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¡Vean cuán sabroso es esto!

thumbs_laitman_276_03La ley es muy simple, nosotros no podemos llegar a conocer nuestra raíz a menos que lleguemos a una forma que sea opuesta a la del Creador. Es imposible llegar a conocer algo si no tenemos una deficiencia por ello. En primer lugar tenemos que construir la vasija, el deseo, la revelación de la deficiencia. La revelación de la deficiencia tiene que ser opuesta al alcance siguiente.

Este es un principio muy simple, pero nosotros no podemos aceptarlo dado que queremos recibir algo, sentir internamente el placer, y nos olvidamos de que no tenemos una deficiencia por la espiritualidad. En nuestro mundo sólo se evoca la deficiencia natural y todo ser siente la necesidad de vivir y de disfrutar. Entonces, por lo general, nosotros no nos preocupamos por la deficiencia. Sólo cuando un cierto problema surge repentinamente entendemos cuán complicado es. El médico le dice al paciente que tiene que comer algo, pero el paciente no tiene apetito, ni siquiera puede tragar un pequeño bocado.

En nuestro mundo, las deficiencias suelen revelarse por sí mismos y nosotros sólo tenemos que tratar de satisfacerlos y alcanzar lo que falta. En la espiritualidad es exactamente al contrario. Primero tenemos que adquirir una carencia por la espiritualidad y entonces no habrá problema en llenarla. En nuestro mundo perseguimos los placeres, mientras que en la espiritualidad, tenemos que perseguir la deficiencia de placer. El placer es abundante, puesto que la Luz superior se encuentra en un estado de reposo absoluto.

Este es un principio muy importante, ya que nosotros hacemos un gran esfuerzo tratando de alcanzar el llenado. ¡Sin embargo, no debemos pensar en el llenado sino en la deficiencia correcta! Trabajamos con el fin de llenar la deficiencia que ya tenemos, pero debemos entender el simple hecho de que tenemos que alcanzar la deficiencia a fin de recibir la deficiencia correcta y no el llenado. Este es un punto muy importante.

El Creador ha preparado infinitos tesoros para nosotros, pero ni siquiera los buscamos en la dirección correcta. Es como tratar de convencer a un niño de que ustedes han preparado muchas delicias para él, diferentes platos deliciosos, pero él no quiere ni verlos, ya que tiene una cierta idea y piensa en otra cosa y ni siquiera oye que ustedes lo llaman.

Nosotros ahora nos comportamos de la misma manera. ¡Por eso nuestra meta es desear lo que el Creador ha preparado para nosotros y entonces lo recibiremos todo! ¡Pero todas nuestras oraciones son sólo que Él pueda darnos cada vez más! Estas son las peticiones de un niño que no entiende nada. ¿Qué más puede darnos Él? ¡Tomen, todo está ante ustedes! ¿Por qué están pidiendo algo más si el Creador ya les pone todo en la boca? Simplemente tráguenlo. Pero nosotros estamos confundidos y miramos para otro lado.

El cambio psicológico a partir de la búsqueda de placer en busca de una deficiencia, es llamado la transición de Lo Lishmá (no en Su beneficio) a Lishmá (en beneficio Suyo). Sólo después de comenzar a preocuparnos por el otorgamiento al Creador en beneficio de Él, en aras de los seres creados, es que entendemos que necesitamos una deficiencia y no un llenado. Este es un momento muy importante.

(114965 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá 8/12/13, Escritos de Baal HaSulam)

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La misión del primogénito, los levitas y los sacerdotes

thumbs_laitman_740_02La Tora, “Éxodo”, (Mishpatim), 22:28 – 22:29: No demorarán sus primicias y sus ofrendas mecidas; el primogénito de sus hijos deben dármelo a Mí. De la misma forma harán con su ganado y con sus ovejas: siete días deberán estar con su madre, en el octavo día deberán entregármelos a Mí.

