¿Cómo escapar de la soledad?

Dr. Michael LaitmanPregunta: A menudo, la frustración y la depresión son causadas por un profundo y distintivo miedo a estar solo en este mundo falto de conexión con los seres queridos. En otras palabras, existe una fuerte base, un fuerte cimiento, sobre el cual podemos construir las relaciones de familia.

Sin importar el hecho de que tal vez no nos necesitemos como antes, el obvio declive de las tradiciones familiares, la disponibilidad de parejas sexuales, puertas que solían estar cerradas en el pasado, ahora están bastante abiertas, y a pesar del hecho de que las parejas tienen cada vez menos en común en estos días, aun así permanece algo intrínseco en nosotros: un miedo primordial, existencial a la soledad que podemos experimentar hoy en día.

Respuesta: Y aun así, las personas tienen menos posibilidades de encontrar una respuesta a este miedo al matrimonio. La confianza y el apoyo mutuo ya no están asociados con la familia contemporánea. El miedo está ahí, pero las soluciones aún no son visibles.

Por supuesto, es mejor estar junto a alguien que permanecer solo. Las personas con una gran “historia detrás”, sienten que sus parejas dependen de ellas; entienden que son responsables por ellas al menos debido a hábitos que fueron construidos en el pasado. Sólo somos personas.

Sin embargo, al mismo tiempo, no pienso que el miedo a estar solo mantenga a las personas dentro de una buena familia fiel. No necesitamos probar “teoría” por contradicción, ni podemos resolverla ocultándonos de los aspectos negativos. Todo lo que realmente necesitamos es ser positivos.

Pregunta: La psicología afirma que no nos apegamos a nadie simplemente a causa del miedo; en su lugar, estamos buscando un vínculo, una unidad  interna más profunda. Aun así, no hay duda que a muchas personas las mueve el miedo. Aquí es donde comienza el proceso, aun cuando es bastante obvio que la conexión correcta no viene de ello. Al contrario, el miedo hace surgir otro fenómeno, a menudo evitando que rompamos las conexiones que eran inherentemente defectuosas.

Hablemos de una situación en la que las personas se esfuerzan por establecer relaciones, pero no saben qué hacer. La pregunta es: ¿Por dónde comenzar?

Típicamente los diversos métodos les ofrecen a las personas medios de autoexploración que les permiten familiarizarse con su naturaleza: “¿Qué porción de mí puedo destinar a conectarme con mi pareja?” Tras hacer esta pregunta, uno hace una “lista”: “¿Qué espero de mi pareja y de nuestra vida en común?” Después, cuando uno entiende lo que quiere y espera, puede configurarse para una cierto tipo de relación en particular. Este ejercicio es muy común hoy en día ¿Este ejercicio es correcto?

Respuesta: Asumo, que es popular no sólo hoy en día. Siempre fue así: Las personas calcularon su aporte, y la contribución hecha por sus parejas dentro de su vida en común. Casamenteros de todo tipo siempre se comunicaron de esta manera y ayudaban a los jóvenes y a sus padres a hacer “buenos tratos”. En realidad, se trataba de un negocio. Los dos futuros esposos eran egoístas y tenían que justificar fríamente si valía la pena vivir juntos. Sus sentimientos hacia el otro eran sólo uno de los muchos componentes en esta fórmula. Sus emociones tenían un “poder de compra” y eran incluidas en una ecuación general.

¿Es correcto este enfoque? No lo creo. Por supuesto, funcionó por algún tiempo, pero hemos cambiado dramáticamente. No estamos exactamente seguros de lo que queremos hoy, y especialmente no sabemos qué querremos mañana. Aparte, nuestra psicología está ampliamente pervertida por un enorme efecto externo que nos empuja de lado a lado con restricciones y permisos, beneficios y pérdidas imaginarias.

Cada “moda” y “cambio de temporada” nos altera completamente desde el exterior, en adición a todos los cambios internos por los que pasamos. Es por eso que nuestro cálculo de beneficios y desventajas de nuestra familia futura potencial podría estar equivocado. Sólo si establecemos un valor más elevado como meta y aceptamos asumir cierto reto, hacia un objetivo que nos eleva por encima de las interrupciones que suceden tanto en la sociedad como dentro de nosotros, sólo entonces, la sociedad y sus células, las parejas jóvenes no sólo sobrevivirán, sino que florecerán.
(119263)
Del Kab.TV “Una nueva vida” del 9/6/13

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