Una escalera de amor por los demás

Dr. Michael LaitmanBaal HaSulam, “Arvut” (Garantía mutua): “Un pecador destruye mucho bien”. Esto se debe a que, como ya se ha explicado (ítem 20), la impresión de que le llega a la persona al participar en las Mitzvot entre el hombre y Dios es completamente igual a la impresión que recibe al participar en las Mitzvot entre el hombre y el hombre. Ella está obligada a realizar todas las Mitzvot Lishmá (en beneficio de Él), sin ninguna esperanza para el amor propio, e decir que ninguna luz o esperanza regresa a ella a través de sus problemas en forma de premio u honor, etc. Aquí, en este exaltado punto, el amor del Creador y el amor de su amigo se unen y se convierten en una realidad (véase el punto 15). Por lo tanto ella actúa en cierta medida de avance en la escalera del amor por los demás en toda la gente del mundo en general.

Vemos, pues, cuán exactas son estas condiciones: otorgamiento, naturaleza, el Creador, quien exige que atravesemos las fases de la evolución de nuestro ego hasta que nos ahoguemos totalmente en ellas, llenando el mal egoísta en sus cuatro niveles. Además, la ruptura que comenzó en nuestras raíces debe estar totalmente finalizada y debemos empezar a descubrir sus resultados.

Si la persona quiere avanzar realmente en la espiritualidad, es decir hacia el otorgamiento, ella comienza gradual y muy lentamente a descubrir que estas condiciones son muy difíciles, casi imposibles, y por supuesto insoportables. Esto se debe a que la persona debe realizar acciones continuas, aprovechando todas las oportunidades, y buscando acciones adicionales de otorgamiento a los demás, de amor a los demás. ¡Al mismo tiempo, la persona debe sentirse feliz y eufórica a pesar de sus sensaciones en las que en realidad carece de todo!

Nosotros debemos entender que en realidad esto es lo que se llama espiritualidad: no recibir ninguna recompensa sino actuar sólo por el bien de los demás. Si fuera por el bien del Creador, entonces uno aceptaría hacer algo, puesto que Él es grande y lo gobierna todo.

Es respetable el hecho de estar en conexión con Él, el ser cercano a Él, y otorgarle a Él. Pero cuando hablamos de otorgamiento a los demás y no al Creador, es decir a cualquier persona en este mundo a quien debo deleitar, hacer sentir bien, y complacer por medio de mis esfuerzos, esto parece una misión imposible.

En este punto nos damos cuenta de que sólo la Luz Circundante puede hacer esto, puede producir dicho cambio, y esta acción es fundamental porque yo no tengo nada, no puedo escapar de ella. Esta realmente es la meta de la creación y la justicia del superior, y necesito la ayuda del Creador, porque sin Él no puedo hacer nada.

Finalmente yo acepto y entiendo que esta es la justicia superior y que así tiene que ser, a pesar de que estar totalmente en contra de ella. Estoy dispuesto a pedir constantemente que la fuerza superior venga, me corrija, y me cambie, para que aparentemente yo deje de existir y sólo le sirva a toda la humanidad, tanto a mis enemigos como a mis seres queridos.

No debería haber ninguna diferencia en mi actitud hacia la más humilde y peor persona del mundo y mi actitud hacia el Creador. Sólo cuando yo alcance el amor absoluto a los seres creados alcanzaré al amor del Creador. Después de todo, el Creador tiene que revelarse entre todos.

(129019)
De la preparación para la lección diaria de Cabalá del 3/4/14

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