Una nación unida por medio de chispas

Dr. Michael LaitmanPregunta: ¿Qué es la “Nación de Israel”?

Respuesta: La “Nación de Israel”, al igual que cualquier otra nación, es un conjunto de diferentes personas, pero, a diferencia de otras naciones, ellos están unidos de acuerdo a un principio especial de “Ama a tu prójimo como a ti mismo”.

Anteriormente, las personas solían vivir en tribus en la antigua Babilonia, y luego se separaron y se dispersaron en diferentes direcciones y diferentes naciones que están conectadas de manera corporal, estas fueron creadas por medio los deseos corporales de ellos.

En aquellos días, Abraham reunió alrededor de cuatro o cinco mil personas de varios millones que componían la humanidad en la época babilónica. Aquellos que se unieron a Abraham eran personas en quienes ardía la chispa que anhelaba algo más, la chispa que evoca a que las personas asciendan por encima de la naturaleza. Ellos lo siguieron con grandes esperanzas y expectativas de encontrar al Creador.

Ellos recibieron de Abraham el método para la revelación del Creador, que le permite a la persona aprender a amar a los demás, con el fin de alcanzar el amor del Creador gracias a él.

Este grupo dejó Babilonia incluso antes de la gran dispersión y con el tiempo se convirtió en la nación de Israel. Primero, las chispas no estaban unidas y todos tenían diferentes deseos y no podían unirse.

Sin embargo, Abraham comenzó a trabajar con ellos y a unirlos por medio de una idea común y una meta, la percepción de que está por encima del deseo egoísta.

Él funcionó de acuerdo al principio de que “El amor cubre todas las transgresiones”. Sin embargo, las personas pueden sentir el amor si el deseo de placer crece en ellas. Adquieren un poder de rechazo suficiente cuando lo superan y ascienden al amor. De lo contrario, la indiferencia y el distanciamiento entre ellas pueden apagar cualquier chispa.

La dinastía de nuestros padres Abraham, Isaac y Jacob comienza aquí. El grupo cumplió su medida de unidad inicial, y luego una nueva oleada de ego la cubrió, y como resultado, los intentos exitosos y los que no tuvieron éxito para unirse se convirtieron en un tipo de trabajo que llamamos “el exilio en Egipto”.

Este es el mismo grupo. Sin importar en qué tienda habiten, qué estudien, y a qué se dedica, su estado actual se llama simplemente “Egipto”. “Faraón” aparece entre los amigos, el odio mutuo y la Torá, el método por el cual José sostiene el grupo, y posteriormente, Moisés.

Finalmente, el “grupo de estudio” alcanza un estado insoportable porque el ego simplemente los desgarra y ellos no saben qué hacer con él. Realmente quieren conectarse y establecer la conexión mutua entre ellos, pero el ego los separa tanto que llegan a un callejón sin salida.

Entonces, no sólo comprenden, sino que además entran en un nuevo estado de necesidad esencial y vital de escapar del “rey de Egipto”, de salir del amor propio y trascenderlo.

Solo imaginen cuán fuertes deben ser para odiar al ego, cuán repugnante e insoportable debe parecernos para poder “saltar” y mantenerse a sí mismos por encima de él. Ustedes simplemente no tienen el poder para contactarse con él, y este odio los eleva. Este es el significado del “éxodo de Egipto”.

Sin embargo, escapar no es suficiente. ¿Cómo debemos unirnos ahora? Todavía debemos convivir con el ego. En este estado, los hijos de Israel están ante el “Monte Sinaí“, no por encima de odio, sino más bien, alrededor de él. Entonces, la Luz viene, y gracias a esta, ellos adquieren la comprensión de cómo unirse correctamente, es decir que aprenden cómo usar el odio y en qué medida, con el fin de unirse por encima de él.

Ellos comienzan a trabajar entre sí de diferentes maneras, y es imposible hacerlo sin la incorporación de la fuerza negativa. Para recibir la fuerza positiva, ellos hacen un pacto entre sí, y entre estos y la Luz, el Creador. Por lo tanto, comienza su auto corrección.

El grupo es el mismo grupo, pero a partir de ahora es una nación, dado que ahora ellos realmente están unidos al igual que cualquier otra nación, pero están unidos en el deseo colectivo, en chispas de otorgamiento.

La base de su unidad no es el deseo corporal común de una buena vida en este mundo, sino la necesidad de vivir en el Creador, en el superior. De hecho, los hijos de Israel también se sienten atraídos por la “buena vida”, pero más allá de estas palabras, ya hay un significado diferente. Cambia el término de lo que es realmente “bueno”.

(108029 – De la 3° parte de la lección diaria de Cabalá del 22 de Mayo del 2013, “Garantía mutua”)
Material Relacionado:

Abraham: el padre del grupo cabalístico
Una tierra que se nos dio como depósito inicial para la corrección espiritual
Si nos encontráramos con adam

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta



Entradas Previas:

Próximas Entradas: