El nieto indisciplinado de Faraón

Dr.Michael LaitmanPregunta: ¿Por qué cada vez que nuestro grupo da un gran paso adelante hacia un nuevo estado cualitativo, hay personas que no tienen éxito y no pueden dar ese paso y por lo tanto se quedan atrás?

Respuesta: No es que ellas no puedan dar un paso hacia adelante, sino que no pueden justificar la acción de la Providencia superior en ellas. La persona es sacada de la masa de la humanidad a través de fórceps y se le da un tratamiento personal espiritual. Es lo mismo que el bebé Moisés que fue sacado del Nilo en la canasta y llevado a la casa del Faraón. Allí, él fue cuidado e intencionalmente su ego se desarrolló. A él se le enseñó la sabiduría de la Cabalá y se le dijo cuán bueno era él y que había sido seleccionado y que era más especial que cualquier otra persona.

Él se siente bien hasta que surgen diferentes problemas. Comienza a actuar incorrectamente de acuerdo a su ego, lo cual significa que “él mata al egipcio” en él y así es cómo comienza sus andanzas. Puede parecer extraño que un príncipe mate a su súbdito, un simple egipcio, pero este es un signo de que él ya no es leal a Faraón y que no se adhiere a él. Entonces, él debe huir y escapar al desierto. Él va a Jetró y se queda con él durante cuarenta años. Después de ser criado y educado en la casa de Faraón durante cuarenta años, él sigue estudiando durante otros cuarenta años en la casa de Jetró, sacerdote de Midian.

Este es el proceso evolutivo que nosotros debemos atravesar, puesto que de otro modo ustedes no estarán listos para retornar a Faraón y confrontarlo desde una posición igualitaria, pararse directamente ante él. Sin esto, no serán capaces de resistir las diez plagas y de sentir que es el Faraón quien recibe cada una de ellas y no ustedes. El Moisés que vuelve de Jetró ya es totalmente diferente a Faraón. Él ya no pertenece nunca más a la casa de Faraón, más bien al pueblo israelita y él ya exige, “¡Deja que mi pueblo se vaya!!”. Faraón se convierte en un enemigo.

Moisés aprende este enfoque de Jetró, el gran sacerdote de Midian. Él debe conectarse con el concepto de Jetró, debe casarse con su hija Séfora (Tzipora) y tener hijos. Todo este proceso parece ser muy complicado desde una mirada externa. Es difícil de entender para qué son todas estas pruebas: la lucha entre la inclinación al mal y la Torá que es el medio para su corrección y luego la salida hacia la espiritualidad. No es un proceso sencillo.

Estos son procesos que cada alma rota y corrupta debe atravesar a fin de ser corregida y purificada. Así, las personas ascienden y descienden. Algunos caen a lo largo del camino y otros saltan hacia lo alto. Eso es verdad, pero no entendemos lo que está pasando. Lo único que nosotros podemos hacer es calmarnos y resistir. Sólo la paciencia puede ayudarnos aquí y yo hablo desde mi propia experiencia. Naturalmente soy muy impaciente, pero estoy dispuesto a ser paciente aquí porque este es el único medio que puede ayudar.
(122621)
De la 2° parte de la Lección diaria de Cabalá del 12/6/13, Escritos de Rabash

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