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Elevación egoísta por encima del deseo

thumbs_laitman_207La idea completa es: ¿Con qué se identifica la persona? ¿Con el deseo de recibir, o con lo que encuentra por encima del deseo de recibir? Esta es la diferencia entre las líneas derecha e izquierda. O estoy dentro de los deseos o bien los controlo; yo estoy por encima de ellos, me convierto en un “clarificador”, como un experto en la materia.

Puedo estar inmerso en el deseo de recibir, y puedo estar por encima del deseo de recibir con el fin de utilizarlo de una mejor forma, y esto se llama Klipá. Si yo sólo quiero disfrutar e incluso quiero tragarme el mundo entero, esto todavía no es Klipá, por estos deseos no provienen de mí mismo. Más bien vienen de arriba, mientras que una Klipá es una parte única del deseo, una relación única con el deseo de recibir, en el que yo mismo quiero abrirlo, expandirlo y fortalecerlo.

Por lo tanto se deduce que el odio hacia alguien es sólo egoísmo, lo cual es natural para el deseo de recibir. No es algo único en sí mismo y simplemente me lo dio el Creador. Sin embargo, ya es otro asunto cuando yo quiero desarrollar mi propia iniciativa, perfeccionar este impulso egoísta. Esto es la Klipá. Yo quiero usar el Creador para que Él me ayude a salir del deseo de recibir que es la sustancia de la creación, algo más de lo que fue revelado desde el principio. Por lo tanto, me dirijo con una petición, elevo MAN por mi deseo de recibir, y digo: “Dame aún más para disfrutar”, y esto es llamado “idolatría”.

La Klipá es el verdadero egoísmo colocado en oposición a la Kedushá, otorgamiento. Se trata de dos sistemas que fueron creados y están uno frente al otro.

Si yo me encuentro en el lado de la Klipá, trabajo en el deseo de recibir con el fin de obtener el máximo uso posible de ella, de explotar al mundo entero hasta el final e incluso al Creador. Me elevo por encima de mi naturaleza y quiero usarla “para recibir”, y veo mi trabajo espiritual en esto. Exploto toda la naturaleza con el fin de llenarme yo mismo.

Lo contrario es la purificación de un deseo, el cual yo transformo en otorgamiento y, en consecuencia, lo controlo de manera altruista.

(127863 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 1/20/14, Escritos de Baal HaSulam) 

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¿Qué podemos añadirle al trabajo del Creador?

thumbs_Laitman_043Escritos de Rabash, “Y los hijos hacían estruendo dentro de ella”: El comienzo del trabajo es llamado Ibur (concepción), cuando la persona comienza a trabajar siguiendo el camino de la verdad. Cuando ella pasa por las aberturas de la Torá, cuando despierta en la persona la fase de Jacob y ella quiere seguir el camino de la Torá, y cuando pasa las aberturas de la adoración de ídolos, cuando la fase de Esaú se despierta para salir.

Y nosotros debemos explicar esto, dado que la persona tiene una vasija de recibir por parte de la naturaleza, llamada amor propio, que es la inclinación al mal, y, al mismo tiempo, tiene el punto en el corazón, el cual es su inclinación al bien, cuando entra el trabajo a fin de otorgar. Esta es la fase de Ibur, que se deriva de la palabra hebrea transgresión (Avera), y de esta forma experimenta ascensos y descensos y no es estable y se ve afectada por el entorno y no tiene poder para superarlo.

Como resultado, cuando pasa por un entorno que se dedica a la adoración de ídolos, lo cual significa amor propio, y se despierta en ella la fase del amor propio de salir del ocultamiento hacia la revelación y el dominio del cuerpo, entonces no tiene poder para hacer otra cosa sino lo que le concierne a su deseo de recibir.

Cuando pasa por un entorno que se involucra en acciones con el fin de otorgar, se despierta en ella la fase de Jacob de salir del ocultamiento hacia la revelación y las acciones a fin de otorgar dominan el cuerpo.

Y así, una y otra vez, y esto continúa día tras día en el trabajo, y quienquiera que trabaja con más diligencia, puede experimentar estos estados cada hora, y sentir que los estados cambian.

Todos los ascensos y descensos por los que pasamos nos los dan para que podamos reconocer que dependemos totalmente del trabajo del Creador, el cual nos afecta. Por lo tanto, nuestro trabajo es llamado el trabajo de Dios. Él es el único que opera, y esa es la revelación más importante que alcanzamos desde el principio hasta el final de nuestro camino espiritual.

A medida que ascendemos hacia el mundo del Infinito, se nos convence de que hay una fuerza y que no hay nada además de eso, y que Él es bueno y benevolente. Sólo que esta fuerza actúa en toda la creación, es decir, en todos nuestros deseos que retratan nuestra realidad.

