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El mundo entero está en un barco

thumbs_laitman_937Baal HaSulam, “Arvut” (Garantía mutua), Artículo 18: Por lo tanto, el Tana (Rabí Shimon Bar Yojai) describió la Arvut como dos personas en un barco, cuando una de ellas comenzó a perforar un agujero en el barco. Su amigo le preguntó: “¿Por qué estás perforando?” Él respondió: “¿Qué te importa? Estoy perforando debajo de mí, no debajo de ti”. Así que él dijo:” ¡Tonto! ¡Nos ahogaremos los dos juntos! “(Vaikrá Rabá, capítulo 4).

Todos nosotros estamos interconectados en una red global, total, integral. Sin embargo, de acuerdo al programa de creación, esta red se descubre gradualmente.

Primero se reveló en el nivel inanimado durante el proceso de la formación y evolución del Universo, hasta que se formó la Tierra. Después, esta red se reveló en una forma más fuerte en el nivel vegetativo, y luego, como está escrito en El Libro de Zóhar, “aparecieron los capullos de las flores en la tierra”. Con el tiempo, la vegetación cubrió el planeta, y la red se reveló aún más, pasando a un nuevo nivel, al animado.

Este proceso se deriva de las cuatro fases básicas que aparecen una tras otra. La red se revela cada vez más. Algunas especies se extinguen, otras nacen. Hoy en día, vemos todo el tiempo la desaparición de algunas especies y la revelación de otras. Todo esto es una revelación de la red general, que en su última fase obligó a los simios a bajar de los árboles y los convirtió en seres humanos.

Gradualmente, la conexión entre todas las partes de la realidad se manifiesta lentamente, dirigiendo a aquellos que fueron simios no hace mucho tiempo hacia las nuevas relaciones de intercambio mutuo, conduciéndolos a matarse unos a otros, lo cual no ocurre con otras especies animales. Los animales sólo prueban quien es más fuerte para descubrir el líder o quién posee el territorio, pero en el ser humano los impulsos son más fuertes…. En última instancia, toda nuestra evolución es el descubrimiento de la red que une todas las partes de la realidad.

Hoy, en el último nivel de este mundo, después de hacer atravesado las tres fases del nivel hablante, la fase inanimada, vegetativa y animada, hemos alcanzado el nivel del “hablante del hablante”, y tenemos que alcanzar esta altura.

En la red general, la categoría de Israel es la clave, y ésta establece todo el proceso. Esta categoría incluye a aquellos que ya tienen una relación con la fuerza que maneja la realidad, con el gobierno superior. Y entre ellos, están los “justos” y “malvados”, quienes se afectan unos a los otros.

Todo esto es inevitable, porque la red está descubriéndose cada vez más, revelando así un carácter integral general y comprensivo en el que cada uno tiene una gran importancia para el sistema. Por lo tanto, vale la pena que nosotros publiquemos este conocimiento sobre la Arvut (garantía mutua) entre todos. Después de todo, cada uno influye necesariamente en todos los demás. En última instancia, su influencia le retorna a él, duplicando el daño que le ha causado a la sociedad en su conjunto.

Mientras tanto, es difícil darse cuenta de esto. La verdad se revela sólo en casos excepcionales, bajo la presión de las grandes catástrofes. Sin embargo, a pesar de todo esto, nosotros podemos dibujar el sistema general para la persona de quien puede deducirse que le pertenece a todos, y todos le pertenecen a ella. Hoy en día, el mundo se ha vuelto lo suficientemente sensible como para escuchar este mensaje y sentir esta condición.

(106818 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 5/6/13, “Garantía mutua”)

Persiguiendo la eternidad

thumbs_laitman_744Pregunta: Mirando desde el exterior, parece que estuviéramos inmersos en una loca persecución posterior a la unificación, al amor y otorgamiento. ¿Qué es lo que realmente esperamos a cambio? ¿Cómo podemos imaginar las recompensas?

Respuesta: Yo recibiré un alma por estos esfuerzos.

Yo vivo o muero como un animal, sólo que no termino como presa de las fieras, pero me pudro en la tierra, o puedo adquirir un alma y vivir una vida eterna. Esto no ocurre después de que el cuerpo animado se ha ido, sino ahora, mientras vivimos en este mundo.

Las plantas, por ejemplo, no se sienten lo que sienten los animales. Los animales viven una vida mucho más rica que las plantas. Es precisamente por esta razón que el “animal de dos patas” no entiende que eventualmente, él vive una vida física, aunque podría adquirir la eternidad.

