Volviendo nuestro rostro hacia el superior

Dr. Michael LaitmanBaal HaSulam, “Un discurso para la conclusión del Zóhar”: En la espiritualidad, el tiempo de dar y el tiempo de recibir están separados. Esto se debe a que primero el Creador le dio al receptor; y en este dar, Él sólo le da la oportunidad de recibir.

Pregunta: ¿Cómo podemos reconocer esta oportunidad y usarla correctamente?

Respuesta: Tiene varias señales, y la primera es cuando no somos dejados en paz. Si nosotros no nos despertamos, entonces ¿qué tipo de oportunidad se nos dan? Por lo general, se nos “despierta”, en una cafetería o en un bar, o durante un partido de fútbol en la TV. ¿Podemos realmente despertar para la corrección si nuestra naturaleza es simplemente un deseo egoísta de recibir placer? Nosotros sólo nos despertamos debido a los problemas que tienen este propósito, especiales y cualitativos.

Durante miles de años de desarrollo, la humanidad recibió gran cantidad de golpes simples. Si una sola generación de personas longevas hubiera experimentado esto, habría sido muy lamentable. Es por eso que nosotros reencarnamos de generación en generación, para llegar a conocer los golpes cualitativos.

Hoy en día tenemos comida, ropa y refugio. Cada uno de nosotros vive mejor que como lo hicieron los reyes de hace quinientos o mil años. Refrigeradores, aires acondicionados, hornos de microondas, teléfonos móviles, coches, o si vamos de mal en peor, tenemos el transporte público, esto son los atributos de nuestra vida moderna. El mundo entero está ante nosotros. Pero no hace mucho tiempo, incluso Europa se veía muy diferente: Las personas vivían en condiciones terribles y tenían relaciones sociales inconcebibles.

Todos nosotros estamos relativamente acomodados. Así que, ¿qué falta en nuestras vidas? Nosotros carecemos de alegría, de propósito en la vida. ¿Para qué vivimos? La paradoja de nuestra vida es que tenemos todo lo necesario, pero casi no disfrutamos de nuestra existencia.

Anteriormente era al revés. Si la persona tuviera tenido una barra de pan cada día, no habría deseado nada más. Al tener esta “dicha”, ella se habría quedado en la cama todo el día. Mientras que hoy en día, las personas descansan en sus sofás, dado que están vacías debido a la abundancia. A esto se le llama los golpes cualitativos. Hijos rebeldes, familias rotas, miedos, preocupaciones y confusión, la persona hace todo lo que sea para evitarlos, pero no hay ningún lugar hacia donde correr.

Por otro lado, el mundo está siendo “tirado todo junto” por una sola red, y nos preocupamos debido a la bolsa de New York, por los cultivos europeos, las fuertes lluvias en zonas remotas o por los conflictos en otros países. Nosotros estamos conectados con todo el mundo y dependemos de todo. Sentimos constantemente la presión y la incertidumbre. Por lo tanto, estamos obligados a cuidar de los demás.

Como resultado, todos experimentamos desastres que está dirigidos particularmente hacia nosotros, y que moldean una sola pregunta en nuestro cerebro: “¿Cuál es el propósito de mi sufrimiento?” Baal HaSulam formuló esta pregunta un poco diferente: “¿Quién es el que disfruta de lo que es pasando? O más precisamente, ¿a quién deleito? “El problema es que no hay respuestas a estas preguntas.

En general, el período actual de nuestras vidas representa el “lado opuesto” de la era del Mesías. Antes que nada, debemos revelar un deseo. Es por eso que la Luz llega a nosotros a través de la “puerta trasera”, desde atrás. Nuestro deber es revertirla de manera que brille ante nosotros. Rabash escribe al respecto en su artículo “La asunto de la asociación de las cualidades de misericordia y juicio”. El superior me parece como algo muy triste y repulsivo hasta que yo lo elevo “por encima de la razón” y empiezo a revelarlo a Él y a apegarme a Él. Yo me transformo en mi opuesto (о hago lo mismo con Él ante mis ojos), y luego nosotros nos volvemos rostro a rostro uno con el otro.

Sin embargo, Él todavía brilla para mí a través de la “parte posterior” y causa desastres que me arrastran gradualmente hacia un enfoque correcto al construir una vasija dentro de mí.

Así es como hemos pasado todos los niveles, todas las etapas históricas. Baal HaSulam escribe que ningún estado se preserva hasta que volverse insoportable. Entonces lo destruimos y construimos en su lugar algo diferente.

Sin embargo, esta vez no tiene que destruir o construir nada en el nivel de este mundo. En vez de ello, nosotros debemos comprender y asimilar lo que está ocurriendo con nosotros, explorar la situación en la que estamos, y entenderla y reconocerla. Lo principal es darnos cuenta de que el superior tiene que realizar todos los cambios. Pero no debido a que nosotros estemos impotentes, después de todo, Él previamente también lo hizo todo, aunque sin que fuéramos conscientes de ello. Hoy en día, tenemos que reconocer este hecho y asegurarnos de que aceptamos todas las acciones que el superior hace, y que debemos provocar todas Sus acciones, pedirlas y darle gracias por ellas, y así acompañar constantemente todos Sus pasos.

Esto es en realidad el “trabajo por el bien del Creador”: yo llego a conocerlo a Él, empiezo fusionarme con Él. Esto es lo específico de nuestra etapa de desarrollo anterior: Llegamos a conocer al Creador cada vez mejor, hasta que lo conocemos por completo. En otras palabras, finalmente, veremos que todo lo que nos sucede, incluidos los eventos “negativos”, fue preparado para nosotros por Él solo con el fin de hacer que lo conozcamos mejor a Él. Este tipo de conocimiento de Él es imposible sin nuestra participación. Esto es exactamente lo que aún está oculto de nosotros.

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De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 2/11/13, “Un discurso para la conclusión del Zóhar”

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