es suficiente con que cuidemos de que el otro no haga un agujero en el barco; no es suficiente con que protejamos al otro para que no tenga malos pensamientos; además de eso tenemos que asegurarnos de que él tiene buenos pensamientos. Si todos mantenemos la conexión mutua y el anhelo común por la meta, nadie tendrá malos pensamientos, sino sólo buenos pensamientos.

Entonces, por supuesto, los malos pensamientos comenzarán a despertar a un ritmo muy rápido, pero caerán inmediatamente al suelo correcto: Será claro para la persona que son una interrupción, “ayuda en contra”, destinada a evocarla y a estrechar la relación con los amigos y por medio de ellos, con el Creador. Entonces todos serán capaces de procesar fácilmente incluso millones de pensamientos similares al día, y en unos cuantos días ella cumplirá con todo el nivel de este mundo.

Todos se preocupan por todos los demás. Todos están conectados en una misión, en una meta común. Yo siento que tengo que pensar en la meta por el bien de los demás. Quiero que todos la anhelemos; no puedo dejar la conexión con la meta y con el Creador, puesto que si lo hago, yo traicionaría a mis amigos y me convertiría en un criminal, en un estafador, en un ladrón que roba el mundo espiritual de los demás y que anula el esfuerzo de ellos a lo largo del camino espiritual. Es más, yo le robo al Creador; lo privo a Él del placer, dado que refreno al grupo y no permito que Él les dé a los amigos lo que ellos anhelan. Yo soy el único responsable de eso.

Esto es lo que todos deben pensar. Después de todo, no existe “un poco” en la espiritualidad: Si alguien no trabaja al máximo, todos sufren. Así que piensen cuidadosamente acerca de lo que hacen y de lo que les preocupa durante el día.

Aparte de eso, hay ocasiones en las que ustedes admiten, “ahora no puedo pensar en los amigos. Tengo que descansar, tomar una siesta, o distraerme con otra cosa, al menos mentalmente”. Estas pausas son externas a la adhesión al grupo y al Creador y después verán no sienten necesidad de ellas.

Pero, mientras tanto, estas son necesarias, de tal manera que en un momento dado se dicen a sí mismos: “Haré una pausa y descansaré de todos”. Puede que caigan en un estado “animal” durante media hora o una hora, pero ustedes deciden durante cuánto tiempo; ustedes deciden no pensar por un rato en lo que es importante. Entonces, sentirán los pensamientos “ajenos” a la espiritualidad…

(102520)
De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 3/12/13, “Introducción al Libro del Zóhar”

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