Un incentivo para la unificación

Dr. Michael LaitmanPregunta: La civilización moderna está basada en el hecho de que cada problema debe resolverse sólo a través de grupos de personas. Pero de acuerdo a los expertos, los intentos por conectar a las personas en este tipo de grupos, traen un resultado opuesto la mayoría de las veces. En tres o cuatro meses los grupos se rompen y sólo un “puñado” permanece fiel a la idea y el resto se dispersa ¿Por qué sucede esto?

Respuesta: Esto se debe a que las personas carecen de un incentivo e impulso por algo y entonces se dispersan.

Si hace 20 o 30 años o incluso diez años era posible unir a un colectivo en un grupo, hoy es muy difícil, ya que las personas no tienen un incentivo para trabajar ¿Para qué? ¿Por qué? ¿Con qué propósito? No podemos encenderlos al construir un edificio, un partido, ni con nada en particular.

La humanidad ha abortado todos sus programas ¿Dónde desapareció el anhelo de conquistar el espacio? No queda nada. Todo está concentrado sólo en arrebatar algo, robar, estar aislado y lejos de la civilización, y relajarse tomando el sol. Las personas no tienen ninguna motivación especialmente cuando hablamos de asuntos serios como esos.

Hubo un tiempo en el que las personas eran estimuladas por las grandes ideas, trataban de materializarlas para ellos mismos, para sus hijos, para la patria. Hoy todas las fronteras han sido abiertas; la relación que tiene la persona con el lugar donde vive es en esencia una relación de consumo. Así es con respecto a esta nación y a su pueblo también. Nos hemos dispersado por la tierra, las fronteras previas se han ido.

El concepto de familia también ha desaparecido, se ha roto. Los padres no tienen ninguna responsabilidad con sus hijos y los hijos no tienen ninguna responsabilidad con sus padres. En el mejor de los casos, los hijos ponen a sus padres en casas de reposo. Y los padres reaccionan tranquilamente hacia la partida de sus hijos y el hecho de vivir una vida de reclusión. El marco tradicional de una familia, de un colectivo, de una región, una nación, etc. ha colapsado. Nada sigue siendo sagrado para la persona, es decir que los ideales por los que valía la pena vivir, trabajar, competir con alguien, y lograr algo han desaparecido.

Este tipo de falta de  motivación comenzó a descubrirse en el siglo 20, pero aún era débil. A pesar de todo eso, de alguna manera se las arreglaban para finalizar las cosas al construir un partido, o a través del miedo como en los tiempos de Stalin, o a través de lavado de cerebro como con Hitler. Pero esto podría suceder en casos aislados, por corto tiempo y con personas en particular.

Pero hoy, al viajar grandes distancias por todo el mundo, visitando naciones, sociedades, y civilizaciones, veo que todo ha dejado de funcionar.

Lo único que puede aguijonear a la persona y darle un incentivo, es el llenado que obtiene al trabajar directamente en un colectivo en el que él siente específicamente, a través de la unidad con otros, que encuentra cierto tipo de serenidad y reposo.

Pero para esto, es necesario construir, conectar, y hacer surgir un colectivo en este tipo de forma, mostrarles a las personas cómo pueden comenzar a obtener la magia que hay en  la vida a través de la cooperación y el apoyo mutuo. Al crear una sociedad pequeña, artificial, ellas obtendrán una sensación de vida, dominio, interconexión, compañerismo, preocupación, y amor.

Si creamos todo esto en un colectivo entonces las personas no se irán a ningún lado. Vendrán una y otra vez y querrán trabajar específicamente para esto. No para alcanzar las metas que requieren de ellas los directivos y patrones, sino porque cuando trabajan así se sienten vivas, sienten que existen, que se encuentran en un estado elevado por encima de nuestra vida diaria común.
(108994)
Del Kab.TV “A través del tiempo” del 3/20/13

Material Relacionado:
La unificación con el grupo nos conduce al Creador
La única solución correcta es la unificación
El método de unificación universal

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta