entradas en '' categoría

La instauración gradual del Creador en la criatura

Dr. Michael LaitmanCuando nos levantamos de abajo hacia arriba en la escalera espiritual, yo me renuevo todo el tiempo. Entonces, ¿en qué se diferencia  mi “segundo yo”, del “primero yo”? ¿En que percibo yo al Creador, a mi Hacedor, en todos estos niveles?

Laitman

En el nivel anterior, yo me encontraba bajo la influencia de fuerzas particulares, así como en el nuevo nivel. Sin embargo, la diferencia entre los niveles es que en el nivel anterior yo tenía un “primer Creador”, y en el nuevo nivel tengo un “segundo Creador”. El ascenso de un nivel a otro está en la percepción del Creador, y no sólo en que me perciba a mí mismo. Yo me percibo a mí mismo de forma más primitiva, si me elevo de abajo hacia arriba. Sin embargo, además de esto, yo percibo al Creador, yo lo agrego a mí.

Es decir, la “segunda criatura” es diferente de  la “primera criatura” en que ella se añade el Creador a sí misma, a su esencia, y por lo tanto se transforma en un gran hombre, en un Adam en relación a su estado anterior, se vuelve más como el Creador.

De ello se desprende que el alcance espiritual no tiene que ver con la adición de mayores sensaciones e  intelecto, sino que es cualitativo. Se forman nuevos Kelim y todo el tiempo se renuevan y se reorganiza los deseos.

De vez en cuando la estructura del Creador penetra cada vez más en la criatura y la organiza de acuerdo a Su imagen. Debido a esto, nosotros comenzamos a pensar de otra manera, a sentir, a aceptar otras decisiones, vemos el mundo de una manera diferente. Todo cambia en nosotros. La sustancia queda aparentemente sin cambios, a pesar obtener nueva información.

Este es el ascenso de abajo hacia arriba. La persona es cambiada todo el tiempo, de modo que no quede nada de ella con respecto a la situación anterior, ni siquiera el recuerdo. Queda el deseo de placer, aunque obtiene una nueva complejidad, división, estructura y organización. A esta sustancia se le añade cada vez la estructura del Creador, es decir, la característica de otorgamiento y amor. La conexión entre todas las partes provoca cambios e influye en la estructura misma.

Esto podemos compararlo con un computador que aunque se reconstruya, no cambia demasiado en sí mismo. Se le añade sólo un poco de memoria, velocidad, y frecuencia de señal del reloj de procesamiento, sin embargo, al parecer, el hardware , la máquina queda igual, sólo se hace más sofisticada, compleja, rápida, y sensible, es decir, que se vuelve más sensitiva. Por dentro, todavía alternan esos ceros y unos, aunque a una velocidad más alta que antes.

Dentro de estos ceros y unos, actúa un nuevo programa, una nueva conexión que cambia completamente la calidad de la sustancia. El programa establece y controla todo el contenido. La máquina en sí, el “metal” no es importante, lo importante es el programa que funciona en su interior. Nuestro ascenso desde abajo hacia arriba implica un programa más sofisticado.

(115155)
De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 8/20/13, Escritos de Baal HaSulam

Material relacionado:
Trayendo a cada uno al nivel de Moisés
El lenguaje en el que el Creador te habla
La libertad es el regalo de la serpiente primordial

Sean precavidos con los filósofos “sabelotodo”

Dr. Michael LaitmanBaal HaSulam, “La sabiduría de la Cabalá y la filosofía“: A la filosofía le gusta ocuparse de Su Esencia y demostrar que las reglas no se aplican a Él. Sin embargo, la Cabalá no tiene trato alguno con él, porque ¿cómo puede definirse lo inalcanzable e imperceptible?

Los cabalistas hablan mucho acerca de Su iluminación en la realidad, es decir, de todas aquellas iluminaciones que ellos realmente han alcanzado, tan válidamente como alcance tangible.

Los cabalistas alcanzan una Luz abstracta cuando ésta se inviste en vasijas y desde una forma teórica se convierten en una estructura tangible al manifestarse en nosotros como nuestras diversas características.

Se dice que “nosotros no definimos por nombre o palabra aquellos que no hemos alcanzado”. Alcanzamos todo lo que hay, al analizar esto en nuestras vasijas de recepción. Son nuestros “ojos”, nuestra visión, el canal por medio del cual percibimos el mundo. Sólo a condición de que conozcamos cierto fenómeno, podemos explorarlo según el grado de inmersión nuestra en él. Así avanzamos. Hay un principio rígido: “Por Tus acciones te conoceremos”. Es por eso que siempre dependemos de la percepción en nuestras vasijas, deseos. Nuestras reacciones internas a estos, son de hecho la Luz.

De manera similar, nosotros reconocemos la electricidad no por medio de su esencia, sino por sus resultados. Algo fluye a través de cables y genera diversos fenómenos. Todo lo que vemos son los resultados. Baal HaSulam escribe sobre esto en su artículo “La esencia de la sabiduría de la Cabalá“. Las cosas reales se encuentran aún en la realidad corpórea establecida ante nuestros ojos, aunque no tengamos ni la percepción ni la imagen de su esencia. Tales son la electricidad y el imán, llamado “fluidum”. Sin embargo, ¿quién puede decir que estos nombres no son reales, cuando claramente y de manera satisfactoria conocemos sus acciones? No podríamos ser más indiferentes al hecho de que no tenemos la percepción de la esencia del asunto en sí, a saber, la electricidad misma.

Nosotros siempre exploramos las consecuencias de las diversas categorías esenciales, en vez de tratar con las categorías en sí. De hecho no tengo idea qué es el sujeto que miro, pero sé cómo actúa.

Todo lo que hago es comprobar mis sensaciones y reacciones: Algo me parece negro, otras cosas las siento sólidas, algunas son largas, y ciertas cosas puedo probarlas u olerlas. La realidad está compuesta por mis reacciones internas a los impactos exteriores, en vez de estar compuesta por los factores que las causan per se. Por lo tanto, los fenómenos que diferenciamos son realmente los efectos que causa la externalidad en nosotros.

¿Por qué los filósofos se niegan a admitirlo? La respuesta es que esto los obligaría a volverse cabalistas y a estudiar la sabiduría de la Cabalá a fin de explorar la espiritualidad. El sentido común sugiere que ellos no saben o entienden nada y no tienen nada que decir. Realmente, ¿qué se puede uno decir si no vive en la espiritualidad, ni la siente en las vasijas, deseos?

No debemos acercarnos a la Cabalá con la inteligencia del hombre normal; nosotros no estamos en la dimensión que describe por ahora la Cabalá. Podemos fantasear acerca de lo que hay dentro de la Tierra e imaginar la vida en otros planetas, puesto que estas cosas al menos están entrelazadas de alguna manera con nuestras sensaciones. Sin embargo, esto no tiene nada que ver con la espiritualidad. Por otra parte, no tenemos ninguna conexión con el mundo espiritual: Nuestra realidad material como la vemos, está totalmente separada de la imagen que se ha creado en nuestras mentes. ¿Cómo podemos deliberar sobre algo con lo que no tenemos contacto alguno?

Esta es una de las razones por la cuales se le ocultó la sabiduría de la Cabalá a la humanidad durante milenios. Los cabalistas temían que “sabelotodo” que sólo tienden a filosofar sobre los temas, se relacionaran con la Cabalá.

Esto también se aplica a los filósofos, quienes valoraban la Cabalá, como Reichlin, Goethe, Pico della Mirándola, y otros. Incluso estas personas no entendían nada de la gran sabiduría, ni podían darse cuenta de que el conocimiento universal, general, está más allá de las disciplinas tradicionales originadas en la Cabalá. Lo que ellos proclamaron en realidad no es nada más que filosofía. Algunos filósofos se acercan a la Cabalá con el análisis crítico basado en un enfoque subjetivo, otros reconocen su importancia, aunque ninguno de ellos la entiende. Su posición carece del tan necesario racionalismo. Sin embargo, la verdad será revelada pronto; estamos muy cerca de ella.

(112384)

Material relacionado:
Dios existe…
La filosofía: Un edificio sin cimientos
Gracias psicólogos, adiós filósofos

 

Nosotros sólo podemos soñar con el descanso

Dr. Michael LaitmanPregunta: Últimamente ustedes han estado aconsejándonos a que “soltemos las riendas” y no nos opongamos al proceso espiritual, pero el ego no nos permite hacerlo, dado que objeta constantemente y se niega a “fluir con la corriente”  ¡Cuán agradable y fácil sería simplemente dejarnos ir…!

Respuesta: Es muy difícil, puesto que nosotros no podemos hacer nada, solo aceptar todo lo que ocurre de forma totalmente abierta, gustosa, y ver que esto proviene sólo del Creador, sin examinarlo, criticar, o evaluarlo.

Esto es muy complicado. Al parecer, no hay nada especial aquí, sólo vivan libremente y alégrense de todo. Pero en realidad no hay nada más difícil que esto. No es fácil ir con la corriente, porque en este caso es necesario estar en absoluta unidad con el Creador. ¡Absolutamente! ¡Mientras Él los ponga en estas circunstancias en las que se encuentran en estados que están en contradicción con Él, en desacuerdo con el mundo, con la vida, con los problemas que constantemente los molestan! ¡Ustedes siempre están de desacuerdo! Siempre hay algo que hace que ustedes se sientan mal.

Esto ha sido hecho a propósito desde arriba. ¿Cómo pueden aceptar todo con calma y fluir con la corriente? ¡Sólo cambiándose a sí mismos! ¡No hay otra manera! Este es el problema. Esta es la forma de alcanzar un mundo tranquilo y pacífico en el que la persona se anula totalmente a sí misma y se adhiere al Creador.

Este tipo de descanso es relativo, dado que la persona avanza con rapidez por sobre la velocidad de la luz al atravesar un número infinito de cambios. En cualquier momento ella pasa a través de miles de millones de cambios de acuerdo a la Providencia superior, en aceptación total, pensamiento lógico, al involucrarse sólo en lo que suprime su ego y elevarse por encima de él, entrando así en un estado de reposo absoluto. Esto es opuesto al concepto de descanso al que nos referimos hoy.

(115542)
Del Kab.TV “Secretos del Libro Eterno” del 7/29/13

Material relacionado:
Podemos defendernos del Creador
En busca de la unidad con el Creador
Los cambios internos: Un rango de alta frecuencia

Juicio justo

Dr. Michael laitmanLa Torá, “Éxodo” Mishpatim, 23:3: “No favorezcan al pobre en el pleito de él”.

Con la palabra “pobre”, nos referimos a un estado en el que la persona no tiene el poder para vencerlo. A “pobre” es débil y no es necesario que ustedes se fuercen en él, de lo contrario, seguirán siendo débiles. Es necesario hacer un juicio sobre el estado en que se encuentra. Todo debe ser de acuerdo a la ley, la sentencia debe construirse sin conexión con los “Partzufim”.

Esto se refiere a las líneas derecha e izquierda. ¿Cuál de ellas es la más débil? El altruismo es considerado como más débil en comparación con el ego, el ego es más fuerte.

Ustedes no tienen que inclinarse hacia este lado. En primer lugar, no pueden hacer esto. En segundo lugar, no tienen que hacer esto, en tanto que no hayan elevado el lado débil a un nivel en el que llegue a ser tan importante para ustedes, que las dos líneas sean iguales, entonces pueden hacer un juicio, a pesar de todo esto.

Nuestro rol es el de elevar la “línea derecha” a un nivel significativo. Aquí no puede haber ninguna inclinación hacia ningún lado: ni a la derecha, ni a la izquierda. No es como en otras religiones y creencias.

Mientras las dos líneas no estén equilibradas, como en una balanza, ustedes no pueden emitir un juicio. Pero ¿cómo es posible hacer un juicio si éstas son iguales? ¿Cuál de ellas es la correcta? ¡Ninguna! Tómenlas a ambas y elévenlas. Sólo allí el vértice del triángulo las une, como dos opuestos que sólo pueden conectarse más arriba, en el siguiente nivel.

Esta es toda la sentencia, ¡cuando ustedes establecen de manera precisa que no hay posibilidad de desviación, las dos líneas son absolutamente iguales! Yo no veo ninguna preferencia por esta versus esa. Y así se descubre la necesidad de elevación. Y hasta entonces, son sólo palabras, no una necesidad.

En el siguiente nivel ocurre lo mismo. La mecánica de todos los niveles es idéntica.

(115443)
Del Kab.TV “Secretos del Libro Eterno ” del 5/24/13

Material relacionado:
Un juicio verdadero
Corrección mediante las líneas: Una concesión sublime y complementaria.
El maravilloso atributo del balance

El grupo y las decenas

Dr. Michael LaitmanPregunta: Mi grupo no puede captar el término “decena”, y nosotros no hablamos de ello. Hay una especie de convenio colectivo de que la decena y el grupo son dos cosas diferentes y que la decena pertenece más a la difusión. Pero cuando hablamos de difusión no se habla de las decenas. ¿Por qué sucede esto?

Respuesta: En general, yo no sé cuál es la diferencia entre la decena y el grupo.

Una decena es un conjunto de personas que pueden conectarse y luego separarse.

Sin embargo, un grupo es algo más organizado, fijo, y conecta a las personas. Éste crea ciertas condiciones a su alrededor: Cuenta con una sede, realiza un determinado tipo de trabajo; un grupo es más estable, sólido y versátil.

La decena puede organizarse de forma espontánea, a fin de aclarar cierto problema, por ejemplo. Si diez amigos quienes no tienen prisa para llegar al trabajo se juntan ahora, ellos forman una decena.

Creo que las decenas no deben ser arregladas. Los diferentes miembros de mi grupo, del grupo global, de otro grupo, pueden ser miembros de mi decena. Esta mañana la formamos de una manera y en la noche puede ser diferente, etc. Esto significa que la decena es un método para reunirse, para ascender, para resolver un problema específico, para orar, y para formar una intención. Cuando las personas están a punto de salir para llevar a cabo una determinada actividad se reúnen, y a este encuentro también puede llamársele una decena.

Una decena es llamada Minian en hebreo, y significa una Sefirá. Se acostumbra a orar solo en un minian, (en un grupo de diez personas).

Esto significa que, a fin de volvernos hacia el Creador, tenemos que ser por lo menos diez personas. Cuando el grupo es menor, su oración no es aceptada dado que la persona no puede elevar su deseo egoísta personal hacia el Creador. Cuando ella se anula a fin de conectarse con los demás y ellos hacen lo mismo con respecto a ella, se crea entre ellos un deseo colectivo, una intención común.

Supongamos que un círculo es de diez personas. En este círculo todos los diez se anulan a sí mismos unos ante los otros, creando así un deseo común llamado una “esfera frambuesa”.

Tal grupo de diez tiene un atributo especial, puesto que los niveles espirituales están en una relación idéntica entre sí, y el grupo de diez del primer nivel es igual al del siguiente nivel. Entonces, con el fin de ascender de un nivel a otro, tenemos que establecer una conexión de modo que todas las diez personas sean como una sola. Esta es toda la idea del trabajo espiritual. Así que una decena es llamada Minian, lo cual se deriva de la palabra hebrea que significa numerado.

Laitman

Así que la diferencia entre la decena y el grupo es muy clara. Una decena es una colección espontánea de personas que tienen un deseo especial de conectarse y alejarse de su ego.

El ego lanza a cada uno de ellos hacia atrás, entonces ellos se conectan internamente en contra de éste, anhelando unirse. Esto significa que la “esfera frambuesa” es la suma de los esfuerzos por conectarse (Σ).

Resulta que cada uno siente que está en el círculo de la decena, separado de sí mismo y conectado con los demás. Psicológicamente yo he ascendido, he volado, he salido de mí, pero en realidad no he salido a ningún espacio, ni estoy volando en algún lugar donde estoy meditando. Estoy junto a los otros en un volumen especial de nuestros esfuerzos colectivos y anhelos comunes.

Es en este estado que se crea el anhelo por el Creador. Nuestros esfuerzos colectivos internos (el círculo siguiente) no es sólo esfuerzo, sino MAN, una oración al Creador.

(115622)
De la lección diaria de Cabalá del 8/25/13, Preguntas y respuestas con el Dr. Laitman

Material relacionado:
La medida mínima de la realidad espiritual
La resolución adoptada por unanimidad

En un campo de tensión cada vez mayor

Dr. Michael LaitmanToda la realidad, excepto nosotros, se encuentra en un estado de reposo y espera nuestro trabajo. Todo está evolucionando y cambiando aparentemente a cada momento, pero sin ningún tipo de libertad de elección. El resultado de la cooperación entre la Luz y el Kli que es opuesto a él, ha sido proyectado, se ha extendido, y ha evolucionado de arriba hacia abajo, e influye al mundo cada vez más.

Laitman

El vínculo entre la Luz y el Kli, mientras tanto, se ha creado sin nuestra participación, sin un intento por establecer una unión adecuada entre ellos. Y si no nos conectamos correctamente, entonces estas dos líneas de fuerza evolucionarán cada vez más hacia abajo, en paralelo con las demás, e influirán en nosotros, quienes nos encontramos entre ellas.

