Un buen niño sigue el ejemplo de sus padres

Dr. Michael LaitmanRabash, “El asunto del amamantamiento y la concepción”: Por lo tanto, la primera fase del trabajo de Dios es la fase de concepción, Ibur, lo cual significa que la persona misma se anula y entra en el vientre de la madre en un estado de concepción.

Esto significa que ella anula el amor propio llamado Maljut, que es llamado originalmente el deseo de recibir con el fin de recibir, y entra en la fase de las vasijas de otorgamiento llamada la fase de Bina.

La persona se restringe a sí misma por medio de la Luz que Reforma y comienza a trabajar a partir de un estado de embrión. Todos los llenados vienen como resultado de nuestro trabajo en contra de nuestro ego. Este es el esfuerzo de superar las dificultades, los problemas y las confusiones que pasamos, que es en realidad el llenado de nuestra vasija espiritual.

El Creador es bueno y benevolente. Nosotros tenemos que trabajar para convertirnos en un ser humano, Adam, que significa el que se asemeja (Domeh, de la misma raíz en hebreo) al Creador. Pero tenemos que seguir el ejemplo del Creador a fin de parecernos a Él, como una madre que le dice a sus hijos: “Ustedes deben ser amables unos con otros, ¿por qué siguen en disputas y peleando todo el tiempo?” Esto significa que tenemos que seguir el ejemplo de la madre y el padre de acuerdo a la forma en que ellos nos tratan.

No hay nadie más de quien podamos tomar un ejemplo de que ellos. No hay buenos hijos, para empezar y sólo podemos seguir el ejemplo de los adultos, de los padres. Tenemos que tratar a los demás de la misma manera amorosa en la que ellos nos tratan. Entonces cada uno de nosotros será llamado Adam, el que se asemeja al Creador. Es muy simple, y esto es todo lo que tenemos que hacer.

Si el Creador es bueno y benevolente con los malvados y con los buenos y los trata a todos con un amor absoluto, también nosotros debemos alcanzar el estado en el que tratamos a todos los seres creados con amor. ¿Y qué pasa con el alcance del Creador, con el alcance de los niveles espirituales, de los mundos superiores? Todo esto se revela en medio de nosotros.

Comenzamos a trabajar con el mundo, con la gente, empezando por aquellos que están cerca de nosotros, hasta los más distantes, ya que las correcciones van desde lo más fácil hasta lo más difícil. Entonces, cuanto más expandamos el círculo, es decir nuestra vasija, y cuanto más profundamente nos involucremos en estas relaciones al superar un ego cada vez mayor y más cruel, descubrimos un trabajo cada vez más sublime. De esta manera avanzamos a través de las fases de Aviut (espesor) desde la fase de la raíz, la fase uno, dos, tres, y cuatro y descubrimos la Luz de NRNHY.

(127364De la preparación para la lección diaria de Cabalá del 13 de febrero del 2014)

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