El inesperado significado de la vida

Dr. Michael LaitmanAntes del ascenso espiritual, la humanidad pasa por un período de preparación sin entender las leyes de la evolución. Hay varias teorías con respecto a eso, pero vemos que el proceso es impulsado sólo por la evolución de nuestro deseo egoísta que funciona únicamente para nuestro beneficio. Este es particular para cada persona y ha determinado nuestro comportamiento a lo largo de las eras de la evolución de la humanidad.

En la humanidad, hay varias civilizaciones excepcionales, cada una de ellas ha desarrollado su propio camino, a su propio ritmo y en su propia dirección. Durante los tiempos de la antigua Babilonia y de la torre de Babel, cierta parte de la humanidad se separó del resto y empezó a avanzar de una manera especial, puesto que además del deseo de recibir, un deseo de alcanzar la meta de la realidad también fue evocado en ellos.

Este deseo necesita un método con el fin de llenarse y esto creó un problema. Esto se debe a que la persona realmente quiere saber por qué y para qué vive, cuál es la meta de su vida. Pero, de repente, ella descubre que la respuesta a esta pregunta se satisface de acuerdo al principio de “ama a tu amigo como a ti mismo”.

Se cree comúnmente que el significado de la vida es se revela después de la muerte del cuerpo o en alguna realidad mística que va más allá de la naturaleza corporal. Pero de repente me ha hablado sobre el amor a los demás y que si empiezo a amar a los demás como yo me amo y desarrollo este tipo de relaciones, descubriré el mundo superior, toda la realidad, la profundidad completa de la creación y también toda la fuerza eterna, oculta llamada del Creador.

Yo no entiendo esto. ¿Es suficiente el amar a cualquiera que yo vea? ¿Tengo que someterme y anularme para no ver la diferencia entre nosotros? Esto es llamado “otorgar para otorgar”. Entonces, yo también adquiero la deficiencia del otro y cuido de él como si fuera mi bebé querido, como mi propia alma, de la cual en realidad él forma parte. Se me ha dicho que gracias a este amor yo encontraré y cumpliré la meta de mi vida. Lo más importante es hacer el bien a los demás.

¡Pero esto es totalmente contrario a mi punto de vista! ¿Qué puede ser más repulsivo que eso?

Yo exagero y enfatizo este punto a propósito, pero es realmente así. La persona necesita tiempo para comprender que esta es su propia realización. Es en las relaciones con los demás en el actual nivel, que nos odiamos unos a otros, nos irrespetamos y escupimos sobre otros, cuando matamos al otro sin pensarlo dos veces, y además también disfrutamos de dañar el entorno; y es aquí donde se nos revela la verdadera realidad, la profundidad infinita del mundo espiritual. Al principio esto es simplemente incomprensible.

Por lo tanto, este es un camino largo. Un pequeño grupo comenzó a cumplir el método tiempo atrás, en la antigua Babilonia, y tuvo que pasar por muchos altibajos, mientras los demás continuaban avanzando por el camino egoísta.

Con el tiempo, una pequeña parte de la humanidad alcanzó el ego final a través de la ruptura, a través de la destrucción del Templo, mientras que la mayoría de la humanidad avanzó linealmente dentro del ego. En el camino, las dos partes están integradas y han alcanzado la fase actual, que requiere el llenado final de la corrección.

Así, la preparación comienza a corregir la distancia. Un pequeño grupo llamado “la nación de Israel” pasa a través de estados especiales, caídas desde los niveles espirituales, y entonces, atraviesa correcciones graduales que son profundas y lentas. Esta corrige sus vasijas rotas, deseos, y esto requiere preparación; requiere la transición de la intención de “para recibir” (Lo Lishma) a la intención de “con el fin de otorgar” (Lishmá) y desde otorgar a fin otorgar a recibir con el fin de otorgar. Todas las etapas en el camino son graduales y organizadas, y la nación de Israel se corrige a sí misma por medio de la Luz que Reforma, la cual es llamada la “Torá“.

Por otro lado, las partes de la vasija general llamada “las naciones del mundo”, no fueron rotas, así que no necesitan la corrección gradual. De hecho, ellas no tienen nada que corregir. La nación de Israel tiene que elevar de nuevo todas las vasijas rotas a la espiritualidad desde la que cayeron, con el fin de volver a ponerlas juntas en las diez Sefirot, cada una por separado y todas juntas, para reconstruir la realidad del alma común. Para todos los demás es mucho más sencillo, ya que ellos reciben una iluminación que les proporciona un Masaj (pantalla), que es su corrección. Ellos participan en el proceso y se conectan con Israel quien se corrige gradualmente a través de muchas tribulaciones.

Con el tiempo, las vasijas de todas las naciones del mundo alcanzan las correcciones en un nivel tal que toman a los hijos de Israel sobre sus “hombros” y los llevan al “templo”, la nación de Israel no puede elevarse a estos niveles por sí misma, solo las naciones del mundo pueden hacerlo, porque ellas no tienen vasijas rotas.

Por lo tanto, la última fase de corrección se cumple, no simplemente con las naciones del mundo, sino gracias a la ayuda y el apoyo “sobre los hombros” de ellas.

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De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 4/9/13, “Introducción al Libro del Zóhar”

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