Arrojen todo el poder hacia el tema principal

Dr. Michael LaitmanLa primera vez que hubo un verdaderamente distanciamiento egoísta entre las personas, el deseo de separación, fue en la antigua Babilonia. El egoísmo creció, y esta fue la razón por la cual las personas comenzaron a distanciarse de los demás. Como ellos mismos lo expresaban, ya no entendían a los otros. Fue entonces que apareció la sabiduría de la Cabalá.

Esta le fue revelada a uno de los sacerdotes de la antigua Babilonia, Abraham, quien descubrió nuestra dependencia del egoísmo y entendió que este egoísmo empezó a desarrollarse a propósito. Fue entonces cuando apareció bruscamente, haciendo que todos los pueblos de la antigua Mesopotamia se dispersaran por todo el mundo.

Entonces, la sabiduría de la Cabalá fue revelada, la cual decía básicamente que las personas deben unirse a pesar del egoísmo. Esto es muy difícil y está por encima de las capacidades humanas, pero nosotros tenemos que entender que este es el desafío de la naturaleza, y que debemos actuar de esta manera. “Si nos unimos y mantenemos la misma unidad que teníamos antes del estallido del egoísmo”, les hablaba Abraham, “entonces, todo el tiempo, nos elevaremos por encima del egoísmo. A medida que crece, nosotros mantendremos la unidad y nos elevaremos cada vez más alto”.

Así, en las fuentes primarias se nos dice que en el pasado todas las personas eran como una familia. Todos hablan la misma lengua, todos se entendían entre sí, y todos eran cercanos unos a otros. Vivian una vida sencilla y comían la misma comida. Incluso si alguien era más rico y el otro pobre, esto no se reflejaba mucho en su forma de vida. Todos comían pescado seco (abundaba en Mesopotamia), pan, cebolla, ajo, y algunos productos lácteos. Eso es todo, en general. Eso era todo lo que ellos tenían, pero todos lo tenían. Es decir, las personas no tenían que preocuparse mucho por cómo alimentarse. La tierra era fértil, todo era bueno, y todos vivían de la misma forma hasta el estallido del egoísmo.

Por eso la sabiduría de la Cabalá, revelada por Abraham, está basada en el hecho de que las personas tienen que vivir prácticamente de la misma manera, satisfaciendo sus necesidades naturales en la forma que el cuerpo lo demanda, es decir, de manera normal, racional, y todo lo demás, todas las demás fuerzas, ellas deben aplicarlas para ascender por encima de su egoísmo.

Abraham habló del egoísmo que empezaba a elevarse y a crecer rápidamente. Éste atrajo a alguien hacia los negocios y a otro hacia algo diferente. Todos querían ser más que los demás, mejores que los otros, más fuertes, más importantes, y así sucesivamente. “Nosotros, por el contrario, permanecemos al mismo nivel”, les decía Abraham, “o, muy posiblemente, nos elevamos, pero al mismo tiempo para mejorar nuestra vida, pero de manera equitativa para ser una comunidad, como una familia”. Las personas en la familia cuidan de todos por igual, para que todos tengan lo necesario con respecto a sus necesidades, y, con respecto a todo lo demás, las fuerzas se aplicarán sólo para elevarnos por encima del egoísmo. Esta actitud hacia nuestro desarrollo es la base de la Cabalá.

Sin embargo, la mayoría no escucharon a Abraham y siguieron el camino egoísta de desarrollo, con excepción del grupo de personas que él había reunido. Este se regía por las leyes del otorgamiento. Las personas siempre se proveían unas a otras las cosas necesarias, y al mismo tiempo, todos ascendían según sus capacidades, y todas las otras fuerzas se invertían en interconectarse con los demás. Si las personas actúan de esta manera, entonces la fuerza superior de la naturaleza (podemos llamarlo Creador) comienza a revelarse en las relaciones entre ellos, entonces ellas sienten el próximo nivel de existencia, no el inanimado, vegetativo, y animado de la naturaleza que sentimos hoy, se preocupan constantemente por el bienestar del cuerpo, por los placeres, satisfacción y comodidad de ellos, pero en el siguiente nivel.

Este nivel es llamado “humano” o “Adam”, de la palabra “similar” (Domeh), similar al Creador, a la fuerza superior, a la fuerza de otorgamiento y amor, que en realidad está dentro de la naturaleza que lo maneja, lo dirige, y lo desarrolla. Esto es lo que se descubrió en ese entonces y lo que estuvo escondido durante miles de años y lo que está empezando a manifestarse de nuevo hoy.

Los últimos cabalistas de nuestro tiempo son Baal HaSulam, Rabash, ustedes y yo. Además, nosotros no sólo estamos revelando esto como ellos lo hicieron. Estamos empezando a realizarlo, y, por supuesto, la realización no la llevamos a cabo a partir del nivel de la antigua Babilonia, en el que las personas eran como una familia en el mismo nivel. En ese entonces, tal vez todo era sencillo, pero, obviamente, la historia posterior tenía que ser diferente.

La humanidad necesita desarrollar su egoísmo y desarrollarlo bien hasta darse cuenta de que éste es realmente lo que está arruinándonos. En vez de todos los bienes que éste nos prometió, nosotros nos encontramos perdidos, defectuosos, y no hemos logrado nada. Tratamos de vivir mejor y al final nos gastamos en esto todos esos años, todas aquellas oportunidades que tenemos en este estado, en nuestras vidas.

Así que hoy, nosotros comenzamos con un nivel completamente diferente, un nivel final de desarrollo del mundo egoísta, completo. En realidad, el egoísmo crecerá mucho más, pero en el siguiente nivel, las personas ya empiezan a involucrarse en la unidad y a pasar a la siguiente etapa de desarrollo.

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De la charla previa a la Convención en Krasnoyarsk del 6/12/13

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