Él elevó su corazón en los caminos del Creador

thumbs_laitman_572_02Baal HaSulam, Shamati # 26, “El futuro de uno depende de su gratitud por el pasado y está sujeto a ésta”: Está escrito, “El Señor es excelso y los despreciables lo verán”, que solo los bajos pueden ver la grandeza. Las letras Yakar (precioso) son las letras Yakir (conocerán). Esto significa que uno conoce la grandeza de una cosa, según la medida en que es preciosa para uno.

Uno es impresionado por la importancia de la cosa. La impresión lo lleva a uno a la sensación en el corazón, y de acuerdo a la medida de su reconocimiento de la importancia, en esa medida, nace la alegría.

Nuestra base es opuesta al Creador. Hay dos deseos: el deseo de recibir y el deseo de otorgar, los cuales son opuestos entre sí, porque uno se deriva de algo de algo y el otro se deriva de algo de la nada. Así que cuanto más humilde sea la persona, más reconoce la grandeza del Creador.

Es muy fácil ver qué aprecia el deseo de recibir. Nosotros estamos dispuestos a inclinarnos ante una persona importante, a admirar un fenómeno importante, si nuestro ego siente que son importantes. La persona pasa toda su vida buscando la sensación de estabilidad, confianza, apoyo…

Sin embargo, si hay algo externo al deseo de recibir, yo no lo siento como un factor importante que pueda darme el placer deseado o como una amenaza a lo que ya tengo, y si no está en contacto con el deseo de recibir, entonces yo necesito crear la conciencia de su importancia, una nueva conciencia. ¿Cómo puedo hacer eso?

La condición “El Señor es excelso y los depreciables lo verán”, nos dice que tenemos que cambiar.

Después de todo, al menos tenemos el deseo de recibir. Así que cuando trabajemos persistentemente con el fin de identificar la bajeza de éste, seremos capaces de identificar la grandeza de la fuerza de amor y otorgamiento en la misma medida. Vemos que una cosa se deriva de la otra, de acuerdo al principio de “la ventaja de la Luz a partir de las tinieblas”.

Nosotros podemos hacer esto sólo en las relaciones entre los amigos. Las relaciones con el mundo externo no son apropiadas para eso, porque hay otras normas allí. En el grupo, la persona puede hacer esfuerzos por anularse a sí misma de manera simple, tanto como pueda, incluso sin la correcta intención.

Luego ella ve que no es mejor que los demás. Por el contrario, resulta que es incluso peor que ellos en sus atributos. La Luz que Reforma le influye a través del grupo y aunque la persona no entiende, ve que los amigos tienen más éxito, tienen más fuerza para anularse a sí mismos, y más fuerza para participar en las clases, en la conexión y en la adhesión a la meta. Al mismo tiempo, se da cuenta que ella también puede hacerlo. Aquí es donde radica la sensación de importancia, pues resulta que el Creador se relaciona personalmente con ella.

Así, una y otra vez, sólo al medirse a sí misma en relación a los amigos, puede la persona entender que por un lado es despreciable y por otro lado es digna de algo que no merece en absoluto. Ve que todas las demás personas están separadas de la fuerza superior, mientras que ella fue recompensada con una actitud especial de Él. Esto evoca el desarrollo de las vasijas en ella. Se vuelve más responsable de lo que ha recibido y siente que ya es responsable por los demás. Esto se debe a que no lo recibió gracias a sus esfuerzos o a sus logros personales. No, el Creador la ha invitado a realizar este trabajo especial y de ahora en adelante ella es responsable de la corrección del mundo.

Esta es la forma en que cada uno debe verse a sí mismo, porque la corrección del mundo depende de él. Nadie más puede corregir lo que él corregirá.

Así que la persona siente que es despreciable y, al mismo tiempo entiende que ha recibido una misión muy importante. El Creador, por supuesto, sólo espera que la persona sea capaz de cumplir con la misión y ella está lista para ayudarle de cualquier manera posible. La persona sólo tiene que preparar una oración para que el Creador complete lo que ella ha comenzado (“El Señor lo completará por mí”).

Así avanza. Cuando la persona mira el pasado, entiende que el Creador le ha preparado todo el camino. Ella no puede hacer nada por sí misma, o esperar nada de antemano, dado que no sabe cómo avanzar. Por el contrario, todo estaba preparado de antemano desde arriba para ella.

Entonces, la persona siente gratitud por estar en un grupo, por el hecho de que cuenta con el apoyo desde arriba, por la orientación que ha recibido hasta ahora. Es sobre esta base que puede estar segura de que si avanza y cada vez reconoce la bajeza de su naturaleza, entonces por el contrario sentirá la “grandeza del Señor” y que eso la llena. En vez del orgullo vacío, “ella elevó su corazón en los caminos del Creador”, y así avanza.

Esta es la razón por la cual Baal HaSulam dice que “el futuro de uno depende y está sujeto a la gratitud por el pasado” de su naturaleza, de los progresos que ha hecho y de su estado actual. Ella ve que no ha elegido su naturaleza, su destino, y que no fue ella quien planeó su camino, ni se diseñó a misma de la manera que es. Todo en realidad proviene de Arriba, de tal manera que, si continúa avanzando, sepultará su ego y desde ese punto en adelante habrá ante ella un camino maravilloso para la expansión futura.

(119828 – De la lección diaria de Cabalá del 11/6/13, Shamati # 26 “El futuro de uno depende de la gratitud por el pasado y está sujeto a este”) 

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