El guardián de la noche

Dr. Michael LaitmanCantar de los Cantares 3: En la noche buscaba en mi lecho a aquel que ama mi alma; lo busqué, pero no lo hallé.

“Me levantaré ahora, y recorreré la ciudad, en las calles y en los caminos anchos, yo buscaré a aquel que ama mi alma”. Lo busqué, pero no lo hallé.

Los guardianes que rondan la ciudad, me encontraron: “¿Han visto al que ama mi alma?” Apenas los había sobrepasado, cuando encontré a aquel que ama mi alma: Lo agarré y no lo dejé ir, hasta que lo hice entrar en casa de mi madre, y en la recámara de aquella que me concibió.

¡Nosotros buscamos en la oscuridad y encontramos al guardián y gracias a él, a la oscuridad, y a nuestro esfuerzo, podemos encontrar!

Hemos estado en varias ocasiones en el estado en el que no podemos hacer nada por nosotros mismos. Llegamos a un descenso, a una caída, a la desesperación y al abandono, a una sensación de impotencia y debilidad que estalla desde dentro, con la cual no podemos hacer nada al respecto.

En realidad, es en estos estados que la persona examina en qué medida ella misma se ha preparado guardias y policías, si tiene una garantía mutua con los demás, y si se las ha arreglado para preparar apoyo y protección. La protección es necesaria para que ella no escape, y el apoyo le ayuda a reunirse más internamente hacia el centro del grupo.

Necesitamos fuerzas externas para eso, dado que la persona misma está vacía. Ella tiene que tener tanto guardias como policías, las cuales son dos fuerzas opuestas. La persona tiene que tener ambas cosas.

Si la persona aprende algo de este estado, la próxima vez se preocupará por el apoyo mutuo de los amigos, por la construcción de un “cinturón de seguridad”. Por lo tanto se prepara para alcanzar el siguiente nivel, para convertir la oscuridad en Luz, y avanzar.

En nuestro mundo, decimos que aquel que no aprende de sus errores es un necio. Es lo mismo cuando se trata del avance espiritual. Al principio se le permite aprender y no importa si ella comete errores.

Pero si ve que es arrojada por segunda vez y no puede elevarse por medio del apoyo externo, porque sin duda no tiene fuerzas propias, entonces esto es considerado una transgresión y una falta de respeto con los medios que se le dan.

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De la preparación para la lección diaria de Cabalá del 4/23/14

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