El latente período de maduración espiritual

Dr. Miçhael LaitmanLa ley de equivalencia de forma es la ley principal de los mundos, incluido “nuestro mundo”. Esta equivalencia puede ser directa y opuesta, atraída o rechazada, es decir, ellos interactúan y trabajan en la misma frecuencia. Esto puede dar como resultado un pulso, una interacción aparentemente negativa o positiva, pero ¡la ley de equivalencia es la ley más importante de la creación! Por lo tanto, si aspiramos a la característica del espacio que nos rodea, a las características de la Luz, despertamos su influencia sobre nosotros.

Esta influencia se llama la Luz Retornante o la Luz Circundante (Ohr Makif), la cual nos rodea de manera implícita. Pero en el momento en que nos movemos como ella lo hace, de acuerdo a su naturaleza, de inmediato comenzamos a sentir su influencia sobre nosotros. Sin embargo, “de inmediato” es condicional porque en primer lugar toda la influencia de la Luz se reúne gradualmente en nosotros, entonces empezamos a sentirla.

Nosotros debemos saber exactamente cuáles son los medios para alcanzar el primer nivel del descubrimiento de la Luz cuando ésta se deja de ser Luz Circundante para convertirse en Luz Interna (Ohr Pnimí). Todo esto se explica de manera fácil, no hay nada único aquí más allá de la simple física.

La persona quiere saber dónde está, porque su punto en el corazón la atrae hacia su fuente. La fuente se encuentra en el mundo de Ein Sof, pero ella no lo sabe. Sin embargo, existe una conexión entre el punto en el corazón y el mundo de Ein Sof.

Después, la persona entra en una especie de grupo, el cual tiene un maestro, amigos y libros. Todo esto lo hace la Luz Circundante. Ésta crea el entorno para la persona; esta es su función y esto está bajo su control.

Todas las condiciones fueron creadas desde el principio y uno ni siquiera tiene que preocuparse por esto. Pero si nosotros hacemos esfuerzos y nos preocupamos por la construcción del grupo, entonces, en última instancia, estos medios aumentan la influencia de la Luz Circundante y ésta atrae a las personas. De repente, aparentemente por casualidad, llegan más personas. Cada uno de nosotros sabe cómo sucede esto por a su propio destino, por su propia historia.

Cuando le conté a mi maestro cómo lo encontré, él inmediatamente me explicó que no hay nada accidental; el punto en el corazón, simplemente alcanza una fase determinada de su desarrollo. A lo largo de la vida de la persona, éste la despierta todo el tiempo, no la deja descansar, y la devora poco a poco desde dentro. Ella sufre, se preocupa por el hecho de que su vida sea tan incierta, superficial y carente de valor. A veces sufre de depresión, a veces busca, incluso trata de imitar a otros, pero esto no funciona…

Todos estamos familiarizados con ello y lo hemos sentido en esta vida. El resto lo vivimos como si fuera real, y para nosotros no tuvo sentido. Sin embargo, tratamos de vivirlo. Así, el “punto en el corazón” creció y se desarrolló gradualmente dentro de nosotros hasta que finalmente estalló y exigió una realización seria y verdadera. De repente nos encontramos algunos libros y con una persona que nos lo explicó todo, en resumen, de alguna manera nos encontramos con un entorno. Está claro que esto es lo más importante, sin embargo, no le prestamos especial atención.

Lo más importante es que encontramos un maestro, un sitio en Internet, o algo más, pero no valoran al grupo, porque ésta ya es la siguiente etapa de desarrollo. Es una propiedad diferente que no existe en nosotros: estar en un grupo, en un entorno, en una comunidad frente a la cual yo tengo que rebajarme y anularme a mí mismo. Debo imitar todo lo relacionado con ellos y sólo servirlos.

Sin embargo, cuando llegamos a cualquier otro entorno, por ejemplo cuando conseguimos un trabajo, somos muy amables con todos; de forma egoísta queremos ser parte del equipo y queremos que se relacionen con nosotros de manera agradable. Somos amables con todos y esperamos a cambio el mismo trato. Con el tiempo esto pasa y nos volvemos como todos los demás.

Con nosotros es diferente. Sin importar lo que son y cómo se relacionan con todos, ustedes deben comenzar a trabajar en sí mismos. Nosotros no entendemos o más precisamente ni siquiera escuchamos lo que debe suceder en un grupo. Y esto continúa así durante muchos años. A pesar de que este es un período de latencia, es realmente muy importante.

Éste debe organizarse de manera muy precisa. Debido a que no entendemos lo que estamos haciendo, dentro del grupo tiene que haber algunas personas que lo guíen, deben ser “policías” y “guardianes”, tiene que haber como en el ejército un sistema preciso y estricto con respecto a todos los requisitos. Entonces comenzaremos a entender poco a poco.

Sin embargo, con el fin de atraer la mayor cantidad de Luz, es necesario llevar a cabo acciones mecánicas simples. En este caso, es imposible exigir alguna otra cosa de alguien. En esta etapa, nosotros estamos en un estado en el que debemos obedecer. Ellos me dicen que hoy es mi turno para lavar los platos en la cocina, entonces yo voy y lavo. Es mi turno de hacer algo más, y lo hago. Si no lo hago, ellos me echarán porque es imposible que yo me convenza de otra manera. Es imposible explicarle a la persona que esta es la forma en que nos conectamos y nos acercamos al amor por los demás y con esto empezaremos a sentir el mundo superior. ¿Qué es la conexión con el mundo superior? Es muy lejana de aquellas palabras dulces…

Por lo tanto, en la primera etapa de su desarrollo, el grupo necesita mantener obstinadamente todas las condiciones que no dependen de nosotros, pero que están supeditadas a los parámetros físicos para atraer una Luz Circundante aún mayor hacia nosotros, más precisamente hacia el punto en el corazón, hacia este “feto” de nuestra fuerza espiritual que aspira a avanzar. De hecho, este feto avanza rápidamente de manera egoísta, y nosotros tenemos que atraer hacia él la influencia de la Luz.

Entonces llega el próximo período, el más difícil, cuando las personas que entran en un grupo ya comienzan a sentir ascensos y descensos, todo tipo de cambios internos agradables y desagradables simultáneamente. Nosotros necesitamos explicarles a ellos de manera gradual de dónde proviene todo, que esto viene de la influencia de la fuente misma. Y este no es sólo un factor psicológico, digamos, hoy la persona está deprimida, y mañana está feliz sin razón alguna. Aquí comenzamos a sentir claramente la expresión de algunas nuevas características y poderes que antes no existían.

Debemos explicarles que la Luz Circundante influye en nosotros a través de dos líneas. Su influencia en la “línea derecha” nos eleva, expande nuestras emociones, nuestra comprensión. La Luz ya nos ilumina, aunque no la veamos de manera evidente, y aun así yo no puede sentirla o definirla, pero ya siento algo: Los límites del intelecto, de la emoción y la conciencia se han expandido.

Vemos una mayor conexión entre una cosa y otra, entonces, repentinamente todo será claro para nosotros dentro de aquellos mismos límites en los que nos encontramos. Todo se ve como si hubiera sido iluminado por la Luz. Y así entramos en otro estado en el que, por el contrario hay separación, oscuridad, confusión y cosas parecidas, de modo que ustedes no entienden en absoluto dónde se encuentran, están confundidos.

Los estados de la “línea derecha”, tanto como los de la “línea de la izquierda”, se vuelven aún más extremos. Cuando están en un estado extremo de la línea derecha, ustedes se encuentran en tal euforia que tienen miedo de hacer algo mal. Y en el estado extremo de la línea izquierda sienten oscuridad, nada es claro, no hay anhelo por nada, ustedes están dispuestos a abandonarlo todo, tiene confusión absoluta en su cabeza.

Todos sabemos esto por experiencia. Pero debemos prestarles atención a las personas nuevas que pasan por esto. Nosotros tenemos que ayudarlas; tenemos que suavizar su estado.

Recuerdo la primera vez que estuve en un estado de euforia cuando le pregunté a uno de los ancianos que estudiaron con Baal HaSulam, “¿Qué es esto?” Él respondió: “¡Eso es todo; otras dos semanas…! Espera un cambio”. Yo me relajé y esperé. ¡Después de dos semanas, recibí tal golpe que me levantaba con dificultad! Así fue como yo entendí que significa “Eso es todo”.

Con esto ellos me permitieron entender que todo esto estaba bien; que era algo normal. Tú te sientas en una lección como un maniquí, como si no existieras, y parece como si alguien estuviera jugándote una broma. Me mostraron específicamente que entendían mi estado, y que de hecho lo mismo que les ocurría a ellos sólo que en diferentes niveles. En ellos esto no era tan visible. Al igual que ahora, por ejemplo, mis alumnos no ven qué tipo de estados son los que yo atravieso. Muchos de ustedes aún no han visto esto, porque estamos acostumbrados a ello, ya vivimos con esto.

Pero nosotros debemos apoyar a los nuevos. Debemos hacerles entender que este es el efecto normal de la Luz Circundante (Ohr Makif), que afecta al punto en el corazón, y al corazón mismo (el deseo).

el periodo latente de la madurez espiritual

Cuando ésta influye en el punto en el corazón (línea derecha), entonces sentimos un aumento de inspiración, un empujón hacia adelante, de inmediato se despierta en nosotros una reacción que atrae la Luz, estamos listos para las más nobles acciones posibles. Y cuando ella influye en el corazón mismo, el resultado es el contrario, hay un aumento de los deseos egoístas en nosotros y somos jalados hacia abajo.

Básicamente, de estos dos estados nosotros recibimos un incremento en la Luz y en el deseo opuesto a ella. Y nuestra meta es formar por nosotros mismos la “línea media” para que tanto el deseo egoísta como la aspiración altruista por el otorgamiento, por la conexión, por la revelación, y así sucesivamente, se conecten en nosotros.

El punto central es la condición deseada en la que nos controlamos a nosotros mismos. Nosotros conectamos dentro de nosotros la línea derecha con la línea izquierda a través del esfuerzo emocional e intelectual. ¿Dónde se realiza esto? Sólo en un grupo. Si la persona trata de llevarlo a cabo sola, nada saldrá de ello. ¿Dónde puede un deseo egoísta adquirir una característica altruista? ¿Cómo pueden ustedes aspirar a la Luz? Ustedes ven, no sabe cómo hacerlo. ¿Cómo pueden, por medio del uso de las características de la Luz, corregir el ego adicional que recibieron?

¿Cuál es el resultado aquí? Es necesario construir un Kli a partir de su deseo egoísta y corregirlo hacia la característica del otorgamiento, a través de un Masaj (pantalla) y la luz Reflejada (Ohr Jozer). ¿Dónde realizan esto?

Todo esto puede realizarse en un grupo y sólo en un grupo; sólo en él pueden realizar su característica de otorgamiento con la que pueden construirse a sí mismos con claridad junto con ellos, con aquellos con los que desean conectarse. Por lo tanto la Ohr Jozer necesita pasar a través del grupo y realizarse en él.

Es difícil explicarle a la persona cómo se hace esto, esto toma muchos años. Tal vez ahora este periodo se contraiga y pase verdaderamente de forma más rápida. Yo veo cuantas personas están empezando a entender y a comprender esto rápidamente, a entender el método de una manera más natural. Pero aun así es muy difícil para nosotros. Esto es muy contrario a nuestra naturaleza, porque en cada etapa, en cada lado, la persona parece atravesar de nuevo todo el camino.

Ustedes ven, cada nivel está compuesto por diez Sefirot y comienza realmente a partir de ese estado llamado “embrión”. Luego está el estado de la amamantamiento (Yeniká), el estado de pequeñez (Katnut), y después el estado de grandeza (Gadlut). Y cada vez tenemos que empezar de la nada. Esto es realmente increíble porque cada vez ustedes nacen en el siguiente nivel.

En nuestro mundo, nosotros no vemos, no sentimos estas encarnaciones, pero en un nivel espiritual, atravesamos gradualmente estos períodos de desarrollo. Y todo esto se lleva a cabo única y exclusivamente dentro del grupo. En ningún lugar, de ninguna manera, con nadie, ni con nada, pueden ustedes comprobar si están haciendo esto correctamente o no, si están adquiriendo la Luz, si está transformándose poco a poco en un hombre (Adam) del mundo.

En el grado en que algún tipo de motivaciones se despierten en ustedes, ustedes las realizan en conexión con el grupo, aparentemente se ajustan, se dirigen hacia el grupo, hacia la conexión con él. Este soy yo. Me dirijo al grupo, a la unión con él, y al final recibo un rechazo de éste. Voy hacia el más (+), y al final me sale un menos (-) (rechazo). A ese rechazo nosotros lo llamamos “inclinación al mal”, es decir, esto es lo que tengo que corregir.

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Esto requiere de acciones previas: en primer lugar mi inclusión en un grupo, en segundo lugar, el descubrimiento de la inclinación al mal. Este es mi verdadero ego. Nada de lo que esté relacionado con este mundo es llamado ego. Todas estas son nuestras características bestiales normales y nosotros podemos relacionarnos con ellas en completa calma. Este rechazo, la adición seria que yo empiezo a recibir, este es mi primer nivel egoísta. Y tengo que empezar a trabajar con él.

La siguiente etapa (la tercera) es mi participación en un grupo contra mi ego. Y cuando lo hago, cuando yo invierto tanto esfuerzo como puedo, comienzo a atraer hacia mí la Luz Circundante (la cuarta etapa). Así es como esto funciona.

Según el grado de mi inclusión en un grupo, la Luz superior viene a mí a través del alma colectiva, a través de todo el espacio vacío. Todo se realiza únicamente al acercarme cada vez más al grupo.

(112699 – De la Convención en St. Petersburgo “día dos” del 13 d Julio13, Lección 3)
Material Relaçionado:

Desarrollo gradual
Todos son capaces de esto
Cambiando el estado que hay a nuestro alrededor

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