Una cura para el vacío

Dr. Michael LaitmanBaal HaSulam, “Un discurso para la conclusión del Zóhar”: En la generación del Mesías nadie puede lograr la adhesión y el llenado.

Estamos en los días del Mesías y podemos entrar en el mundo espiritual, aunque tendremos que sudar para poder hacer eso.

Después de milenios de evolución, el deseo de recibir ha sido revelado en toda su plenitud en los niveles inanimado, vegetativo y animado de la naturaleza. Sólo falta el nivel que se revele en el hablante, el cual descubrimos gracias a la sabiduría de la Cabalá. Esta es la razón por la que se nos revela a todos sin excepción. Nosotros podemos alcanzar todos los 125 niveles y llegar al final de la corrección.

En el pasado, en la generación de Rashbi, al grupo de Rabí Shimon, quien escribió El Libro del Zóhar, se le dio esta oportunidad. Hoy, sin embargo, a pesar de que nosotros somos pequeños e indignos, bajos y débiles, la estructura de nuestras vasijas es apta para El Libro del Zóhar.

Es como un embrión que aún no es un ser humano maduro, pero sigue perteneciendo a la misma especie y sólo debe desarrollarse. Es igual con nosotros que, a diferencia de las generaciones anteriores “encajamos” con El libro de Zóhar y podemos utilizarlo para atraer la Luz que Reforma, y ​​es debido a eso que ha sido revelado.

Cualquiera que piense que está prohibido estudiar la sabiduría de la Cabalá debe entender esto. Las cosas han cambiado puesto que están apareciendo nuevos deseos humanos que pertenecen a la generación del Mesías.

“La generación del Mesías” es el nombre de un período en el que la Luz llamada “Mesías” viene y actúa sobre las vasijas. En los niveles anteriores, nosotros avanzamos por medio de la evolución egoísta, de acuerdo al principio de “vayan y hagan una vida a partir de los demás”, en el sentido egoísta. Hoy en día, el deseo del cuarto nivel, del nivel humano, está desarrollándose, y por lo tanto todos dependemos unos de otros. Después de todo, un ser humano (“Adam”, en hebreo) es la persona que siente que depende y se incorpora en un todo. Esta situación se expresa en la crisis global del mundo moderno.

Todo comienza de la Luz que fluye en los tres primeros niveles de la humanidad: el inanimado, vegetativo, y animado. Estos niveles no están conectados entre sí como deberían estarlo. No son compatibles con el sistema superior ni con la Luz que proviene de allí. Después de todo, la Luz nos trae la plenitud de las diez Sefirot, mientras las vasijas estén dispersas, sus Sefirot están dispersas y separadas, y por eso ellas experimentan una ruptura, una crisis en diferentes formas.

Entonces, ¿qué deben ellas hacer? Nosotros debemos unirnos, pero ¿cómo? Usando la lógica de ellas; ellas tratan de unirse y de corregirse donde sienten la crisis, en la vida cultural, en la educación, la industria, la tecnología, las finanzas, el comercio, etc. Y, de hecho, ¿por qué no? “Donde quiera que las cosas estén mal, aquí es donde debemos corregir las situaciones para que sean mejores”.

Sin embargo, como resultado, nosotros experimentamos aún mayores problemas. Después de todo, el problema no es dónde sentimos el vacío, sino en los medios con los que llenamos este vacío. Por lo tanto, no tiene sentido que nos conformemos con luchar para tratar de llenar este vacío.

Aquí, la humanidad se enfrenta a una nueva fuente de presión: la necesidad de lo que nosotros llamamos Masaj (pantalla). Después de todo, la única manera en que podemos recibir correctamente la Luz, es si nos conectamos con otros en diez Sefirot. Cuando ustedes desarrollan el otorgamiento mutuo en esta conexión, se vuelven similares a la Luz y a sus atributos, entonces estos los llenan a ustedes.

Por lo tanto, hoy en día es necesario un enfoque totalmente diferente. Sentimos la crisis como un vacío, pero la solución no está en un llenado egoísta, sino en la unidad.

La gente en general entiende que juntos pueden arreglárselas en la vida. Al mismo tiempo, en sus intentos por unirse sin el sistema integral, ellos sólo contribuyen a empeorar la situación. Esto se debe a que el asunto no es sólo de conexión, sino de la conexión con el Creador a través de Israel, de acuerdo a la jerarquía espiritual.

En el pasado, las vasijas de Israel estaban por encima de las naciones del mundo. Después de la ruptura, estas cayeron, y ahora las naciones del mundo están por encima de ellas, parecen más prósperas, y por supuesto no sienten la necesidad de Israel con el fin de salir de la crisis. Esto se debe a que ellas están realmente por encima de Israel, dado que no están rotas, mientras que Israel lo está, y por eso, ellas mismas se ven como autoridad religiosa, como responsables del mundo y de todo en general.

En las actuales circunstancias, esta sensación es natural, y la corrección debe venir por medio de la comprensión de la situación general, que llevará a las naciones del mundo al método de corrección. Hasta entonces, todos los esfuerzos de ellas conducirán a los resultados opuestos, como está sucediendo en Europa que ha creado un mercado común. Hoy en día, los europeos deben entender que la unidad sólo es posible de acuerdo al método integral, gracias al poder de Israel dentro de él.

Esta es la razón por la que se atascan muchas formas de unidad en el mundo. Nosotros, aquellos que representamos el nivel de Israel, somos la razón para esto. Debemos estar dispuestos a transmitirle el mensaje acerca de esto a la humanidad: la conexión real sólo puede hacerse a través de nosotros. De lo contrario, si ellos comienzan a unirse por sí mismos, esto sólo empeorará las cosas, y las guerras empezarán inmediatamente en todo el mundo.
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De la 4º parte de la Lección diaria de Cabalá del 4/28/13, “Un discurso para la conclusión del Zóhar”

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