En guardia por el beneficio de los demás

thumbs_laitman_565_01Baal HaSulam, “El amor por el Creador y el amor por los seres creados”: Si podemos reconciliar de alguna manera este texto, aquí llega lo que le explicó Hillel al extranjero que vino ante él y le pidió que lo hiciera converso, y dice en la Guemará, “Hazme un converso para que puedas enseñarme toda la Torá mientras permanezco parado en un pie”. Él le dijo “Aquello que odias, no lo hagas a tu amigo”. Esta es toda la Torá, y el resto significa sólo ve y estudia. Vemos que él le dijo que toda la Torá es la interpretación del verso, “Ama a tu amigo como a ti mismo“.

Nosotros no podemos corregir todo el deseo de recibir corrupto a través de la actitud correcta hacia el entorno. Yo tengo todos los medios necesarios que me permiten entender exactamente lo que estoy haciendo, controlar y ajustar mi actitud hacia los amigos, obtener las señales correctas de ellos para revisarme y por medio de ellos, conseguir todas las fuerzas positivas y negativas que necesito. En breve, la persona puede corregir toda la realidad al implementar el principio de “aquello que odias, no lo hagas al otro” en todo lo que el Creador ha creado. No necesitamos nada más que esto.

La condición de Hillel está dividida en dos partes. Una parte es “negativa”, es decir que requiere de auto disciplina para no causarles daño o hacerles mal a otros. La otra parte requiere lo opuesto: proteger el bien de los demás. Si otro tiene la oportunidad de alcanzar algo bueno y yo evito de alguna manera que lo alcance, esto significa que yo le hago a él lo que me parece odioso.

Por consiguiente, el principio de Hillel no sólo se extiende por medio de acciones que yo comienzo cuando estoy lleno de amor, tratando de dar lo mejor de mí para hacer algo por el beneficio de los demás.

En el momento en que empiezo a llenar la condición de “aquello que tú odias, no lo hagas a tu amigo”, inmediatamente entro en el asunto del mundo espiritual, y todo se vuelve claro para mí. Empiezo a descubrir la conexión entre las distintas partes de la realidad, la red general, y en esta, descubro las relaciones mutuas de las que estudiamos en el Talmud Eser Sefirot (El Estudio de las Diez Sefirot). Aprendo a restringirme y a saber cómo conectarme con los demás para poder  influenciar cada estado tanto como pueda.

Yo descubro mi conexión con los demás, me restrinjo con el fin de establecer las relaciones correctas con los demás, elijo atributos que puedo usar, y establezco un equilibrio de fuerzas, alcanzando así la unión de Israel, la Torá, y el Creador.

Así es como Hillel realmente me pide que haga el trabajo espiritual. No se trata de dar caridad o algún regalo a los demás, sino de los cálculos internos con respecto al beneficio verdadero de ellos. 

(108927 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 6/02/13, Escritos de Baal HaSulam) 

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