El mundo entero se encuentra en un campo entre estas dos fuerzas, más (+) y menos (-): inanimado, vegetativo, animado, y hablante (la humanidad) y dentro de él también está Israel. Las fuerzas positivas y negativas se desarrollan cada vez más de arriba hacia abajo, es decir que se revelan una contra la otra cada vez con mayor intensidad, donde el menos y el más se vuelven más opuestos entre sí.

Y si nosotros, con nuestra libre elección, no podemos unirlos y completarlos en el camino correcto, entonces ellos descenderán a un nivel aún más bajo y causarán más problemas. Es como si hubiera una tensión -10 frente a una tensión +10, y se convirtiera en -100 opuesto a +100, es decir, la oposición entre ellas se vuelve mucho mayor. Por lo tanto, los problemas crecen y se agrandan, entonces tenemos otra opción, y ellas nos obligan a hacer algún tipo de vínculo entre el más y el menos.

Si nosotros creamos una unión como esta, toda la naturaleza del inanimado, vegetativo, animado, y todas las naciones del mundo, también merecerán una supervisión más equilibrada, es decir, una vida tranquila. Ya no existirá una oposición tan fuerte entre el negativo y el positivo, por el contrario, existirá algo que las una. La fuerza positiva suministra intención y la fuerza negativa deseo, y si combinamos la intención y el deseo correctos, entonces toda la creación comerá de los frutos de este pacto. Así es como funciona.

Ninguna de las fuerzas egoístas negativas, ninguno de los malvados (Nabucodonosor, Amalek, Hitler), que en conjunto se denominan “Faraón“, tiene libre albedrío. Por lo tanto, no hay nada por lo cual maldecirlos o culparlos, sólo es necesario entender que nadie puede corregir la situación, excepto aquellos que tienen libertad de elección, que tienen una inclinación natural hacia la corrección del mundo.

(115563)
De la 2º parte de la lección diaria de Cabalá del 8/20/13, El Zóhar, Introducción

Material relacionado:
El único punto de libertad
El trabajo diario en aras de la corrección final

El canal de difusión abierta

Dr. Michael LaitmanEl mundo entero es mi vasija exterior. No existe nada en el mundo además de la persona, y todo el resto son mis partes que se presentan ante mis ojos como extrañas, las cuales debo elevar y evaluar, puesto que de esta manera yo alcanzaré la forma de otorgamiento.

La expresión del otorgamiento es con amor. Nosotros le otorgamos a quien amamos. Si ustedes aman a alguien, todo el tiempo piensan cómo hacer algo bueno por él. Miren cómo una madre no desvía la mirada de su bebé y sólo busca qué más puede hacer por él. Este es un ejemplo que nos da la naturaleza.

Por lo tanto, cuando salimos a difundir, nosotros realizamos nuestra corrección personal de manera muy rápida, apropiada, útil, y directa. Depende de nosotros el  pensar que sólo y únicamente con estas personas descubriremos al Creador, y no dentro de nosotros. Todos nuestros deseos internos, que existen ahora, tendrán que “enrollarse”, tendrán que contraerse.

Sólo esta aspiración eterna permanece en su forma pura, neta, sin ningún tipo de cálculo, cuando llega directamente desde el punto en el corazón. Y decimos que el resto de nuestros deseos debe contraerse, debemos elevarnos por encima de ellos. Los esfuerzos dirigidos hacia afuera de nosotros, junto con los deseos externos, son los que se convertirán en nuestra alma.

Según el grado en que comencemos a cuidar de las personas y a sentir su avance, comenzamos preocuparnos cada vez más por su éxito, incluso a un grado mucho mayor que la preocupación que sentimos con respecto a nuestro propio desarrollo personal. Es como los padres adoptivos quienes invierten más amor e interés en sus hijos adoptivos que el que invertirían en sus propios hijos, porque están temerosos de que estos no los amen, y tratan de ganar el amor de ellos. Mientras que su propio hijo puede ser castigado a veces, porque él piensa que puede soportarlo todo; con los niños adoptados es necesario aumentar la atención durante toda la vida de ellos en comparación a la atención que le presta a sus propios hijos.

Así, sucede cuando salimos al público en general e invertimos nuestros esfuerzos en ellos. Cuanto más parezcan avanzar las personas, más Luz que Reforma recibimos nosotros.

