Los nombres que nosotros damos

Dr. Michael LaitmanRabash, Carta 41: Por lo tanto la Torá es nombre de placeres, y cada placer tiene un nombre distinto.

Pregunta: ¿También existen sufrimientos y problemas además de los placeres, qué nombres deberíamos darles?

Respuesta: Nosotros nombramos las cosas de acuerdo a las vasijas, a los deseos. Esto se debe a que entendemos y percibimos todo en la vasija, incluyendo la Luz. Esta no existe por sí sola, aparte de nosotros, sino más bien como la electricidad de la que hablamos sólo con respecto a sus efectos. De forma similar, nosotros discernimos los fenómenos que se derivan de la Luz, el efecto de sus acciones dentro de nosotros.

Los placeres son una Luz adicional, un llenado de la Luz y todo se revela en la vasija. De aquí se derivan los nombres. Cada uno indica el principio y final de una acción, tanto como lo que ha ocurrido en el proceso actual.

El nombre expresa una acción que fue realizada por la fuerza que hay detrás de esta. Nosotros, los seres creados, no tenemos otra forma para describir algo. Esto se debe a que no tenemos ningún contacto con la Luz en sí. Estamos limitados en la materia del deseo y en la forma que esta toma a medida que cambia desde su estado inicial, hasta que se parece al Creador.
(107414)

De la 3° parte de la Lección diaria de Cabalá del 5/14/13, Escritos de Rabash

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