Tenemos que estar preparados para descubrir que sólo existe la fuerza superior de amor que domina todo lo que hay a nuestro alrededor, y que no soy yo, o cualquier otro factor quien lo hace. Mis intentos por aclarar esto significan que yo elevo una oración, MAN. Así, descubro que estoy realmente bajo su dominio total. Sólo existe una fuerza que opera por dentro o por fuera de mí, y que llena todo mi mundo. Descubrir esto por primera vez significa alcanzar el primer nivel espiritual llamado Ibur.

Al principio, yo descubro esto de forma pasiva en el estado de Ibur, pero más tarde, cuando crezco y nazco en el mundo espiritual, me vuelvo activo. Esto no sólo significa estar bajo la influencia del entorno, sino atribuirlo todo a una sola fuerza a fin de descubrir dentro de mí el atributo de Jacob, el atributo de otorgamiento, y escapar de la influencia del entorno egoísta que es el atributo de Esaú. Después de nacer, yo realmente me pongo a trabajar con los deseos que se revelan en mí y los utilizo con el fin de revelar al Creador, la única fuerza que opera en toda la realidad.

Resulta que es el Creador quien se prepara todos los estados para mí y quien me involucra en ellos. Entonces, resulta que no sólo Él arregla todos los estados para mí, sino que además él determina mi reacción hacia ellos. Esto significa que Él maneja no sólo mi externalidad, sino también mi interioridad, “Por delante y por detrás Tú me has rodeado”. Así, descubro que el Creador está en todos mis deseos, pensamientos, decisiones y mis respuestas.

Al final, resulta que yo no tengo más que un punto de perspectiva desde el cual previamente le atribuí todo a mi dominio solamente, y ahora se lo atribuyo todo al Creador, como resultado de mi profunda aclaración, en todas mis sensaciones en los buenos y en los malos estados, en mis decisiones, al establecer la línea media en mi trabajo interno. De esta forma alcanzamos la ruptura de abajo hacia arriba y con ello, aprendemos acerca del trabajo del Creador en nosotros, que ha preparado todos los detalles para ello.

Así estudiamos la HaVaYaH que el Creador creó de abajo hacia arriba. De este modo, nos elevamos al mundo del Infinito con el fin de ver, conocer y sentir el plan de la creación que está incorporado en esta HaVaYaH inicial, y por lo tanto está incorporada en ella. Dentro de esta HaVaYaH nosotros agregamos nuestro trabajo llamado Elokim, Maljut trabajando junto con Bina, y luego somos incorporados en la copulación de HaVaYaH Elokim, el Creador y la creación.

Todo nuestro trabajo es descubrir al Creador como la fuerza que opera en todo: en la preparación de todas las fuerzas, en las conexiones, en la planificación de cómo pasamos a través de los estados, dónde estamos equivocándonos, a fin de alcanzar la profundidad total de la creación, la profundidad del plan original del Creador llamado el plan de la creación.

Los niveles de crecimiento espiritual de la persona, Ibur, Yeniká (amamantamiento) y Mojin (mente) los hace sólo el alcance de una fuerza superior y su esencia.

(127848 – De la preparación para la lección diaria de Cabalá del 2/20/14) 

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¡Suficiente de sentirse aburridos, comiencen a trabajar!

thumbs_laitman_942Pregunta: ¿Cuál es la raíz espiritual de la indiferencia?

Respuesta: La raíz espiritual de la indiferencia emana del estado de reposo hacia el que se atrae nuestro ego. Es el estado egoísta más bajo. Yo me recuesto, no hago nada, lleno mi vista con imágenes interesantes, mis oídos con sonidos placenteros, mi boca con comida sabrosa, y mi nariz con olores placenteros. Si yo me lleno totalmente, no me quedan deficiencias, y no hay movimiento ¡Puedo disfrutar de la quietud!

Pregunta: ¿Entonces cómo podemos superar la indiferencia, especialmente durante el taller cuando de pronto me siento aburrido e indiferente?

Respuesta: No entiendo cómo alguien puede estar aburrido durante el taller si este proporciona una gran oportunidad de trabajar. Escucho a los amigos y siento que estoy ardiendo. Primero tengo que estar incorporado en cada uno. Uno de los amigos habla de cosas sin sentido, pero yo me anulo y trato de descifrar sus palabras, aceptándolas como si fuera Elías el profeta. Penetro en el amigo y quiero vivir en sus palabras, que es la única razón para estar incorporado en él.

