Deseos en beneficio de los demás

Dr. Michael LaitmanLa Torá, (Levítico), “VaYikrá”, 1:5: Él matará al novillo delante del Señor; y los hijos de Aarón los sacerdotes ofrecerán la sangre y rociarán la sangre alrededor del altar que está a la entrada de la tienda de reunión.

La sangre es la fuerza de vida, la parte más interna del deseo egoísta. Entonces antes de comer el sacrificio, toda la sangre debe ser extraída de él, está prohibido comerla de forma alguna (por extraño que esto pueda parecer, en realidad es por esto que somos acusados).

Las cuatro esquinas del altar son las cuatro fases egoístas: la fase raíz, fase uno, dos y tres, las cuales son las cuatro fases de la naturaleza de la persona, que corresponden a los niveles inanimado, vegetativo, animado y hablante de la naturaleza. Entonces el deseo egoísta más interno que simboliza la sangre tiene que extraerse de estos.

Esparcir la sangre en las cuatro esquinas del altar significa que la persona jala todos sus deseos y los esparce afuera. Por lo tanto la persona confirma que la parte que ha sido cortada de su deseo egoísta, del altar, es en realidad altruista y está dirigida al amor y la preocupación por los demás.

En el mundo espiritual, la Luz Circundante trabaja en contra de las vasijas externas (los deseos), las cuales no podemos corregir. Entonces sólo los atributos internos son llamados altar.

Esto hace referencia a la corrección de los deseos que pueden ser usados para un trabajo altruista. No se habla de otra cosa en la Torá porque nuestra corrección es solo transformar gradualmente nuestros deseos egoístas en deseos que benefician a otros en aras del Creador.

(132725 – Del Kab.TV “Los secretos del Libro Eterno” del 13 de Noviembre del 2013)
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