Es imposible explicar que la vida eterna es ilimitada: yo no estoy limitado por mi cuerpo físico, ni por mis deseos, tampoco por el tiempo, ni por el movimiento, por nada en absoluto. Yo trasciendo todas estas limitaciones y salgo de mis fronteras.

¿Cómo? Es muy simple. Todo está preparado para mí. Lo que estaba entero se rompió en pedazos. Cada una de estas partes siente de sus fronteras y limitaciones. Sin embargo, si quiere salir de ellas, puede hacerlo. Esta salida de los límites de uno es la conexión con los demás.

Yo trabajo en contra de mi deseo animal, y por encima de él, adquiero un ser humano, un deseo más elevado, es decir, adquiero una nueva vasija. Yo vivo en ella y siento en ella la vida ilimitada. Ésta no tiene un límite determinado por el tiempo y el espacio, ni existe allí el “yo” actual. Esto se debe a que el mundo espiritual no es en absoluto mi “yo”. Allí, la competencia se trata de una mayor conexión, del mayor otorgamiento que lleva a dimensiones ilimitadas, infinitas.

Todos deben alcanzar eso. Es imposible que conformarse con menos. La meta de la creación, su plan, la crisis actual, y toda nuestra vida nos obliga a hacerlo. El único problema es cómo organizar esto. Todas las fuerzas necesarias para ello están listas, sí que usémoslas. No obstante, nosotros no queremos atraerlas para cumplir esta meta.

Sin embargo, lo que la mente no hace, el tiempo lo hace. Por lo tanto, no se trata de una situación desesperada, y un ser humano puede surgir de cada “animal”.

(106809 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 5/5/13, “Garantía mutua”)

“Tú nos has escogido”

thumbs_laitman_238_02Rabash, “Tú nos has escogido”: “Este es el punto con respecto a que está prohibido enseñarle la Torá a los paganos, lo cual significa que las naciones del mundo que están dentro de la persona deben ser enseñadas.

Y Baal HaSulam dice que dondequiera que los sabios digan que está prohibido, quiere decir que es imposible. Dado que “la Torá sólo existe en aquellos que se matan a sí mismos por ella”, lo cual significa que la persona anula su “yo” y quiere anularse ante el Creador, y el Creador le da la Torá como un regalo.

Por lo tanto, la persona debe saber que el Creador ha elegido sólo la fase de Israel en la persona, y es sólo en lo que respecta a esta etapa que está escrito: “Tú nos has amado y nos has querido”. Por lo tanto, la persona que dice “Tú nos has escogido”, debe respetar y considerar la fase de Israel que hay en ella y anular todos los demás deseos de las naciones del mundo en las que está incorporada.

Debemos asegurarnos de que las cualidades que llevan a la persona hacia la espiritualidad, son siempre importantes y hablan en su interior, mientras que todas las otras cualidades deben ser reprimidas. Entonces, la estructura interna de la persona llega a ser similar al Partzuf espiritual en los atributos que recibe del entorno. Sólo en ellos puede recibir la Torá, puesto que son los deseos que surgieron como resultado de la conexión, los deseos de otorgamiento que se derivan de la unidad.

Sin embargo, si estos son los atributos propios de la persona, entonces ciertamente serán egoístas. Ella nunca será capaz de sentir en ellos la verdad, y por lo tanto, es imposible avanzar por medio de ellos.

Si la persona toma una decisión de que sólo los deseos que recibe del entorno son los deseos de su alma, ella entiende que es imposible avanzar de otra manera, y que todo en ella, a excepción de esa chispa, está desviado (en hebreo “desviado” suena como “adorador de ídolos”) y no directo. De esta manera la persona llega a la formación de la vasija correcta dentro de ella, al comprender que todos sus deseos personales son defectuosos.

(106805 – De la preparación para la lección diaria de Cabalá del 5/5/13)

Convención en Nueva Jersey “Del mí, al nosotros, a uno” – 05.10.13

Convención en Nueva Jersey, día 1 “La importancia de la reunión”
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Convención en Nueva Jersey, día 1, Lección 1
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Convención en Nueva Jersey, día 1, Taller 1
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Convención en Nueva Jersey, día 1, Lección 2
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Odiar el mal nos acerca a la bondad

thumbs_laitman_207Baal HaSulam, Shamati, Artículo 52: “La transgresión no extingue la Mitzvá”: Uno debe saber que no necesita arrancar de raíz el mal, puesto que esto es imposible. Más bien, uno sólo debe odiar el mal, como está escrito: “Aquellos que aman al Señor odien el mal”.

