“Noé caminó con Dios”

Dr. Michael LaitmanEl Libro del Zóhar, Introducción: “El segundo mandamiento”, ítem 198: Se nos dice, “Noé caminó con Dios, ya que Noé tuvo que ser cuidado y apoyado, puesto que fue apoyado por la gran abundancia que el Creador le otorgó a él”.

Noé se refiere al amor condicional. Cuanto más le otorga el Creador a él, más dependiente se siente del Creador. Aunque Noé es consciente de todos los beneficios que recibe del Creador y se siente agradecido, aun así, éste sigue siendo un nivel de amor incompleto.

Éste ya es un alcance espiritual, puesto que yo recibo del Creador y lo entiendo y lo sé. Se nos dice: “Noé caminó con Dios”, es decir que él entiende y es consciente de su estado, pero no puede ascender por encima de él y estar libre de la dependencia de su recepción. Él es consciente de eso, dado que en el momento en que recibe algo malo, su amor disminuye.

La persona no puede hacer nada por sí misma: en el momento en que recibe un golpe huye del Creador, y cuando se recibe algo dulce, ella se acerca. Pero no puede dejar de hacer algún otro movimiento hacia adelante o hacia atrás. Ella simplemente es incapaz de eso, dado que esta es la reacción natural de su cuerpo. No puede meter la mano en el fuego, ya que de inmediato la quitará a causa del dolor. La persona no puede hacer esfuerzos que estén más allá de su naturaleza.

Noé es el nivel del reconocimiento de amor condicional. La persona que alcanza este nivel alcanza el nivel de Noé. Nosotros no debemos subestimar eso, ya que este es un nivel muy alto. Se nos dice: “Noé caminó con Dios”. Aunque Abraham no necesitaba el apoyo, como se nos dice, camina delante de Mí y se recto, ya que caminar ante Mí significa sin apoyo, pero delante de Mí, a pesar de no saber si Yo voy tras de ti para apoyarte. Este es el amor completo, el gran amor. Aunque Yo no te dé nada, tu amor seguirá siendo completo, “para que te adhieras a Mí en tu corazón y alma“.

Abraham alcanzó el nivel de Bina, la fe, la fuerza de otorgamiento. Esto significa que él no depende de cuanto reciba o no reciba. Aquí también está el asunto de ¿qué pasará si recibe algo negativo? ¿Seguirá amando al dador tal como lo hizo cuando recibió algo bueno de Él? Pero al menos su amor no depende de la cantidad de bondad que él recibe.

La Luz Superior ya afecta a la persona de tal manera que ésta lo sostiene en un nivel en el que ella valora al Creador mismo, al atributo de amor y otorgamiento, y no el beneficio que obtiene de ésta. Esto significa que la persona se divide a sí misma en dos. La primera parte es el burro en ella (su materia) que goza en mayor o menor medida, o que no disfruta en absoluto. La otra parte es el ser humano en ella, el nivel de su semejanza con el Creador que está determinado por la medida de valoración de ella con respecto a las cualidades sublimes, a la Santidad, al amor, al otorgamiento, a algo que esté por encima de sus intereses egoístas corporales.

Abraham ya está dividido en estas dos partes y no depende de la cantidad de placer que recibe. Esto no afecta de ninguna manera a la apreciación del Creador, su amor por el atributo de amor y otorgamiento.

(127202 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 10 de Febrero del 2014, Escritos de Baal HaSulam, “Introducción al Libro del Zóhar”)
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