El consejo en el que se esconde la Luz

Dr. Michael LaitmanBaal HaSulam “Un mandamiento“: No hay servicio al Creador ni cumplimento de las Mitzvot (mandamientos), excepto en Lishmá (en Su nombre), dándole alegría al Hacedor de uno.

“Servirle al Creador” es otorgamiento puro y “cumplir las Mitzvot (mandamientos)” es auto corrección hacia el otorgamiento por medio de la Luz que Reforma o de la “Torá“.

Yo actuaré sólo con el fin de otorgar, sin ningún beneficio para mí. Es por eso que necesito la Luz Superior, debido a ella puedo realizar acciones no con mi “combustible” egoísta, ni basado en el interés propio. Necesito que la fuerza superior me dé la oportunidad de otorgar sin ninguna razón, sin justificación desde el punto de vista de mi naturaleza, de mi lógica. Entonces puedo dar “por el placer del Creador”.

El “Creador” es algo que está por fuera de mí, ya sea una persona, toda la humanidad, o el Creador. No me importa quién sea exactamente: Todo lo que sale de mi “cuerpo” aparentemente desaparece y ya no existe ante mis ojos. Así me siento. Resulta que “darle placer al Creador” es como botar algo, como perder algo para siempre.

Sin embargo, nuestros sabios ya han introducido la práctica de ocuparse en la Torá y las Mitzvot, incluso en Lo Lishmá (no en Su nombre), ya que “desde Lo Lishmá la persona llegará a Lishmá“…

Es decir, incluso si ahora no soy capaz de otorgar, yo tengo que actuar en la medida de mis posibilidades, hacer lo que pueda en el grupo, en el salón de clase, etc., entonces, después de pasar por una serie de estados, lograré otorgar. ¿Por qué? Debido a las acciones que los sabios me recomiendan, incluso sin la intención correcta, esto atrae hacia mí la Luz que Reforma.

Aparentemente, ¿cómo podría ser? ¿Por qué, al llevar a cabo el consejo de los sabios, atraigo la Luz? De hecho, acabo de leer en un libro y de escuchar del maestro que tengo que hacer esto y aquello. Entonces, ¿cómo puedo obtener de esto la fuerza espiritual que me cambia? Exactamente ¿cómo funciona este mecanismo?

El hecho es que, al seguir las instrucciones de los grandes sabios, yo establezco una conexión con ellos, entonces obtengo llenado espiritual de ellos. Siento esto como Luz Circundante porque todavía no puedo tolerarlo en mis deseos. De hecho, ésta me llena, está conmigo, pero todavía no puedo “procesarla” en vasijas limpias, trabajar realmente con ella. No obstante, ya me corrige y me “formatea”.

Por lo tanto, al seguir los consejos de los maestros, yo me conecto a través de ellos con la Maljut del mundo del Infinito.

(117260 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 22 de Septiembre del 2013, Escritos de Baal HaSulam)
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