Dos niveles del deseo: Padre e hija

thumbs_laitman_232_04“Si un hombre vende a su hija como criada, ella no saldrá libre como salen libres los esclavos”. (La Torá, Éxodo, 21:07)

La Torá solo habla acerca de la corrección de los deseos. Esclavitud es cuando un deseo pertenece a otro deseo más fuerte que puede corregirlo. Así, en la antigüedad, las personas vivían una vida social colectiva.

“Mi hija” son los deseos que yo descubro, pero que no puedo corregir por mí mismo. No puedo casarme con mi hija, no puedo dar a luz a los próximos niveles de mi descendencia. Así que, al desarrollar mis deseos, yo no me conecto con los deseos llamados “hija” como un padre, no voy a ella con mi Masaj (pantalla), puesto que otro Masaj, otro deseo tiene que controlarla. Esto significa que ella le pertenece a otro. Yo la vendo para que ella le pertenezca a alguien más.

Por eso dice que “ella no saldrá como lo hacen los criados”, dado que el deseo femenino debe pertenecerle sólo a Bina donde éste está.

(111539 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 7/04/13, Escritos de Rabash)

Material Relacionado: 
La oposición al Creador es la relación con Él
¿Quién ascenderá al trono?
No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta



Próximas Entradas: