Destruyendo el muro de la indiferencia

Dr. Michael LaitmanPregunta: Sin importar lo que haga, siento que hay un muro entre los amigos y yo, pero no tengo el poder o el deseo de destruirlo. Nosotros no podemos conectarnos durante el estudio porque nos falta la conexión con el maestro.

Respuesta: No importa; aun así ustedes tienen que actuar. ¿O quieren más sufrimiento? Si son presionados fuertemente, sentirán que sólo los amigos pueden salvarlos, y ustedes correrán de inmediato hacia ellos, romperán el muro emocional interno que los separa de ellos, y querrán conectarse totalmente con ellos, al menos, como consecuencia de que desean deshacerse de sus problemas de dolor, miedo y preocupación por algo que simplemente los vuelve locos.

Entonces, ¿quieren tal sufrimiento? Sienten que si no fuera por estos, nunca serían capaces de romper el muro entre ustedes y los amigos. No se calumnien a sí mismos. Es mejor que actúen.

Los demás deben ayudarles a sentir qué es un amigo. Por un lado, tienen que mostrar un gran amor entre ellos para demostrarles que ustedes no son parte de eso, para que ustedes sientan gran envidia: “¿Qué me está pasando? ¿Por qué no estoy con todos? “Por otro lado, ellos deben demostrarles que están un poco alejados de ustedes y mostrarles un poco de falta de respeto, como si ya no fueran parte de ellos para que sientan  un poco de rechazo. Ellos deberían comenzar a sacudirlos un poco.

Pregunta: Hay una modestia especial en nuestro grupo.

Respuesta: ¡No es modestia! ¡Es pereza! ¿Cómo se expresa la modestia si yo no le ayudo al amigo?

Tengo que despertarlo, fastidiarlo, y burlarme de él, pero hasta cierto límite, con mucha habilidad. De lo contrario, ¿cómo puedo ayudarlo? Rabash dice que debemos mostrarnos unos a otros la importancia de la meta. ¡Si yo les muestro a los demás que la meta lo es todo para mí, entonces no hay nada más que eso! ¿Qué más hay en la vida? ¿Qué más hay en el mundo?

Al mismo tiempo, cuando el amigo me mire, en primer lugar comenzará envidiarme. En segundo lugar, puede que incluso me odie en algún grado (dependiendo del nivel de corrección en el que esté), y también puede agradecerme por mostrarle esto a él. En cualquier caso, él ya no permanece indiferente. Esta es la forma en la que continuamos operando.

(120638 – De la charla sobre el grupo y la difusión del 21 de Octubre del 2013)
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