Las lecciones del pasado en aras del futuro

Dr. Michael LaitmanEn general, la persona se come a sí mismo por su pasado y presente, sin darse cuenta de que todo ya estaba predeterminado desde el principio y que todo tenía que suceder. Los dos principios: “Si no lo hago yo por mí, quién lo hará” y “No existe nadie más aparte de Él” deben integrarse y no sólo alternar uno tras otro como un día de trabajo y una noche de descanso.

Ustedes necesitan integrar estos dos principios cada vez, antes de cada esfuerzo y también después de ellos. Tras el fugaz momento esto es absorbido en el mundo del Infinito y está prohibido tomar en cuenta algo concerniente a eso. Ahora toda la cuenta es sólo con el Creador.

Baal HaSulam escribe en el artículo, “Por delante y por detrás me has rodeado”, que si un ministro no hace las acciones correctas con respecto a una letra, entonces el Creador lo hace descender y coloca otra carta en su lugar. ¡Todavía no entendemos exactamente cómo funciona esto, pero tenemos que comprender claramente que no debemos lamentarnos por el pasado ni por el presente! Sólo debemos temer por el futuro: ¿Seré yo capaz de prepararme para el descubrimiento del próxima Reshimo a fin de satisfacer al Creador?

El pasado y el presente están completamente bajo el control de “No existe nadie más aparte de Él”, entonces yo no tengo nada que aclarar, excepto mi relación con lo que fue hecho. Esta es la única cosa que tenemos que hacer. Nosotros no cambiamos la realidad misma, la realidad cambia en cuanto a mi relación con ella. Todo depende de mi ángulo de visualización de un objeto en particular; sin embargo, el objeto en sí no cambia. Sólo cambia mi comprensión. ¿Es mi comprensión egoísta o altruista? Y a partir de esto cambia cada cosa en la realidad.

Yo cambio mis sentidos. Esas diez Sefirot se revelan, pero todo depende de esto: ¿Está equipado y protegido mi deseo con una “pantalla” contra el placer egoísta? Esto cambia por completo toda la imagen.

Si pienso que lo que pasó en cierto modo dependía de mí y que yo mismo elegí cómo comportarme, se deduce que hay otra autoridad además del Creador: mi propio yo. Así que ¿se deduce que yo mismo determiné cómo se suponía que todo sucedería?

Si me siento y me como a mí mismo con respecto a lo que yo podría haber hecho ayer y no hice, o si me arrepiento de haber venido hoy a la lección, entonces se deduce que yo mismo determiné mis acciones y decidí no venir. Es decir, que además del Creador hay otra fuerza que actúa en la realidad: mi propio yo. Acerca de esto, el Creador dice: “él y Yo no podemos habitar en la misma morada”. Si yo quiero vivir junto con el Creador en una morada, yo mismo debo anularme absolutamente. Entonces estaré junto a Él.

Por lo tanto, en cuanto a todo el pasado que ocurrió hasta hace un momento, yo tengo que decir que todo provino del Creador y que así tenía que ser. Porque así lo pensó y lo organizó todo desde el principio el Creador, y yo tengo que estar agradecido por esto, como si se tratara de un gran premio, con respecto a todo los fracasos y las cosas que hice que no estaban bien. Para ello, el Creador ahora me obliga a sentarme y a lamentar todo lo que hice, para que yo diga que todo se hizo de acuerdo a la voluntad del Creador, con el objetivo de enseñarme a comportarme en el futuro de otra manera.
(123536)
De la preparación para la Lección diaria de Cabalá del 12/18/13

Material Relacionado:
Manejando el pasado, el presente y el futuro
El instante entre el pasado y el futuro
El futuro del mundo está en la conexión

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta