Una misión compartida

Dr. Michael LaitmanPregunta: ¿Por qué tenemos que salir hacia las personas? ¿No deberían venir ellos por sí mismos a nosotros?

Respuesta: ¿Cómo sabrán de ella si no nos involucramos en la difusión? Si yo no hubiera creado un sitio de Internet en 1996 que hablaba de la sabiduría de la Cabalá, ¿quién la habría conocido?

Y más tarde, cuando el grupo ya fue creado, organizamos un viaje a los Estados Unidos y dimos conferencias en 11 ciudades importantes. A partir de esto, comenzaron todos nuestros grupos que aún existen hoy en día en América.

Si nosotros no salimos al público en general, ¿cómo sabrá la gente acerca de la ciencia de la Cabalá y que está abierta para el aprendizaje? Si no diseminan bien su producto, entonces ¿quién lo conocerá además de ustedes mismos? La difusión es la cosa más esencial.

Si no hay difusión, entonces es como si la sangre no saliera desde el corazón hacia el resto de los órganos. Es precisamente a través de esto que ustedes salen desde la fuente de todo el tiempo, desde el centro, y difunden entre los círculos externos; hay una reacción que regresa. Y si se sientan y esperan simplemente, entonces nada sucederá.

Todo el comercio está basado en lo siguiente: si no hacen publicidad de su producto, nadie lo comprará. Entre el 50 y el 70 % del precio de un producto se gasta en publicidad. Hoy en día, no hay ningún problema en la producción de algún producto, lo cual hoy cuesta centavos. Pero lo principal es venderlo de forma exitosa: persuadir de que vale la pena pagar dinero por este producto. Y el 70 % de lo que se paga fue invertido sólo en publicidad.

Si yo simplemente hubiera permanecido en casa, nadie sabría de mí. Al principio pensé hacerlo así, pensé que me sentaría y escribiría libros. Pero no había otra opción, el tiempo apremiaba. No es mi estilo el viajar por todas partes y realizar, pero ¿qué se puede hacer? Vemos en la Torá que Abraham y Moisés no querían aceptar su misión en un principio. Cada uno de ellos dijo directamente que él no quería esto y rechazó la misión con todas sus fuerzas, pero sin otra opción, ellos se vieron obligados a aceptarla.

Así es como tenemos que tomar el ejemplo de ellos. Nunca nadie ha querido una misión como esta, ya que ustedes no van a publicitar algo útil y bueno para el ego y sólo reciben de ello humillaciones, golpes y problemas. Basta con mirar la descripción de la vida de Moisés, y esto fue a pesar de que él era el líder del pueblo. Es posible decir lo mismo sobre el rey David, él estuvo involucrado toda su vida en guerras.

No hay otra opción. Nosotros debemos llevar a cabo nuestra misión, pero hoy todos nosotros podemos subir juntos por el camino real.

(130425 – De la 2° parte de la lección diaria de Cabalá del 20 de Marzo del 2014, El Zóhar)
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