Una cita especial en el basurero

dr.laitmanRabash, “Carta 29”: Y la idea es que ese trabajo que se hace usualmente con árboles también haga con la persona a fin de entrenarla. Se traen cosas las necesarias para trabajar en el árbol, y a partir de eso, aprendemos acerca del trabajo con la persona. Antes que nada, tiene que haber un fertilizante.

Es trabajo de la persona en sí misma comienza de esto. Luego de que ella toma una decisión y va en la dirección correcta al decidir que ascenderá y estará involucrada con su alma, ella le sirve al alma y no al cuerpo. Nosotros no abandonamos el cuerpo, necesitamos de este, pero sólo en el grado en que él ayude con el trabajo del alma.

Nosotros fertilizamos, les traemos  estiércol. De la misma manera la persona debe llevar hacia dentro de sí misma el estiércol, es decir la basura, las cualidades despreciables en la persona. Pero la persona no necesita llevar el estiércol del exterior, como lo haría con el árbol; más bien, debe llevar el fertilizante de lo oculto a lo revelado; esto significa hacia dentro de su emoción, para que sienta el grado de crueldad de sus cualidades despreciables. De otra manera ella no está preparada para corregir sus obras.

No debemos temerle a toda esa “basura” que flota hacia fuera de nosotros desde el interior. Estamos hablando acerca de la persona que hace buenas obras, que siempre está anhelando el bien, es decir, el otorgamiento y la conexión. Sin embargo, es precisamente a través de esto que ella despierta y trae toda la basura que está oculta en su interior, la cual debe aclarar y corregir. Esta es la primera etapa del trabajo interno.

No necesitamos temer que dentro de cada uno se descubra un saco de basura maloliente. Mientras ustedes no la hayan descubierto, no huele mal. Sin embargo, deben descubrirla a fin de llevar a cabo su primer trabajo espiritual, el cual es la “fertilización”. Todos mis respetos a esas personas que, a pesar de todo el hedor que descubren en sus características egoístas, continúan reforzando la comprensión dentro de ellas de que esto proviene del Creador. El Creador organiza esto de manera que ella siempre puede tomar la elección correcta y avanzar.

El árbol solo vive gracias a este estiércol, ¡entonces fertilicen! Es sorprendente como, a través del uso de los desechos correctos que la persona reconoce como fertilizante para crecer, ella se eleva a través de la fe por encima de la razón, lo cual la ayuda a avanzar. Este no es un trabajo simple, sino muy respetable. La clasificación de nuestra basura interna y su uso correcto hace posible que nosotros nos elevemos todo el tiempo a un nivel cada vez más alto.

Mientras más nos elevamos, más basura y suciedad viles descubrimos dentro de nosotros, y en los niveles más elevados, esas características comienzan a revelarse en la persona y la dejan estupefacta, “¿Realmente todo esto se encuentra dentro de mí?” Si, en cada persona están ocultas las más desagradables características, y sólo nuestra conexión puede salvarnos. Sólo la conexión con los amigos dirige correctamente a la persona ¡Esperemos que tengamos éxito en elevar toda nuestra basura interna hasta la santidad!

Nosotros debemos entender que el Monte Sinaí es una montaña de basura, y es precisamente por sobre esto que debemos ir. Ahí, en la cima, por encima de toda nuestra basura, existe nuestro encuentro con el Creador, realmente en medio del basurero central. Lo principal es no tener miedo de esta basura ni ocultarla, más bien ver que es posible corregirla con la ayuda de los amigos. Es imposible que hagan algo solos en la espiritualidad, ni siquiera pueden dar un solo paso. Sin embargo, gracias a los amigos, transformarán este hedor en una fragancia placentera.

Todo depende únicamente de la dirección. Si la dirección es egoísta, entonces es hedor terrible, y si es con el fin de otorgar, entonces este olor de pronto se vuelve un incienso fragante.
(125812)
De una charla durante la comida del 1/17/14

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