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Un escudo para un verdadero héroe

Dr. Michael LaitmanPregunta: ¿Qué significa pedir conexión con el Creador cuando se está en un estado difícil, en vez de tratar de superar la dificultad por uno mismo?

Respuesta: La sabiduría viene sólo con la experiencia. Nosotros necesitamos sentir la oscuridad muchas veces, y luego la luz, y nuevamente la oscuridad y la luz. Es decir, tenemos que atravesar muchas sensaciones desagradables y agradables en las que me siento mal o bien por todo tipo de razones espirituales y materiales, y en las que no puedo hacer nada al respecto.

Miles de estas experiencias deberían cambiar en mí hasta que yo comience a darme cuenta de que mi percepción depende de mi evaluación, de la importancia que yo le agregue a las propiedades espirituales de conexión, amor, y a mi relación con los demás. Ya empiezo a adivinar y a sentir qué se oculta en la oscuridad. No solo me siento bien o mal, sino bien y mal debido a mi relación con el grupo, porque no lo considero importante o no trato bien a los amigos.

Hay muchos pasos en este camino, muchos escenarios pequeños que todavía no son espirituales, sino barreras psicológicas que debemos superar. Y entonces viene la comprensión de ese despertar de la oscuridad, yo comienzo a pensar en la pantalla, en el momento en que pueda estar por encima de estas sensaciones.

Tenemos que pasar a través de las buenas y malas sensaciones, a través del día y de la noche, hasta el final de la corrección. Aunque todos pasan a través de esto a su manera, al final, yo empiezo a sentir la necesidad de superar estas sensaciones. Ya no quiero depender de ellas como su esclavo, sino que quiero estar protegido contra ellas con un escudo.

Que surjan en mí diversas impresiones internas, pero que no afecten mi actitud hacia los amigos, hacia el camino espiritual, hacia la importancia de la meta y el Creador. Yo quiero ser independiente en eso de mi deseo egoísta y de sus tristezas. Este requisito está naciendo en mí: yo quiero estar por encima del sufrimiento de egoísmo, similar al comportamiento de un verdadero hombre en este mundo que valientemente se mantiene firme, y nada puede sacudirlo, ninguna influencia externa.

A partir de este momento, yo tengo una conexión directa con el Creador porque empiezo a exigir de Él. Hasta el momento, he pedido solo buenas sensaciones, estados agradables, un llenado dulce, es decir, demandé para mi egoísmo. Ahora, exijo elevarme por encima de mi deseo egoísta, y este requisito es el correcto para el Creador. Quiero relacionarme igualmente bien con el Señor, en la misma dirección, mientras permanezco por encima de las emociones, por encima de los dolores de mi ego. Esto es llamado la “pantalla (Masaj) anti-egoísta”.

Por supuesto, estas pantallas tienen un número de niveles y características, pero el trabajo con la Luz comienza desde esta primera pantalla. Yo quiero restringir mi deseo de disfrutar. Y, naturalmente, siento todo lo que ocurre en ella y la preocupación en mí mismo. Pero todas estas emociones, que se cocinan en mi estómago, no afectan mi visión, corazón y mente. Hay una partición (Parsá) entre ellos, la cual siento como un diafragma dentro de mi cuerpo. Por debajo de esta partición, en el “estómago” algo se cocina y ocurre, pero yo quiero identificarme con lo que está por encima de este diafragma: con los pulmones, el corazón y el cerebro.

(103829De la preparación para la lección diaria de Cabalá del 28 de marzo del 2013)

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Dr. Michael LaitmanPregunta: ¿Cuál es la diferencia en cuanto a las intenciones cuando estamos aprendiendo del Libro del Zóhar o del Estudio de las Diez Sefirot?

Respuesta: En principio, no hay ninguna. Los dos libros fueron escritos desde el nivel de GAR del mundo de Atzilut. Estos dos lenguajes simplemente se complementan el uno al otro y de esa manera nos ayudan.
Si nosotros leemos libros que fueron escritos sólo en el lenguaje del Midrash, entonces no es claro para nosotros qué atribuirles a ellos. Una persona puede quedar atrapada en detalles aislados y buscar sentido en ellos, otra podría tratar de establecer paralelismos, etc.

Por lo tanto, con el fin de establecernos, de estabilizarnos con el enfoque correcto y de no convertir El Libro del Zóhar en lo que han hecho con la Torá, donde todos encuentran lo que les gusta: psicología, sociología, historia, derecho, y así sucesivamente, Baal HaSulam insertó en una especie de “física” o “mecánica” de actividades espirituales mutuas en nuestro aprendizaje. Gracias a esto nosotros sabemos acerca de qué estaba hablando él realmente. Sus libros describen un sistema espiritual de conceptos metódicos, y aunque yo todavía no estoy allí emocionalmente, ya puedo imaginar básicamente la esencia: las diez Sefirot, la relación entre ellas, sus acciones con respecto a la Luz superior que se encuentra por encima de ellas, cómo se identifican con ella y cómo son llenadas con ella.

