Y la principal iluminación queda en la raíz

thumbs_laitman_572_03Escritos de Baal HaSulam, Introducción al Libro del Zóhar, ítem 183: Es por esto que está dicho que él debe tomar consejo de los santos padres, dado que la plegaria que oramos es la corrección de la Divinidad Santa, para extender abundancia hacia ella, para satisfacer todas sus deficiencias.

La Divinidad es todos nuestros deseos que están conectados con el fin de llegar a ser algo colectivo donde cada uno pierda su “yo” y construya algo compartido.

Por lo tanto, todas las peticiones son en forma plural. Esto es así debido a que la plegaria es para la totalidad de Israel, dado que todo lo que está en la Divinidad Santa existe en todo Israel. Existe una diferencia entre los términos Divinidad y la comunidad de Israel. Nosotros mismos construimos la comunidad y las Divinidad es lo que el Creador finaliza como resultado de nuestros esfuerzos.

De esto se concluye que cuando oramos por todo Israel, oramos por la Divinidad Santa, dado que son lo mismo. Entonces, antes de la plegaria, debemos buscar las deficiencias en la Divinidad, saber qué debe corregirse y llenarse en ella. Es decir, hasta qué grado aún necesitamos estar incluidos unos en otros.

Sin embargo, todas las generaciones de la totalidad de Israel están incluidas en la Divinidad Santa. Por lo tanto, está dicho que los cabalistas en generaciones previas hicieron correcciones para nosotros y ya no necesitamos someternos a la austeridad corporal. Todos los esfuerzos de los cabalistas del pasado están incluidos en la Divinidad Santa, dentro de la Maljut del mundo de Atzilut, y en nuestro día tenemos mérito para la corrección de la ruptura general en el nivel de la corrección final, es decir el nivel del Mashíaj.

Los santos padres son la inclusión de la totalidad de Israel. Son las tres raíces de las 600,000 almas de Israel de cada generación hasta el final de la corrección. Y todas las extensiones y otorgamientos que la totalidad de Israel extiende y recibe en todas las generaciones las reciben primero los santos padres. A partir de ellos, llega la abundancia a todo Israel en esa generación que extendió la abundancia.

Esto se corresponde con la estructura del Partzuf espiritual, HBD, HGT, NHY. Los primeros dos mil años son los “Avot” (ancestros) HBD; los siguientes dos mil años son los hijos, y nosotros, el pueblo de Israel, pertenecemos a los últimos dos mil años.

Esto se debe a que este es el orden espiritual, que ninguna rama puede recibir nada, excepto a través de su raíz. Es decir, la Luz pasa a través de todos los que nos precedieron en esa jerarquía del árbol de la vida, comenzando con Adam HaRishón (El primer hombre), luego veinte generaciones a partir de él hasta Abraham, y después de eso Moisés, todos los profetas, Rashbi, el Arí, Baal HaSulam, Rabash, y finalmente llega hasta nosotros. Este arreglo nunca cambia porque es la forma en que está construida la pirámide y las almas tienen que aparecer una tras otra en ese orden. Por lo tanto, siempre recibimos la Luz a través de aquellos que nos preceden.

…La iluminación primordial permanece en la raíz, y sólo parte de ella se extiende hacia la rama. El trabajo que llevamos a cabo no es grande, sino que actúa como un amplificador que recibe la señal más débil, y dentro del sistema existe una poderosa resistencia. Es decir, nosotros no entramos en este sistema excepto para influirlo al despertar dentro de él la amplificación.

Pero es claro que todos los intensos cambios tienen lugar dentro del amplificador y el resultado se revela en el mundo del Infinito. Y aquí, nosotros sentimos sólo una pequeña parte de la reacción y todos los maravillosos resultados se revelan dentro de nuestros santos ancestros en los niveles más elevados. Pero al final de la corrección habrá una integración mutua colectiva.

Y aquellos que vengan después de nosotros recibirán cada vez menos con una resistencia cada vez mayor. Así está construido el sistema. Pero junto con nuestra pequeña influencia dentro del sistema, junto con la gran resistencia, se despierta un gran estímulo. Los grandes deseos de los ancestros son llenados con una Luz intensa como resultado de nuestro minúsculo trabajo abajo. Nosotros no entendemos esto, porque no tomamos en cuenta la intensa resistencia de todo el sistema de mundos que están actuando como un amplificador.

Por lo tanto se deduce que todas las correcciones que ya fueron realizadas en la Divinidad Santa permanecen y existe en las almas de nuestros santos padres. Todos los resultados de nuestro trabajo están concentrados en los niveles superiores. Y si los recibiéramos en nosotros, no mantendríamos nuestra posición y nos volveríamos arrogantes. Esto nos destruiría. Recibimos precisamente esa dosificación en una medida suficiente como para que llevemos a cabo el siguiente paso correcto, protegiéndonos de la arrogancia y la destrucción, de la recepción egoísta. Por lo tanto, recibimos poco, pero exactamente lo que necesitamos.

(126082 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 1/20/14, Escritos de Baal HaSulam)

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