Entonces otro amigo habla y comienza a filosofar, y apenas si puedo contenerme, pero lo dejo terminar. Aquí tengo otro tipo de trabajo: Estoy incorporado en él, sufro, y veo hasta qué punto lo que él dice es correcto o incorrecto. No es con el fin de criticar lo que dice, sino con el fin de ayudarme a estar incluso más incorporado en él. Cuanto más critique mi ego a mis amigos, más profundamente me ayuda a penetrarlos.

Cuando terminamos una ronda de debate, estoy incorporado en cada uno y prácticamente  exploto como resultado de las experiencias que me llenan. No estoy lleno de sus palabras dado que ni siquiera recuerdo lo que dijeron, sino que estoy lleno de mis esfuerzos por estar incorporado en ellos.

Tenemos que ver el taller como una oportunidad para estar incorporado en los amigos, a pesar de nuestra crítica. Primero parece que un amigo habla cosas sin sentido,  otro amigo habla demasiado, otro no escuchó la pregunta en absoluto, y otro ni siquiera entiende cuán bajo cayó ¡Pero todo esto no importa! Incluso si fui a algún otro lugar a participar en una mesa redonda, también sería incorporado en mis compañeros y haría el mismo trabajo con ellos. No recibiría menos de ellos de lo que recibo aquí.

¿Cómo puedo sentirme aburrido si trabajo constantemente? No importa lo que diga el amigo, yo trato de profundizar en él para sentir su espacio interno. Cada uno es como un vientre para mí, y mediante la conexión entre los amigos, formo el vientre, entro en este, y siento que estoy dentro de cierto tipo de espacio, dentro de un ser humano.

Cada amigo es mi entorno. Cuando completamos una ronda, formo una burbuja de todos los amigos, un saco de fluido amniótico dentro del vientre. Me siento como un bebé. Penetro en el amigo, descubro un espacio interno, y trato de acostumbrarme a él, y mediante mis pensamientos, sensaciones de repulsión, comienzo a identificar lo que está dentro de él.

¡Comiencen a trabajar! Este trabajo interno es llamado reunión de amigos y no debates acerca de política exterior.

(128062 – De la 2° parte de la lección diaria de Cabalá del 2/14/14, Escritos de Rabash) 

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Gracias por los deseos rotos

thumbs_laitman_276_04Baal HaSulam, Shamati #8, “Cuál es la diferencia entre una Sombra de Kedushá y una Sombra de Sitra Ajra“: Debemos observar dos discernimientos en esta sombra, es decir este ocultamiento:

1. Cuando uno aún tiene la habilidad de superar la oscuridad y los ocultamientos que uno siente, justificar al Creador, y orar al Creador que el Creador abra sus ojos para ver que todos los ocultamientos que uno siente vienen del Creador, es decir que el Creador le hace todo eso a la persona para que pueda encontrar la plegaria de uno y anhelar aferrarse a Él… En ese estado, uno aún cree en Su Providencia.

2. Cuando uno llega a un estado donde él ya no puede prevalecer y dice que todo el sufrimiento y dolor que uno siente es porque el Creador se lo envió para que tuviera una razón para ascender en grado, uno llega a un estado de herejía. Esto es porque uno no puede creer en Su Providencia, y naturalmente uno no puede orar.

Todo funciona de acuerdo al mismo principio: “No existe nadie más aparte de Él, el Bueno y Benevolente”.  Todo nuestro trabajo es alcanzar este principio en todos y cada uno de los estados por los que pasamos. Necesitamos evaluar todas nuestras vidas de acuerdo a este principio, y esto es imposible sin el apoyo del entorno. De otra manera la persona no puede mantenerse.

Todos esos estados nos los envía el Creador, es decir que están determinados por la influencia de la Luz superior sobre las Reshimot (los genes de información) y su estado común de uno con respecto al otro. Pero entre la Luz y la Reshimo permanece un espacio vacío para nuestra libre elección y esfuerzo. Y la persona debe llenar este espacio.

Existe una falta de contacto entre uno y otro la cual es llamada ocultamiento. La persona debe hacer un esfuerzo en esto a fin de remover este ocultamiento y completar este contacto entre el Creador y ella, entre la Reshimo y la Luz, y traer un llenado entre ellas. La Reshimo se revela como rota, y por lo tanto siempre se descubre como una incomodidad, deficiencia, rechazo, y ocultamiento. Después de todo, este es un testimonio de la ruptura, y yo necesito aceptar esto como un llamado para el contacto en todas las condiciones creadas.

Esto es llamado trabajo por encima de la razón. Podría ser que exista una sensación desagradable en mi corazón y mente, que no pueda integrar todos mis problemas con el Bueno y Benevolente, pero a pesar de todo eso, mi trabajo en mente y corazón no debe depender de mi estado interno. Esto es llamado que estoy saltándome la Reshimo que se revela, elevándome por encima de la Reshimo rota, como si esta Reshimo estuviera corregida. Es decir, yo siento que he alcanzado la revelación de la fuerza absolutamente benevolente, única y que estoy cara a cara con el Creador.

