Una igualdad complicada

Dr. Michael Laitman¿Cómo se relacionan entre sí el todo y la parte individual? ¿Cómo puede un pequeño grupo reunido por Abraham en la antigua Babilonia influir en el desarrollo de toda la humanidad? ¿Por qué todo gira en torno a este grupo? ¿Por qué este grupo continúa su “rotación”?

El problema de este mundo es que “contamos” a la humanidad como si fuera ganado. Evaluamos a los seres humanos por millones y miles de millones; este tipo de cálculo nos parece suficiente. Somos incapaces de hacer cálculos cualitativos.

Esto produce como resultado de un conflicto constante entre calidad y cantidad en este mundo. Nosotros proclamamos que somos iguales. Sin embargo, ¿cómo puede ser cierto esto, si las posesiones de una persona son comparables con los activos de los otros mil millones, o si su salud equivale al bienestar de miles de otras personas? ¿Somos realmente iguales debido a que cada uno de nosotros tiene un cuerpo? ¿Es este un criterio que debe utilizarse al evaluar a los seres humanos?

Nosotros somos incapaces de “evaluar” a los demás porque carecemos de verdaderos instrumentos de medición. ¿Qué comparamos: sensaciones, intelecto? ¿Cómo podemos equiparar a una persona a otra?

¡No hay igualdad en absoluto! Cada uno nace con un conjunto específico de cualidades, por lo tanto, cada uno de nosotros es único. A pesar de que nos gustaría ser iguales, aun así no lo somos. Baal HaSulam explica este tema en su artículo “Paz en el mundo”: “…tenemos que trabajar muy duro para alcanzar la verdadera igualdad entre nosotros”.

Esto también se aplica en el camino espiritual. Nuestras metas espirituales también son muy diferentes. Cada uno de nosotros tiene cualidades personales, un “destino” individual, medios de avance, y un propósito único en todo el sistema que sirve como un cuerpo común, en el que cada célula es importante, pero todas las células y órganos siguen siendo extremadamente diferentes.

Esto explica por qué el papel del grupo de Abraham es tan importante: Esta entidad de personas alcanzó un nuevo propósito que era totalmente opuesto al de las demás naciones. “Babilonia estaba guiada por un deseo egoísta que se expandía y mejoraba cada vez más, mientras que el grupo de Abraham, por el contrario, estaba enfocado en el deseo de otorgar. El egoísmo puede seguir creciendo a condición y según la medida de avance del deseo altruista, por medio de la fe por encima de la razón.

El avance de los estudiantes de Abraham difiere radicalmente de la progresión de las otras naciones: Estas últimas desarrollaron la inteligencia, mientras que el primer grupo se concentró en la fe. Esto explica el por qué, en el momento en el que el grupo de Abraham siguió fielmente su predestinación, ellos no se habían desarrollado ciencias o cultura tales como la música o el baile. Casi no le prestaban atención a estas cosas; más bien hicieron sus mayores esfuerzos hacia la espiritualidad. Este era su único objetivo.

Más tarde, otras naciones tomaron ventaja de los “frutos” de su trabajo y sobre esta base desarrollaron las ciencias, la cultura y las artes. Por ejemplo, los antiguos griegos tomaron prestados los primeros “brotes” para su filosofía, de la sabiduría de la Cabalá. Más tarde, admitieron este hecho.

Como vemos, los aspectos específicos de las relaciones entre el todo y una parte, entre las pequeñas naciones y toda la humanidad, quedaron intactos a lo largo de toda la historia y se conservarán en el futuro. Como lo hizo Abraham, nosotros recogemos a los amigos de todo el mundo y les rogamos que elijan un camino común hacia el Creador. Aun así, seguimos siendo una pequeña minoría. Se supone que así sea, debido a que tiene que haber un equilibrio entre las fuerzas cuantitativas de toda la humanidad y nuestra energía cualitativa.

Ambas partes tienen que estar armonizadas. Por ejemplo, si un niño pequeño recibe una enorme fuerza, él podría herir gravemente a otros, pero si adquiere una profunda comprensión de lo que está haciendo sin habérsele dado fuerzas extraordinarias, entonces no será capaz de implementar su comprensión en la vida. Es por eso que todo tiene que estar equilibrado para que nuestro cuerpo, intelecto y sensaciones estén proporcionados correctamente mientras crecen.

Esto significa que nosotros podemos incluso llegar a ser más pequeños, según la medida de desarrollo del resto del mundo. Se nos dice: “Todos Me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande”. Ellos lo conocerán a Él a través de nosotros, pero no van a unirse a nosotros por millones. Esto sucederá solo en la última etapa de la corrección.

(128648 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 4 de Marzo del 2014, Escritos de Baal HaSulam)
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