En el pasado las familias tenían muchos niños y el primogénito recibía un entrenamiento especial: A ellos se les enseñaba y se los preparados para su vida futura. Darle el primogénito al Creador significa dedicarlo con la intención del anhelo por el Creador. El primogénito era dado a los Levitas y los sacerdotes que servían por todo el país enseñándoles a las personas, en administración, etc. Así había una necesidad por servirlas y proveerles para que fueran capaces de servirle y proveerle al pueblo. Es como una especie de orden político.

Había doctores, jueces, maestros y educadores, el sector que le servía al pueblo. Entonces cada familia daba a los Levitas y a los sacerdotes un diezmo o al primogénito para que ellos pudieran vivir en la enseñanza y educación de la gente. Ellos no tenían propiedades.

¿Qué tenía de bueno en todo esto? Ellos no podían acumular capital y fortuna. ¿Pueden imaginar a los actuales trabajadores civiles sin propiedades, viviendo solo de lo que reciben de la gente? ¡No estaría mal!

(114939 – Del Kab.TV “Los secretos del Libro Eterno” de 5/27/13)

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La rígida jerarquía de la justicia

thumbs_laitman_229La Torá, “Éxodo” (Mishpatim), 23:02: No estén del lado de los poderosos para hacer el mal, no den testimonio perverso en una disputa a fin de pervertirla en favor de los poderosos…

Estar del lado de la mayoría siempre “soborna”. Las personas se sienten poderosas cuando van con la mayoría. Esto está implantado en nosotros por naturaleza.

En este caso, la persona es “sobornada” por un enfoque diferente: “Yo necesito esto para difundir la Cabalá, para corregir el mundo, puesto que la mayoría de las personas me escucharán y yo las corregiré. Sin embargo, en primer lugar, tengo que establecer contacto con ellas y de alguna manera volverme similar a ellas”.

Yo apoyo estas cosas en mis estudiantes, porque un maestro tiene que preocuparse por sus discípulos. Ellos tratan constantemente de convencerme de que esta actitud es la correcta. Estoy de acuerdo con ellos, pero luego “retrocedo” (con esto los engalano) a fin de enseñarles cómo trabajar correctamente. El contacto pasará por todos los medios.

La mayoría tiene que “someterse” ante el individuo. En la espiritualidad, todo está delineado por la individualidad, no por la mayoría.

Pregunta: En otras palabras, ¿no es usted un admirador de la democracia?

Respuesta: ¡No hay democracia en absoluto! El mundo está organizado de “arriba hacia abajo”, desde el líder hacia las masas. Las masas tienen que seguir al líder. El líder tiene que aspirar hacia el Creador. El líder es quien está por debajo del Creador. Vemos hacia donde nos lleva la democracia. Yo espero que la gente finalmente entienda que tiene que llegar a existir una jerarquía rígida de la justicia.

Las leyes que actúan en la naturaleza son llamadas justicia. No se trata de algo que nosotros “inventamos” por nuestra cuenta, sino más bien de algo que aprendemos y recibimos de la naturaleza.

Toda la jerarquía que fue hecha por el Creador, por la Luz superior, representa la justicia. Si ante nuestros ojos no es así, entonces significa que tenemos que modificar nuestras propiedades. Cuando logremos cambiarnos a nosotros mismos, estaremos de acuerdo con esta idea. Cuando estemos de acuerdo, veremos que ésta es la verdadera perfección.

(115214 – Del Kab.TV “Los misterios del Libro Eterno” del 6/24/13)

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“¿Los científicos rezan? Respuestas de Einstein a la pregunta de una pequeña niña acerca de ciencia vs. religión”

thumbs_Laitman_083En las noticias: (de Brainpickings): “Una pequeña niña de Nueva York llamada Phyllis escribió una carta al gran Albert Einstein en 1936:

“Iglesia Riverside

19 de enero 1936

Mi querido Dr. Einstein,

En nuestra clase de la escuela dominical nos hemos planteado la pregunta: ¿Los científicos rezan? Ésta comenzó al preguntarnos si podíamos creer tanto en la ciencia como en la religión. Nos dirigimos a los científicos y a otros hombres importantes para tratar de tener respuesta a nuestra pregunta.

