¿Bajo la silla o en la silla?

Dr.MichaellaitmanBaal HaSulam, “Introducción el Estudio de las Diez Sefirot”, ítem 4: El Creador mismo pone la mano de uno sobre el buen destino al darle una vida de placer y contento dentro de la vida corporal que está llena de tormento y dolor, y vacía de cualquier contenido. […] No hay un mayor posicionamiento de la mano de uno de parte de Él que este.

Y mi elección se relaciona sólo con el reforzamiento. Esto se debe a que existe ciertamente un gran esfuerzo y labor aquí antes de que uno purifique su cuerpo para que sea capaz de observar correctamente la Torá y los mandamientos, no para su propio placer, sino para darle contento a su Hacedor, lo cual es llamado Lishmá (por Su Nombre). Sólo de esta manera se le concede a uno una vida de felicidad y amabilidad que viene al observar la Torá.

Sin embargo, antes de que uno llegue a esa purificación, existe ciertamente una elección para reforzarse en el buen camino mediante todo tipo de medios y tácticas. Además, uno debe hacer lo que sea que sus manos encuentren la fortaleza de hacer, hasta que complete el trabajo de purificación y no caiga bajo el peso de su carga a mitad del camino.

¿Cómo podemos entender esto? En realidad, esas palabras describen una imagen terrible: El Creador me sostiene “por las orejas” o “por los hombros” y me dirige en cada paso a través de placeres o sufrimiento, es decir, Él puede hacer conmigo lo que le plazca. Y aparte de eso, existe algo en lo cual yo debo “reforzarme” por encima de lo que Él me envía.

Como resultado, no tengo elección en la vida diaria porque soy dirigido de forma implacable por el placer y el sufrimiento. Mi naturaleza automáticamente obedece sus dictados, y no hay nada que yo pueda hacer al respecto. Algún mecanismo en mí siempre vuelve mi cabeza hacia el placer y mi espalda hacia el sufrimiento. El “automóvil” sólo puede evadir el mal y dirigirse hacia el bien.

¿En qué puedo reforzarme entonces? ¿Cómo puedo ganar poder sobre el “cuerpo”? ¿Cómo puedo resistir las “órdenes” del Creador que me dirige desde arriba en el nivel animado? ¿Es esto posible?

El hecho es que aparte de la voluntad del Creador, hay otro factor que puedo usar: la influencia del entorno. Así, voy en contra del Creador, en contra de Su naturaleza, obtengo algo por encima del grado “animado”, y me convierto en algo más grande.

Baal HaSulam, “La libertad”: Por lo tanto, aquel que se esfuerza por elegir continuamente un mejor entorno es digno de alabanza y recompensa. Pero aquí tampoco es debido a sus buenos pensamientos y obras, los cuales vienen a él sin su elección, sino a causa de su esfuerzo por adquirir un buen entorno, el cual le trae esos buenos pensamientos y obras.

Por lo tanto es claro que tenemos libertad para construir, por encima del nivel “animado”, el grado humano, el ser humano, que cabalgará sobre un “animal” y manejará su naturaleza. Para hacer esto, la persona también usará dos fuerzas, pero serán diferentes: Ahora ella definirá el bien y el mal por medio de un buen entorno que la llena.

Así, el Creador controla a la persona en el nivel de la “razón”, pero el auto manejo se realiza “por encima de la razón”.

laitman

La clave aquí es el grado hasta el cual yo me integro en el entorno correcto y soy absorbido por este. Mi buen futuro depende sólo de esto.

(111719 – De la 3° parte de la lección diaria de Cabalá del 7 de julio del 2013, Preparación para la Convención en San Petersburgo,“Principios para construir un mejor entorno”, Lección 4)

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