Se trata de nuestra elección. Hay un plan que lleva hacia el propósito de la creación que debe cumplirse. Nosotros no podemos cambiar este plan porque el contraste entre la Luz y la vasija ha existido desde el principio de la creación, y debe llegar a su final, para que al final del proceso, ellas no se opongan a las otras, sino que se fusionen en un todo.

Por lo tanto, este proceso debe incluir los siguientes tres estados: el estado inicial del ser creado, el proceso de corrección, y el estado del final de la corrección. La única cosa que podemos hacer es acelerar el tiempo, percibir todos los estados correctamente, es decir, arreglárnoslas para justificarlos y desearlos de antemano. Gracias a esto, nosotros adquirimos los conocimientos y la sensación de quién es el Creador, y cómo podemos conectarnos con Él y llegar a ser semejantes a Él.

Nosotros aprendemos acerca de la elección a partir de diferentes ejemplos. Sin embargo, la base de la elección es la siguiente: Si quiero estar más cerca del futuro estado que se espera a lo largo del camino, acelerar mi desarrollo, yo tengo que escapar del pasado y acercarme al futuro, de acuerdo al cronograma del plan de mi desarrollo. Esto significa que yo me alejo de mi deseo egoísta y me acerco al deseo de otorgar.

Mi acercamiento depende de mi odio a la recepción y de mi atracción al otorgamiento. Por parte de la naturaleza, el Creador me empuja hacia ello por la fuerza de la Luz cuando esta me revela más y más golpes que cada vez provienen de mi ego. Por lo tanto, yo siento sufrimiento, mal, y por lo tanto odio a mi ego. En contraste con esta mala sensación, comienzo a amar los actos de otorgamiento, la conexión en la que creo que me sentiré mejor. Por lo tanto, la naturaleza, el Creador, la fuerza de la Luz, hacen que yo avance.

Aquí es donde yace mi libre albedrío: En qué medida puedo yo aumentar mi reconocimiento del mal que se expresa en mi odio del mal. Yo puedo hacer eso con la ayuda del entorno. Si el entorno empieza a hablarme más del mal, el cual he alcanzado por mis golpes personales, yo saldré de mi deseo egoísta mucho más rápido y anhelaré el otorgamiento. Por lo tanto, yo tengo que recibir infinidad de ejemplos de todo lo que me rodea, lo cual me demuestra cuán malo es el ego y cuán bueno es el otorgamiento.

Aquellos que me rodean tienen que dejarme ver y sentir esto, hacerme un lavado de cerebro. Finalmente, el odio al mal arderá dentro de mí, y yo avanzaré mucho más rápido hacia lo opuesto a él, al bien. Por lo tanto, como está escrito, “Oh ustedes que aman al Señor, aborrezcan el mal”. Con ello, yo ya sabré qué debo hacer: Cómo puedo convertir mis deseos, que no desaparecen, en su forma opuesta al usarlos de una nueva manera.

¡Yo quiero sentirme bien! Y si tengo que otorgar con el fin de sentirme así, estoy dispuesto a hacerlo. Si tengo que tratar mejor a los demás, no tengo otra opción, y estoy de acuerdo en tratarlos mejor para que todos se sientan bien. Así como en tiempos de guerra o en otros momentos difíciles cuando las personas se acercan entre sí, dado que consideran que será lo mejor para todos, la persona siente que con el tiempo, ella estará mejor.

Así, de Lo Lishmá (no en Su Nombre) ella llega a Lishmá (en Su Nombre). Primero, la persona reconoce la ventaja de una buena actitud egoísta, cuando entiende que no tenemos más remedio que conectarnos, que ser compatibles con la naturaleza, y dejar de perjudicar a los demás. Con el tiempo, ella empieza a sentir que hay un poder especial en la conexión, un nuevo estado especial que nunca antes ha experimentado.

De la misma manera en que dos personas se conectan, tratando al principio de no hacerse daño y de darse placer uno al otro, y luego de repente empiezan a sentir que hay algo más entre ellas, una sensación que nunca antes habían experimentado, así, de Lo Lishmá nosotros llegamos a Lishmá. Todo esto ocurre gracias a que nosotros incrementamos el odio por el deseo egoísta de disfrutar y de separación.

(106800 – De la preparación para la lección diaria de Cabalá del 5/3/13)