Nos sentiremos muy honrados si usted responde a nuestra pregunta: ¿Los científicos rezan, y qué piden?

Estamos en sexto grado, en la clase de la señorita Ellis.

Atentamente,

Phyllis”

“Sólo cinco días más tarde, Einstein le contestó, ¿no es adorable cuando los gigantes culturales responden a la curiosidad sincera de los niños?, y su respuesta hablaba en la misma calidad espiritual de la ciencia que ensalzó Carl Sagan décadas más tarde y Ptolomeo miles de años antes. Seis años antes, Einstein exploró ese mismo tema, en un lenguaje y en una retórica alucinante mucho más complicados, en su conversación con el legendario filósofo indio Tagore.

“24 de enero 1936

Estimada Phyllis,

Trataré de responder a su pregunta de la forma más simple que pueda. Aquí está mi respuesta:

Los científicos creen que cada cosa que ocurre, incluyendo los asuntos de los seres humanos, sucede debido a las leyes de la naturaleza. Por lo tanto, un científico no puede inclinarse a creer que el curso de los acontecimientos puede ser influenciado por la oración, es decir, por un deseo sobrenatural manifiesto.

Sin embargo, debemos reconocer que el conocimiento real de estas fuerzas es imperfecto, de tal manera que al final de la creencia en la existencia de un espíritu fundamental definitivo, reposa en una especie de fe. Tal creencia sigue siendo generalizada, incluso con los logros actuales de la ciencia.

Pero, además, todos los que están seriamente involucrados en la búsqueda de la ciencia, se convencen de que en las leyes del universo se manifiesta un espíritu, uno que es muy superior al del hombre. De esta manera la búsqueda de la ciencia lleva a un sentimiento religioso de un tipo especial, que sin duda es muy diferente a la religiosidad de alguien más ingenuo.

Saludos cordiales

Suyo, A. Einstein”.

Mi comentario: Esta es una visión verdaderamente cabalística de la existencia de la fuerza más elevada en el mundo, la cual no quiere ser adorada, sino revelada.

(116247) 

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Anhelos maravillosos y destructivos

thumbs_Laitman_200_02Baal HaSulam, “La Paz“: A pesar de que hasta ahora he comprobado que uno debe trabajar en beneficio de las personas, ¿dónde está la prueba de que esto deba hacerse por el Creador? De hecho, la historia misma se ha encargado de esto en vez de nosotros y nos ha preparado un hecho establecido, suficiente como para una apreciación completa y una conclusión inequívoca.

¿Es suficiente con que nos preocupemos sólo del mundo cuando nos acercamos al público? ¿Es suficiente con que construyamos una vida feliz, integral, global, una sociedad en la que todos trabajemos juntos en colaboración y coopera con los demás? ¿O deberíamos dirigir todas nuestras acciones hacia el deleite del Creador, hasta el punto de que sin ella no podríamos levantar un dedo y atravesar ningún problema por esta humanidad doliente o prestar atención a lo que está pasando? Si es imposible deleitar al Creador, entonces dejemos que se queme el mundo entero.

Yo les presento esto de manera brusca y con todo rigor a propósito, aunque no todos lo entenderán. Después de todo, en realidad, es el nivel superior el que determina todo lo que se refiere al nivel inferior. Si nosotros anhelamos y nos centramos en la meta de la creación, esto significa que tenemos un deseo que se corresponde con ella, un punto en el corazón que está conectado con la meta de la creación y no un anhelo social amable, mundano. Nuestro trabajo en el camino hacia el final de la corrección es, básicamente, confiar en el principio de “Israel, la Torá, y el Creador son uno”. Esto significa que si el Creador no es parte de nuestros planes, no tendremos éxito en nada de lo que hagamos y todas las iniciativas buenas se volverán inútiles intentos por establecer el comunismo o los Kibbutzim, y nada más que eso.

(116308 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 9/08/13, Escritos de Baal HaSulam “La Paz”)

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