Siempre conectados

Dr. Michael LaitmanBaal HaSulam, “Introducción al Libro del Zóhar”, sección 32: El cuarto periodo es el trabajo después de levantarse de la muerte. Esto significa que el deseo de recibir que desapareció completamente, murió y fue enterrado, se levanta de la muerte en su apariencia más grande y peor, como está dicho, “En el futuro, los muertos se levantarán con todos sus defectos…”

Esos defectos estaban en ellos desde el principio. No fueron sanados y corregidos y entonces tras la “muerte” del deseo de recibir, aparece una oportunidad de descubrir esos defectos para completar la corrección. Esto nos habla acerca de esa parte del deseo que no pudo ser corregida en el marco de referencia de la segunda restricción.

La diferencia aquí es enorme. Verán, la segunda restricción es diferente de la primera restricción en el Kli de percepción. No es un accidente que veamos el mundo a través de un “agujero” en el centro de la pupila. De acuerdo a ese principio, podemos además entender los otros sentidos. La característica de Maljut incluida en Bina se descubre por todos lados en nosotros.

Generalmente, los sentidos deben ser como Bina hasta cierto punto. De otra manera, no estaríamos preparados para comprender nada, pero en este mecanismo, también se requiere de Maljut, la característica femenina, el vacío de un deseo que carece de llenado, la necesidad que permanece.

Esta etapa de Maljut y Bina se forma en la segunda restricción, de acuerdo a la ley de raíz y rama, y esto influye en nuestros sentidos físicos. Mientras Maljut hace posible que entren los estímulos externos, al mismo tiempo Bina los refleja, los rechaza.

Por otra parte, ¿cómo es posible imaginar y captar el Kli de la primera restricción? Éste ya no es el agujero en la pupila.

Pregunta: ¿Tal vez entonces nosotros creamos las condiciones para elevarnos hacia una gran adhesión?

Respuesta: Correcto, todos mis sentidos desaparecen, pasando hacia fuera, hacia el sistema colectivo. Lo quiera o no, mi antigua comprensión desaparece sin dejar rastro, y yo dejo de sentir como lo hacía previamente y ahora siento algo más: la red que lo conecta todo. Ahí operan mis sentidos de vista, oído, olfato, gusto, tacto.

Entonces, yo transformo mis vasijas “animales” personales, particulares, corporales, y las convierto en vasijas compartidas del “cuerpo” del grupo, en la red de comunicación entre todos nosotros, construida a partir de la influencia mutua, de la unidad mutua. En esta unidad, más allá del rechazo, de los celos, la arrogancia, el odio, por encima del fuego ardiente, fluyen todo tipo de buenas relaciones y comunicaciones entre los amigos, y con este flujo, los amigos descubren un arreglo particular que se contrae hasta diez Sefirot, o cinco fases, y se descubren las Luces en esas fases, Nefesh, Ruaj, Neshama, Jaya, y Yejida, correspondientes a los cinco sentidos.

Nuestro mundo permanece igual para mí, y simultáneamente yo veo una red interna que penetra todo lo que hay alrededor, pero hasta ahora eludía mi comprensión. Esta red es como una red de telefonía celular, sólo que transmite la conexión entre nosotros. Ésta conecta no entre teléfonos celulares, sino entre receptores emocionales y mentales, haciendo esto permanentemente sin necesidad de marcar el número de alguien.

Ahora, yo veo qué transmitimos entre nosotros en esta red y no me confundo. Por el contrario, todo es completamente natural, porque de pronto queda claro: esta es mi alma (Neshama), lo más cercano y querido que tengo, mi vida; nunca me canso de ella; en su lugar, sólo quiero llenarla con fortaleza. Quiero ayudar a que esta red se vuelva unificada, coherente, equilibrada, y estable. Con ella, yo descubro las vasijas y las Luces, pensamientos y eventos. Vivo en ella ahora y me preocupa sólo el bienestar de mis hermanos y amigos, por el bien del Creador que se descubre en esta red de la Shejiná.

Pregunta: ¿Cómo se corresponde esto con el deseo excesivo acerca del cual escribe Baal HaSulam?

Respuesta: Toma como ejemplo la red de telefonía celular que está celebrando su cuadragésimo aniversario desde el día de la primera conversación a través de un teléfono celular. Al principio, era muy básica, pero, con el tiempo, adquirió nuevas características y capacidades. Así, nuestra red interna también recibe fortaleza adicional en contraste con la profundidad de un deseo opuesto. Verán, sólo la resistencia, una resistencia bajo tensión, incrementa el poder.

Hoy en día, en lugar de los primeros dispositivos simples, el mundo está lleno de teléfonos inteligentes que no sólo saben cómo llamar, sino que con ellos se puede enviar mensajes, navegar por la red, jugar, etc. Estos nos proporcionan una comunicación extensa y variada que está mejorando con el tiempo.

Nosotros aspiramos de forma instintiva a crear una red de celulares que sea como la red espiritual, que contenga toda la información. Aun cuando esos sueños no se materializarán, en última instancia, los humanos reconocerán su impotencia, entonces, como es costumbre, habrá una crisis, y después de eso, ellos entenderán de qué tipo de comunicación mutua estamos hablando. Verán, en lugar de las maravillas de la tecnología moderna, nosotros requerimos de una comunicación verdadera, interna, y es específicamente hacia eso hacia lo que son atraídos inconscientemente los humanos.

Yo no puedo decir exactamente en qué dirección se desarrollarán las cosas. En realidad, hoy las personas están buscando la conexión con otros, debido a sus propios intereses. Los medios de comunicación actuales no se ven afectados por la independencia de ellos. Más bien, es lo opuesto. Estos alejan a las personas de los demás y le ayudan al ego a vivir tranquilamente. Una conversación telefónica conserva la distancia entre nosotros, siempre es posible colgar. Este es un apoyo maravilloso para nuestro ego. La persona no le debe nada a nadie y simultáneamente mantiene la comunicación con todos.

Las personas siempre anhelan este tipo de comunicación, “detrás del telón”, que asegura la inmunidad y simultáneamente satisface la curiosidad. La comunicación así relaja nuestro ego. Mientras tanto, los gobiernos utilizan al máximo esta herramienta para hacer investigaciones y recolectar información.

En general, la humanidad, de forma natural, usa los resultados de su progreso primero para el mal ¿Y qué sucederá después? Ya veremos.
(104747)
De la 4º parte de la Lección diaria de Cabalá del 4/9/13, “Introducción al Libro del Zóhar”

Material Relacionado:
La red sobre la que reposa el mundo
Pensamientos relevantes en Shamati, la Shejiná en el exilio
Sintonízate con la delicada frecuencia del alma

 

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta