“Trece años” entre las Klipot impuras

thumbs_laitman_207Baal HaSulam, “Introducción al Libro del Zóhar“, p.29: Porque si no tuviéramos este deseo de recibir dañado dentro de nosotros, no podríamos corregirlo en absoluto, porque nadie puede corregir algo que no está dentro de él. Y por lo tanto esa cantidad de deseo de recibir que está implantado en el cuerpo desde su nacimiento en el aire del mundo no es suficiente. En cambio, está aún más obligado a ser un vehículo para las Klipot impuras no menos de trece años.

Se concluye que incluso si yo poseo un gran deseo de recibir, aun así esto no es suficiente. Desde el comienzo el Creador nos dice, “Ven al Faraón, porque he endurecido su corazón”. Él te inundará con golpes, para que quieras huir de este. Es imposible sacarme yo mismo de la inclinación malvada hasta que éste haya alcanzado un nivel donde ya no pueda soportarla. Pero primero es necesario tomar consciencia completamente de este mal.

En nuestro mundo, nosotros educamos a los niños para que sean cuidadosos, “No vayas ahí, no hagas esto…” Pero en el mundo espiritual, no hay nada como esto. Existe lo opuesto; me envían con “criminales” y “ladrones”, “alcohólicos”, y “drogadictos”, en los brazos de Hamán, Balaam, Balak, Esaú, etc. De otra manera, ¿cómo puedo corregir esas características? En realidad, esas son partes no corregidas de mi alma. Por lo tanto, debo apropiármelas, sentirlas como mías, reconocer el mal oculto en ellas, y ser liberado por ello, elevarme por encima de ellas.

Pregunta: ¿Se concluye que para avanzar en la espiritualidad yo debo ser malvado?

Respuesta: ¿Cómo debo responderte? Si. Es posible corregir sólo lo que está en tu interior. Y a pesar de todo eso, esto no me dice que yo deba volverme malvado. Es una cosa, si como un terrorista, quiero matar a alguien. Es otra cosa, si quiero amar, y al mismo tiempo descubro dentro de mí una disposición de matar. Esos son dos enfoques absolutamente diferentes. Y la diferencia aquí es que yo descubro la maldad en oposición a esto, veo que dentro de mí yo soy malvado, pero no mato a alguien que me parece malvado.

“13 años” entre las Klipot impuras no es un tiempo acorde al calendario, en su lugar este es un nivel, y el estado es muy elevado. Yo aspiro a amar, a otorgar, entonces descubro mi inclinación malvada. Esta es la condición; de otra manera yo no avanzaría en absoluto en mi camino espiritual hacia la corrección, hacia el Creador.

Quiero estar cerca de Él, abrazarlo a Él, besarlo, darle placer a Él de acuerdo al principio: “no le hagas a tu amigo lo que a ti te resulta odioso”, y amar al otro como a ti mismo. Y de la misma manera, durante 13 años, yo descubro dentro de mí lo opuesto al otorgamiento. En otras palabras, descubro dentro de mí características, deseos e inclinaciones, las cuales ni siquiera sabía que existían, porque son espirituales y vienen de los cuatro mundos impuros de ABYA. Ellos habitan por encima de la comprensión “bestial” de nuestro mundo, y por lo tanto, este es ya un ascenso.

Aquí actúa el principio: “Uno en contra de otro”. Al aspirar al bien, yo descubro la maldad, una y otra vez ¡Y así sigue por algún tiempo!

Si yo no mantengo la posición y me detengo, todo desaparece. Y si no quiero detenerme, entonces acudo a un grupo, a los estudios, al Creador, apelando a todos los medios para que me ayuden a aferrarme al camino, a inclinarlo favorablemente.

Y sólo entonces descubro dentro de mí las cosas “maliciosas” y “erróneas”, defectos que parecían no existir antes. Yo nunca sentí qué eran los 613 deseos rotos y ahora están expuestos. Si no hubiera avanzado, yo habría permanecido en un nivel que en un sentido espiritual no es bueno ni malo. Por el contrario, si la persona avanza correctamente, se vuelve peor.

Pero trabaja en sí misma; entiende lo que está sucediendo con ella; se encuentra en una lucha interna; ayuda a otros, y ellos la ayudan. Es como si “aplastara” su ego con pesadas rocas, lo masticara y lo moliera, para que sea posible “tragarlo”, para “digerirlo”. Durante esos tiempos difíciles debemos ayudarnos y apoyarnos unos a otros.

Imaginen una exposición de automóviles, donde ustedes ven que los carros nuevos brillan y resplandecen, todos brillantes, limpios, hermosos, un verdadero placer. Y ahora observen un taller de reparación: el mal olor, la basura, el desorden…Todo depende de qué te venden y en dónde te lo venden.

Entonces en este estado, ustedes hacen la mayor parte del “trabajo sucio”. Para corregir el Humano en mí: ¿Qué puede ser peor? Y por otra parte, ¿qué puede ser más sublime?

(103435 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 3/20/13, “Introducción al Libro del Zóhar”)

Material relacionado: 

Inanimado, vegetativo, animado y hablante

Debemos aprender a ser un pilar de hierro

Decadencia espiritual: Disparidad de intenciones

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta