Al llenar los círculos, llenamos al Creador

Dr. Michael LaitmanLos deseos que fueron creados por la Luz son equivalentes a la Luz, pero son de naturaleza opuesta como huellas inversas. Pero su forma es idéntica a la forma de la Luz, y por lo tanto son llamados “redondos”. De ninguna manera se trata de una forma física; en su lugar, se trata de sus propiedades.

De la misma manera que la Luz que constantemente otorga sin límites en todas direcciones y trae bien a todos sin excepción, a los pecadores y a los justos, a todos los deseos en partes iguales, los deseos representan círculos suaves hechos por la Luz.

Los círculos difieren unos de otros: un deseo pequeño o uno grande, uno bueno o uno malo. Pero la diferencia entre ellos la examina sólo una “línea”, los deseos directos que aparecen tras la primera restricción (Tzimtzum Alef) y tienen pantallas.

“Una línea” es una creación. Las “vasijas redondas” todavía no se sienten como una creación y están completamente bajo el poder de la Luz. Una línea es una reacción de la creación, su trabajo, su actitud hacia los “deseos redondos”, es decir, hacia lo que fue hecho por el Creador.

El Creador hizo el mundo en forma de círculos, porque Su actitud hacia el mundo es “redonda”, absolutamente igual. La actitud de la creación, es decir, la actitud del deseo que tiene una pantalla y la Luz Reflejada y aspira a volverse similar al Creador, es una línea dentro de la cual la creación juzga y evalúa los deseos “redondos”. La creación no está dispuesta a permanecer en el estado creado por el Creador, en el deseo redondo de ser complacida. Ella misma quiere determinar su actitud hacia el Creador, es decir, quiere determinar el deseo por su cuenta y entonces a través de este, aspirar al Creador.

La creación quiere relacionarse con el Creador a través de una línea, pero su meta es hacer la línea similar al círculo, para que el amor y el otorgamiento de la creación sean infinitos y tan poderosos como el amor del Creador hacia la creación, ¡e incluso más grandes! Significa que la creación trabaja con sus deseos sólo bajo la protección de la intención que determina hasta qué grado puede usarse el deseo.

La meta definitiva es lograr una intención tan enorme que le permita a la creación otorgar de forma infinita, hasta la completa plenitud del deseo. Entonces, el Creador y la creación, como el anfitrión y el invitado, llegarán a la completa equivalencia, llamada adhesión.

Las vasijas redondas (Igulim) no se tocan entre sí, sino que se conectan sólo a través de vasijas directas (Yosher), a través de una línea (Kav), un delgado tubo. El tubo delgado comparte con las esferas y las llena; este es su rol. Las esferas expresan la actitud del Creador hacia la creación como la de un anfitrión hacia un invitado. Una línea es la “actitud de la creación”.

Una línea penetra las esferas y pasa a través de ellas. Una esfera son deseos ilimitados que pertenecen al sistema integrado. Es por eso que son tan importantes para nosotros hoy en este mundo contemporáneo. Ahora, comenzamos a sentir la presión de las vasijas redondas (Igulim). Este es un problema porque nosotros queremos que todo esté en concordancia con nuestro beneficio directo (Yosher): yo te doy, y tú me das; todos es directamente egoísta en la forma de “comprar y vender”.

Un círculo significa que estás abierto a todo. Los círculos comienzan a acercarse a nosotros; significa que el Creador está disponiéndose para revelarse en este mundo. Nos sentimos mal; estamos pasando por una crisis, porque no hemos logrado la suficiente conexión entre los círculos. Tenemos que convertirnos en una canal directo que conecte todas las esferas. De otra manera, el sistema a nuestro alrededor comenzará a morir; nosotros, como el cáncer, lo matamos. Esto sucede porque no construimos los “conductos”, las arterias directas entre las esferas.

Esto es algo, muy práctico. Cada uno de nosotros tiene que convertirse en un “instalador experto”. Aparte de tener los conductos de agua alrededor, existe una forma de arte llamada “instalación”.

Eventualmente, los conductos tienen que hacerse tan grandes, anchos, y numerosos que conectarán incluso las esferas más pequeñas, y eventualmente las reemplazarán. En lugar de círculos, habrá líneas. Los círculos fueron hechos por el Creador como una manifestación de Su actitud hacia nosotros. Por nuestra parte, nosotros tenemos que otorgarle a Él a través de una línea. Por lo tanto, las líneas tienen que reemplazar a los círculos y llenarlos. Al llenar círculos, ¡llenamos al Creador!
(121015) 
De la 3° parte de la Lección diaria de Cabalá del 11/11/13, El Estudio de las Diez Sefirot

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