Trabajen en círculos concéntricos

dr.laitmanHasta el final de la corrección en sí (Gmar Tikkun), todo nuestro trabajo espiritual se realiza a través del entorno, hasta que este entorno y yo lleguemos a ser como uno solo. Todos estos niveles son como círculos concéntricos que rodean un punto central.

Desde el círculo más externo, desde mí mismo, el egoísta completo, primero entro en el primer círculo, en el grupo, y empiezo a moverme dentro de los 125 grados más profundamente.

Mientras más me incluyo en el grupo, más me acerco al Creador, quien se encuentra en el centro. El punto central es el punto de este mundo, el punto central del mundo del Infinito. Todo regresa a un punto, al “punto negro” de Maljut.

Todos los estados que estamos estudiando hablan de cuánto nos hemos conectado,  circulando dentro de la conexión cada vez más fuerte, llegando a ser uno tanto de forma cuantitativa como cualitativa. De esta manera se miden los niveles espirituales. Es posible decir que yo empiezo desde el círculo más grande y después de esto contraigo más los círculos, centrándolos cada vez más desde el punto de vista de la aclaración, la conexión y la unidad, es decir, de forma cualitativa.

Pero es posible  decir que con esto puedo expandirme a más personas externas, a la educación integral, ya que el Creador me ha dado el AHP para trabajar, el cual necesito para avanzar. Y así hago lo opuesto; voy del punto central hacia círculos más amplios. Es posible decir también esto: en consecuencia, salgo hacia círculos más amplios, a las masas, en otras palabras, lo transformo en un “incremento cuantitativo”, de forma simultánea con el trabajo con esta cantidad más grande, me contraigo con mi conocimiento y emoción cada vez más hacia el centro, es decir, de forma cada vez más cualitativa, cada vez más cerca de un todo único.

Igualmente es posible decir que en este lugar crecí en eso y llego a ser cada vez más como el Creador. Allí, en el punto central, encuentro al Creador y me transformo para ser como Él, empezando de un punto y creciendo cada vez más alto.

Es posible expresar este proceso de diferentes formas, pero esencialmente no hay otro trabajo; no hay otras realizaciones y medios más que el entorno. El entorno es el grupo, el Rav, los libros, y el Creador que está oculto dentro de ellos y llega a ser nuestra meta final. De lo contrario no podemos anhelarlo a Él.

Nosotros no podemos volvernos nunca hacia el Creador si no lo estabilizamos a Él en el centro de la conexión del grupo. Todo lo demás será simplemente falso. Y aparte de esto, es imperativo trabajar con el extenso público externo.
(123917)
De la 2° parte de la lección diaria de Cabalá del 12/23/13, El Zóhar

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