Pidiendo perdón por el esfuerzo que no hice

thumbs_laitman_562_02Rabash, “Shlavei HaSulam”, 1985-1986, artículo 36: “Qué es la preparación para el perdón”: Cuando la persona viene a pedirle al Creador que la perdone por el error en su contra y por un defecto en su respeto por el Creador, bendito sea Él, la persona tiene que tener pensamientos acerca de lo que fue su error con respecto al Creador.

Yo pido perdón no por los defectos con los que nací, que se encuentra desde el comienzo en mi naturaleza. No me relaciono con ellos (Génesis 8:21)”… porque la imaginación del corazón del hombre es mala desde su juventud….” Yo no me relaciono con la inclinación al mal en sí misma, más bien sólo con mi esfuerzo: ¿Podría ya haberme elevado por encima de mi inclinación al mal para construir “pantallas” y adquirir la relación de otorgamiento, amor y conexión por encima de la inclinación al mal? ¿Podría haber actuado de acuerdo con el principio “el amor cubre todas las transgresiones”, (Proverbios 10:12)?

Específicamente si he sido negligente en este esfuerzo, tengo que expresar remordimiento y pedir perdón, y debo llorar por esto. El “dolor de la Shejiná” no es que Ella haya preparado para nosotros el estado roto, el defecto, sino que nosotros no tratamos de levantarla a Ella del polvo, de acuerdo a las condiciones con las cuales es posible que lo hagamos.

La Luz que Reforma llega acuerdo a mi esfuerzo. Si ésta no llega con la conexión a él, esto me muestra la ruptura general, que hizo el Creador. En contraste con esto, cuando la Luz que Reforma llega de acuerdo al esfuerzo que hago o no hago, esto me revela sólo mí parte, el esfuerzo que no hice y que podría haber hecho.

No es necesario que me arrepienta por haber nacido sin éxito en algo, por ejemplo, por no ser fuerte físicamente, ni lo suficientemente sabio, o sin una buena memoria y capacidad de aprendizaje, no hay necesidad de que me queje por esto. Si no me dan algo, esta es una señal de que no lo necesito. Si no tengo habilidades particulares y tengo dificultades debido a esto, es obvio que tengo que trabajar en estas condiciones durante toda mi vida.

Mis rasgos de personalidad no dan testimonio de que yo sea bueno o malo. Podría ser que nací perezoso, derrochador, altivo, y así sucesivamente. En esencia, el hecho de que yo hubiera nacido con estas características ya es un signo de que no necesito relacionarme con esto. No depende de mí el corregirlas. Depende de mí el corregir mi participación en lo que ellas me revelan más allá de mi naturaleza. Si, más allá de esto, soy perezoso, entonces tengo que hacer un sacrificio con respecto a esta pereza, y a esta falta de participación, tengo que llorar en el Día de la Expiación (Yom Kippur). Pido perdón no por mis malas características con las que nací, sino por aquello que realmente podría haber corregido cuando recibí la oportunidad del Cielo y no realicé.

Por lo tanto, aquel que no hace un esfuerzo, no revela el mal que se encuentra en él. Y quien hace un esfuerzo descubre que él es malo, y esto es sólo en la medida en que podría haber hecho una corrección y no la hizo.

No somos responsables de corregir todo lo que los sistemas espirituales han dañado antes que nosotros. Este es un daño en el sistema general. En vez de ello, nosotros corregimos lo que se nos impone, entonces, será corregido el sistema completo. Ustedes ven, éste fue dañado puesto que entró en él un componente llamado Adam. Por lo tanto, cuando corregimos la participación de la persona en el sistema, lo corregimos todo.

Pregunta: ¿Qué tiene que ver el arrepentimiento con la relación entre los amigos?

Respuesta: Como está escrito, Yom Kippur no corrige los errores de la persona en relación a su amigo. Yo debo arrepentirme por aquello que aparentemente causé y al mismo tiempo recordar que esto también fue hecho por el Creador. De cualquier manera yo no me arrepiento de descubrir que soy malo. Me arrepiento porque la sensación de distancia entre el Creador y yo, todavía se encuentra en mí. Entonces la corrijo.

Y esto nos habla de que incluso en el descubrimiento del mal, yo debo sentir alegría.

Pregunta: No hay nadie que no le haya hecho algo malo a otra persona, incluso sin intención. ¿Cómo puedo expiar esto? ¿Cómo pido perdón?

Respuesta: La persona hace esto al alcanzar la conexión. Esta es su compensación. No hay necesidad de ello y ninguna acción puede expiar lo que hice. Todo el mal que yo hice causó separación. Todo el bien que puedo hacer: Esto es sólo para causar unidad. Las formas y las maneras del mal y del bien no son importantes, lo principal es específicamente la unidad o la separación. Si lo hacen así, no cometerán errores.

(116727 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 9/13/13, Escritos de Rabash)

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