Entonces le agradezco al Creador por mis deseos rotos porque sólo de esta manera puedo  alcanzar la espiritualidad, la ventaja de la Luz sobre la oscuridad. Es específicamente en la contradicción entre la Reshimo y la Luz que cada vez descubro qué es la Luz.

(128180 – De la preparación para la lección diaria de Cabalá del 2/23/14)

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Los padres protegen del sufrimiento

thumbs_Laitman_167Todo el sistema de la creación está experimentando conmociones negativas, dado que sus partes no están funcionando juntas en armonía. Hay una parte llamada Aba (padre) y una parte llamada Ima (madre).

Ima es la característica de otorgamiento completo, Jafetz Jesed (misericordia absoluta). La característica de Aba es la inteligencia superior, Ohr Jojma, la fuente de la vida. Estas dos partes deben existir en armonía entre ellas.

También hay Keter o el Creador, el pensamiento, la idea, el programa, previa a la algún tipo de realización abajo.

Ima debe hacer la infraestructura, un lugar para la recepción de la Luz del Creador. Pero esto sólo es posible en la medida en que nosotros, las almas, le pidamos esto a ella, puesto que se encuentra en un estado de absoluto Jafetz Jesed y no quiere nada para sí misma.

Tanto Aba como Ima sufren con el desbordante amor por los niños, pero son incapaces de hacer algo porque los niños no piden esto. En su lugar, piden algo completamente opuesto a los padres, algo contra ellos.

Es igual que en nuestro mundo, si los niños piden probar bebidas alcohólicas, drogas y cigarrillos, la madre y el padre, al no permitirles hacer esto, sufriría tanto porque no pueden darle a al niño algo bueno así como porque él está pidiendo algo malo.

Con el fin de no causarle este doble sufrimiento a AVI (Aba ve Ima) en nuestro avance espiritual, nosotros tenemos que pedirles específicamente lo que necesitamos realmente: amor y otorgamiento.

(128200 – De la Semana mundial del Zóhar “Convención de Educación Integral”, día tres del 02/04/14, Taller 5)

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Estados que llevan al Templo

thumbs_laitman_276_03Pregunta: ¿Qué significa que el Masaj (pantalla) se rompió? ¿Cómo puede ser?

Respuesta: Todos los estados se refieren sólo a la persona. La realidad existe sólo en relación a la persona que lo aprehende.

Supongamos que yo estuviera en un estado de santidad ahora, en la intención “a fin de otorgar”, y que hubiera arreglado todas mis intenciones, deseos y todo lo que se revela en mí según la restricción, el Masaj, y la Luz Retornante. De repente, tengo nuevos deseos más gruesos, mayores y más fuerte, así que el viejo estado parece destruido y los deseos nuevos y mayores, me dominan, y siento que estoy en un mundo arruinado.

Esta es otra pregunta: ¿Está destruido? Porque en el momento que éste en realidad atraviese un cambio, no creo que esté destruido. Creo que yo sigo la Klipá (cáscara) y que disfrutaré de ella, que debo incorporarme en la cáscara, sentirla, estar en contacto con ella, y estar conectado con ella.

Se dice que el contacto con la Klipá debe ser sólo momentáneo. Esto depende de mi preparación, pero debo sentirla. Por lo tanto, en el momento en que yo siento que mi vida es buena y que el deseo de recibir me deleita y que todo está bien, es porque en realidad estoy siendo arrojado a las profundidades de la Klipá, es más, ni siquiera me doy cuenta de que esta es una Klipá. Yo la percibo como algo bueno.

Entonces, si continúo, si tengo garantía mutua, las fuerzas del grupo operan en mí y yo salgo del dominio de la Klipá. Si no lo hago, no puedo salir.

Esto significa que, cada vez que aparece un nuevo deseo, se destruye el viejo estado.

Por lo tanto, yo asciendo los niveles y en cada estado alcanzo un estado de santidad y construyo el templo de mi vasija. Entonces, éste se destruye, y comienzo a construir otro templo, y luego otro y otro más. Nosotros pasamos a través de tales estados, y, finalmente alcanzamos aquellos que llamamos el Templo de Santidad y, en contraste con él, la ruptura y la destrucción que atravesamos en el proceso de preparación. Es imposible revelar al Creador, la plenitud, y alcanzar el pensamiento de la creación sin pasar por estos estados.

(127841 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 2/20/14, Escritos de Baal HaSulam) 

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