Desde el momento en que abrimos un canal de otorgamiento con el mundo exterior, no hay nada más importante que la difusión. ¡Con esto nos aseguramos de que todo el mundo esté preparado para alcanzar el mundo espiritual! Si no hacemos difusión, entonces, solo los estudiantes elegidos de forma única serán capaces de alcanzar el descubrimiento de la espiritualidad. Única y exclusivamente gracias al canal de difusión que está abriéndose podemos recibirlos a todos, y no necesariamente aquí, sino en el mundo entero. Ahora todo depende solamente de la persona misma.

Sin difusión no tenemos posibilidad alguna de volvernos hacia las partes de nuestra alma. Nuestra alma se encuentra por fuera, en el mundo entero que nos rodea: en el inanimado, vegetativo, animado, y humano. Nosotros tenemos que corregir sólo a la persona, y todo el resto de las partes de la naturaleza se corregirá con nosotros, puesto que ellas no tienen libertad de elección. No hay libertad de elección en las personas que los rodean a ustedes, más bien está dentro de ustedes, en la forma de utilizar la oportunidad que se le da y en empezar a difundir este método para implementarlo.

(115287)
De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 8/04/13, Shamati # 121 “Ella es como los barcos mercantes”)

Material relacionado:
Conectando el mundo entero con el creador
La cabala práctica esta cumpliéndose en nuestra generación
Estructura y principio de una nueva sociedad

Una América enloquecida

Dr. Michael LaitmanEn las noticias (de The Economist’s Club): “(…) las crecientes tasas de enfermedad mental grave (que ya han sido muy altas durante mucho tiempo) en América. La afirmación de que la propagación de las enfermedades mentales graves ha alcanzado proporciones de “epidemia”, se ha oído tan a menudo que, como cualquier otra trivialidad, ha perdido su capacidad de sorpresa. Pero las repercusiones para la política internacional de las condiciones de discapacidad diagnosticada como enfermedad maniacodepresiva (incluyendo la depresión unipolar severa) y la esquizofrenia, no pueden ser más graves”.

“Se ha demostrado que es imposible distinguir, ya sea biológica o sintomáticamente, entre las diferentes variedades de estas condiciones, lo cual constituyen así un continuum, más probablemente de complejidad, que de gravedad. De hecho, la más común de estas enfermedades, la depresión unipolar, es la menos compleja en términos de sus síntomas, pero también la más letal: se estima que el 20% de los pacientes deprimidos se suicida. …”

“Un estudio estadístico masivo, llevado a cabo desde el 2001 hasta el 2003 por el Instituto Nacional de Salud Mental de EE.UU. (NIMH), estimó la prevalencia de vida de la depresión grave entre adultos estadounidenses (edades 18-54 ) en más del 16 %. La prevalencia de vida para la esquizofrenia se estima en 1,7 %. No hay cura conocida para estas enfermedades crónicas; después de su aparición (a menudo antes de la edad de 18 años), es probable que perdure hasta el final de la vida del paciente. …”

“Todo esto sugiere que hasta un 20 % de los adultos estadounidenses podrían ser enfermos mentales graves. En vista de las disputas sobre la significancia de los datos disponibles, vamos a suponer que sólo el 10 % de los adultos estadounidenses tienen enfermedades mentales graves. …”

“Los epidemiólogos comparativos han observado repetidamente algo notable acerca de estas enfermedades: sólo los países occidentales (o, más precisamente, las sociedades con tradiciones monoteístas), particularmente los países occidentales prósperos, están sujetos a tasas de prevalencia de esta magnitud. Los países del sudeste de Asia parecen ser especialmente inmunes a la plaga de las enfermedades mentales graves; en otras regiones, la pobreza o la falta de desarrollo, parecen ofrecer una barrera de protección”.

Mi comentario: No se trata sólo de la forma de vida occidental, sino que se trata de un indicador de la forma más extrema de egoísmo, que nos obliga a corregirlo como “ayuda en contra de éste”. El egoísmo se expone a sí mismo, para mostrarnos exactamente que el problema está en él. Y también revela el método de su corrección: “La Metodología de la Enseñanza y Formación Integral” o la “Metodología del Desarrollo Integral”.

(115380) De la 1ª. Parte de la Lección diaria de Cabalá 15/08/13, Escritos de Baal HaSulam

Material relacionado:
Estudios: La depresión se extiende como infección
La depresión: La enfermedad del siglo
Cerca del cuarenta por ciento de los europeos sufren de enfermedades mentales