Así que desde el principio, yo puedo mantener la dirección correcta sin huir; después de eso, puedo empezar a aclarar por qué el autor escribe de esta manera, transmitiendo emociones como éstas, usando palabras como éstas de nuestro mundo. Baal HaSulam me comunica el sistema superior en el que todo está determinado de acuerdo a la naturaleza de las cosas que se encuentran en el sistema inferior, donde veo la naturaleza inanimada, vegetativa, animada, y humana en toda su diversidad y riqueza y todas las conexiones mutuas entre ellas. Mis sensaciones se derivan del mundo en el que yo me encuentro, pero al mismo tiempo Baal HaSulam describe para mí el mundo superior. “Vean cómo está construido”. Y así, sin haber escogido hacerlo, yo empiezo a recibir algún tipo de estimulación, comienzo para conectar detalles aparentemente separados, y avanzo hacia adelante.

Hay muchas cosas ocultas allí que nosotros no conocemos. Cuando empezamos a volvernos un poco más sensibles, incluso inconscientemente, con una sensación ligeramente mayor, recibimos una iluminación que nos desarrolla…

(103880De la 2° parte de la lección diaria de Cabalá del 29 de marzo del 2013, El Zóhar)

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El grupo no tiene derecho a permanecer en silencio

Dr. Michael LaitmanPregunta: Cuando algo sucede en un grupo, el grupo por sí mismo intenta solucionar sus problemas particulares en vez de acudir a otros grupos y gritar, “¡Ayúdennos!” ¿Alguien necesita sugerir la posibilidad de buscar ayuda o todo el grupo debe decidir que realmente tenemos un problema y que ha llegado el momento de gritar para que nos escuchen?

Respuesta: En nuestro grupo en Israel sucede lo mismo. Yo siento eso cuando un amigo u otro caen, espero un día o dos para ver si los otros responden a esto o no. Si no, sugiero que  ellos les digan a todos los demás. Es decir, debe haber un examen constante y no hay forma de evitarlo.

Y el grupo no tiene derecho a permanecer en silencio en circunstancias como esas, dado que esto será dañino para todo el resto.

Yo no debo ocultar mi falta de participación en algo, mi desapego del camino espiritual, de la búsqueda, de la tensión, del progreso hacia adelante. No puedo estar en silencio acerca de esto porque al hacerlo, causaré que las personas fallen.

Es como un grupo de soldados que salen hacia una ofensiva y de pronto uno de ellos no está dispuesto a seguir adelante. Otros dependen de él ¿Qué sucederá si no lleva a cabo su misión? Todos serán asesinados; nada tendrá éxito. Por lo tanto, con el fin de no debilitar al grupo, él debe decirles que hay algo que no está bien con él, tal vez que su pierna o su mano no están funcionando correctamente.

Además, si un grupo entero cae, esto debilita a los otros grupos. No podemos pensar sólo en nosotros mismos. Si pensamos así, estamos diciendo que la garantía mutua no existe, que no hay obligación mutua. Entonces, en general, ¡no habrá nada! Piensen bien en esto.

 (103865 – De la Convención europea en Alemania del 23 de Marzo del 2013, Lección 3)
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Fijen sus ojos en la meta

Dr. Michael LaitmanPregunta: ¿Cuál es el significado de la frase, “todo lo que tiene que reunirse, es como si ya estuviera reunido”?

Respuesta: Esta dice que todo está frente a ti desde el  principio. Todas las cosas que tienes que descubrir ya existen. Cuando la persona nace, ella gradualmente descubre nuevas cosas para sí misma, y le parece que no existían antes. Así es como se siente. Pero en realidad, todo ya existe; sólo necesitamos preparar nuestros Kelim (deseos), y los correspondientes límites del universo serán inmediatamente revelados en ellos.

En general, para que la realidad entera esté frente a nosotros es necesario sólo añadir la intención de otorgar, la Luz de Jassadim, y hasta ese grado descubrimos la realidad perfecta. Sólo esto nos hace falta.

Y por lo tanto yo no pretendo corregir la corrupta realidad presente. Pretendo añadir el atributo de fe, el atributo de otorgamiento a mi relación con todo. Esto es corrección, fe por encima de la razón.

En consecuencia, yo no necesito corregirme desde el interior, simplemente necesito salir de mí mismo hacia el exterior y conectarme con lo que está ahí. Todo está ya frente a ustedes, el problema es que ustedes no están ahí, afuera de ustedes mismos. Es necesario llevar a cabo esta acción, salir afuera de ustedes mismo, y entonces esta realidad se volverá suya. Hoy, aún no están listos para revelarla, pero existe. Sólo necesitan “ponerse los anteojos” con el fin de verla.

Nosotros construimos el Kli espiritual por encima del deseo de recibir, por encima de la impureza. El “Faraón” no desaparece en ningún lugar, el deseo de recibir permanece, y más aún, permanece en su forma brutal, y al final se le añade “el corazón de piedra”. Pero necesitamos elevarnos por encima de este, pasar por encima de este.

Yo protejo la impureza (Klipá) que cubre mi deseo de recibir; similarmente, la cascara protege la fruta hasta que madure por completo. De otra manera, la fruta se pudrirá, y no alcanzará la corrección completa. Construyo toda mi relación con la realidad mientras la cáscara protege mi deseo de recibir: “Que no desaparezcan así de mí mi odio, celos, crueldad, pereza; que permanezcan todas esas cosas porque las necesito”. Es como si yo envolviera mis características egoístas en un paquete, y saliera de ellas hacia afuera. Y  si por el contrario desaparecieran, yo me quedaría sin nada, y no tendría ninguna base sobre la cual construirme a mí mismo.

Pregunta: ¿Entonces cómo sale la persona de sí misma?

Respuesta: Para esto es necesario llegar a la impotencia total. Entonces se abrirá para ustedes una especie de hueco en el corazón, en el cual sienten que pueden ir hacia afuera, y pedirán esto. Pero mientras tanto no han llegado a la verdadera plegaria, no han sido “empujados” lo suficiente para encontrar al Creador.

Pregunta: ¿Cómo alcanza la persona la verdadera plegaria con el fin de obtener ayuda?

Respuesta: Esto sucede sólo después de que ella pierde completamente la esperanza, pero aún permanece en el camino. Por una parte es necesario llegar a un estado de reconocimiento del mal, por la otra la grandeza de la meta, y mantener esta separación.

Primero, yo me siento mal porque estoy en el estado egoísta. Este estado es una maldad insoportable para mí. Pero el problema no es que sea malo para mí. Tengo que cancelar mi “yo” y querer que esto sea malo para mí porque no estoy listo para otorgarle al Creador. Así, la maldad se manifiesta en oposición al amor por el Creador. Y segundo, reconozco la grandeza de la meta, que para mí es el bien.

Cuando mantengo esos dos extremos, yo llego a una verdadera plegaria, a una petición por la corrección.

La meta es tan grande ante mis ojos que no puedo abandonarla. Y todo el tiempo mi preocupación es que la grandeza sólo crezca más. En última instancia, me aferro a dos extremos: a la grandeza de la meta y a la maldad de mi estado presente.

Aquí debe haber presión del grupo, que me dé la consciencia de que la grandeza de la meta es precisamente darle contento al Creador. Y entonces comienzo a pensar cómo huir de mi mal estado presente, el cual es malo específicamente porque estoy lejos de la meta.

arreglando tus ojos hacia la meta

Esas son las condiciones que deben formarse dentro de mí. Para esto lo tengo todo: el grupo, al Creador, las fuentes…Pero la consciencia de la importancia de la meta es la clave de todo (1), es previa a todas esas condiciones. Yo necesito estar enfocado en la meta, y dentro de todos esos estados, mirar sólo hacia la meta, adherirme sólo a ella. Y entonces, como resultado, necesito realmente un grupo, un maestro, los estudios, y la diseminación.

Después de todo, “el final de la acción está en su pensamiento inicial”. La meta me obliga a todo. Al aspirar a la meta, yo entiendo que no puedo arreglármelas sin el entorno, porque alcanzaré  la meta específicamente entre los amigos. Sé que no puedo lograrlo sin el maestro porque él me une al grupo en el camino y trae la Luz que nos llena. Entiendo que no puedo hacerlo sin libros porque con su ayuda aprendo el sistema espiritual y me estimulo. Cuando estudio, es como si yo estuviera en ese sistema, y desde ahí convoco la Luz que Reforma. Y finalmente, me doy cuenta de que no puedo arreglármelas sin la diseminación, dado que el grupo es una pequeña parte de la vasija colectiva de la humanidad por la cual también necesito preocuparme.

Todo se deriva del hecho de que me doy cuenta de la importancia de la meta. Interpreto para mí mismo el estado final en el cual el grupo, el maestro y yo, estamos unidos con toda la humanidad de tal manera que todo el sistema espiritual cobra vida entre nosotros. Sus Luces nos llenarán y nos unirán a unos con otros en una sola Maljut del mundo de Infinito. Y en esta, nosotros revelaremos a Aquel que la ha formado, a la Raíz que ha producido las cuatro fases de la Luz Directa. Y este es el Creador.

 (102673 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 13 de Marzo del 2013, “Introducción al Libro del Zóhar”)
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