Cubriendo la brecha entre los opuestos

Dr. Michael LaitmanPregunta: Nosotros ya tenemos un grupo mundial grande; hay un maestro y fuentes primarias. ¿Por qué es tan difícil realizar la ley del amor a los demás como a uno mismo?

Respuesta: En efecto, puede que no sea tan pesado oír hablar de eso, pero el problema está en su realización. Inicialmente tenemos que entender y ser conscientes del hecho de que las dos partes diferentes, el “más” (+) y “menos” (-), deben estar conectadas entre sí. En el nivel físico de la naturaleza, todo es más simple: Allí, desde un grado más elevado, el Creador obliga a los diversos elementos a conectarse y, en general, ellos construyen la estructura atómica.

¿Qué es? ¿Por qué las partículas no se dispersan unas de otras? El hecho es que hay algunas fuerzas que las obligan a interactuar, a pesar de la oposición entre las dos. Las fuerzas negativas que las repelen de las demás, pertenecen a la materia a la “vasija” (Kli), y estas son las fuerzas de rechazo, odio, y polaridad. Las fuerzas positivas que requieren que estén juntas son las fuerzas del amor. Por eso se nos dice: “El amor cubrirá todas las transgresiones”. Es el amor el que cubre la brecha entre los opuestos.

Nosotros observamos estos mecanismos en los átomos y moléculas donde las cosas se vuelven mucho más complicadas, debido a los cálculos de las fases anteriores y posteriores del desarrollo, etc. En cualquier caso, los cálculos siempre se hacen según el mismo principio, volviéndose cada vez más difíciles con el tiempo.

Vale la pena ver el universo entero bajo esta luz. Nadie nos enseña a amar; estamos hablando precisamente de la ley de la naturaleza. Una vez, Abraham la descubrió; se dice que mientras miraba al cielo, él preguntó quién creó el mundo y por qué. Él fue impulsado por la escalada de conflictos de esa época entre los babilonios. El odio mutuo crecía y Abraham trató de entender: ¿Por qué? ¿De dónde puede tomarse el poder de la unidad contra las fuerzas de separación?

El escudriñar internamente la naturaleza inanimada, vegetativa y animada, él se dio cuenta de que toda la creación, excepto el hombre, está impregnado de la ley de la unidad que obliga a estar juntos a todas las partes de la creación. Es por eso que ellas viven y se desarrollan. Las personas son otra cosa: El enfrentamiento entre positivo y negativo es cada vez mayor en ellas. ¿Dónde está entonces la fuerza opuesta de conexión y amor en el nivel humano? ¿Cómo podría ponerse en acción?

Al parecer, Abraham entendió que el Creador ha confiado este trabajo al hombre. Nosotros mismos debemos agregar esta parte y completar la creación. Por eso se nos dice que el Creador comienza y los justos terminan.

Por lo tanto, si nosotros no empezamos a trabajar en el amor por el otro, la conexión entre nosotros es cortada. Por ejemplo, en la Europa de hoy, el proceso de unificación no continúa en el camino correcto y el continente está desgarrado. La ausencia de “adiciones de unidad” en todas partes conduce al crecimiento de la oposición y, finalmente, a la explosión. Esta es la perspectiva de la humanidad en todos los niveles, ya sea el de la familia, la crianza de los hijos, etc.

Es por eso que debemos trabajar en la unificación correcta, es decir, por encima del “más” y del “menos.” No debemos tocarlos porque todos permanecerán con sus propiedades inherentes. Trabajen sólo en “el amor cubre todas las transgresiones”.

Tenemos que entender que los efectos positivos y negativos no pueden vivir uno sin el otro. Conceptualmente, no hay Creador sin creado y no hay creado sin Creador. Ellos sólo pueden existir en forma conjunta. En este caso, los dos opuestos siempre se rechazan entre sí, y entonces la tercera fuerza resuelve sus contradicciones, fortalece el vínculo de ellos. Este mecanismo da lugar al desarrollo, a la vida.

Durante muchos años, los científicos han estado luchando para resolver el misterio de la aparición de la vida. ¿De dónde provienen las células vivas? ¿Qué las hizo nacer? Un exceso de amor las hizo nacer. La fuerza que apoya la naturaleza inanimada con un exceso de amor comienza a desarrollar deseos adicionales y entonces nosotros exigimos más. Yo no me conformo solamente con la existencia, quiero entender, sentir y comprender toda la realidad, y esta necesidad me da la vida, que comenzó con los corales y evolucionó a las estructuras más complejas.

En última instancia, es el Creador quien ilumina un poco la materia muerta, y ésta se vuelve vegetativa. Un poco más de Luz, y se convierte en animada. Sólo un poco más, y emerge el grado humano.

Por lo tanto, al cubrir los aspectos positivos y negativos, el “más” y el “menos” con amor, yo formo, a partir de ellos un sistema, un átomo, por ejemplo. Si le añado a ello un mayor poder del amor, entonces afecto fuertemente el positivo con negativo y por lo tanto causo un desequilibrio. Hay aparentemente un excedente de energía y además, al salvar la relación, ellos “piensan” en algo mayor. La chispa que yo he traído los obliga a buscar; el exceso de la fuerza que los atrae hacia adelante. Esta es su fuerza vital.

 

 Dr. Michael Laitman

 

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De la 3° parte de la Lección diaria de Cabalá del 5/28/13, Escritos de Baal HaSulam

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