Moviéndonos hacia la Luz

Dr. Michael LaitmanPregunta: Se nos dice en El Libro del Zóhar que durante la construcción del Tabernáculo al mundo se le dio amor, justicia, paz y unidad como un presente.

Respuesta: El Tabernáculo es una patente Divina  de conexión entre dos fuerzas opuestas que se complementan una a la otra.

En nuestro mundo sólo hay odio, rivalidad, disputa y desacuerdo. Al acumularse más y más, estos se convierten en una guerra y después todo se tranquiliza por un momento. Pero la paz y tranquilidad son sólo un periodo de transición hacia el siguiente nivel de odio y competencia.

Desafortunadamente, la patente Divina no es conocida para el hombre, dado que vemos que en toda la historia las personas se odian entre sí, sin importar cuán arduamente traten de establecer entre ellas mismas diferentes marcos de diplomacia, ética, leyes, etc.

En el pasado, había ciertas normas y códigos de comportamiento que no existen hoy. Nadie se avergüenza de nada, nadie se avergüenza ante nadie, y la competencia es algo natural.

En el pasado, el hombre, no el dinero, estaba en primer lugar. Los valores principales eran las necesidades culturales de la persona y su perspectiva. Es decir la forma en que ella fue educada.

Hoy, sin embargo, todo se mide en términos de dinero. Los jóvenes no eligen una profesión de acuerdo a sus inclinaciones sino debido a que el sueldo es alto.

Simplemente hemos ascendido al siguiente nivel de oposición entre dos fuerzas opuestas y ahora debemos llegar a un estado muy serio y especial en el que no seremos capaces de vivir en el odio, la envidia, la competencia, rivalidad, conflictos y disputas.

Hoy todos están de acuerdo en que se siente resistencia hacia todos los demás y todos sienten resistencia hacia ciertos individuos, pero eso no le preocupa realmente a nadie, “¿Y qué?, así soy yo y así me relaciono con los otros”. Este es un estado muy bueno porque es aquí donde se revela la verdad.

Así es como vivimos y esta es nuestra naturaleza. La crisis está en todos lados mientras vemos que parte de la humanidad pasa hambre, mientras la otra parte desperdicia comida, pero las personas ignoran tranquilamente esto, “y qué si las personas mueren de hambre, eso no nos importa”. No sentimos compasión sino sólo rivalidad y odio hacia todos.

Entonces necesitamos llegar a un estado en el que esta rivalidad se vuelva insoportable porque de otra manera esas dos fuerzas opuestas se acercarán tanto una a la otra que habrá chispas entre ellas que nos quemarán y nos llevarán al fin de nuestra existencia.

Necesitamos sentir esta amenaza directamente, no con respecto a la humanidad, sino con respecto a nosotros mismos, porque no nos importa nadie excepto nosotros mismos.

Cuando esta sensación llegue a nuestro “yo” interno, las personas se darán cuenta y reconocerán el hecho de que tiene que haber una salida de esto, dado que existe un punto de división en la naturaleza que nos permite salir de este estado. Entonces, gracias a nuestro gran deseo egoísta, comenzaremos a buscar y a exigir desde nuestro interior el camino hacia el estado opuesto. Y lo encontraremos porque tenemos un método para crear una resistencia así entre nosotros, mediante la cual podemos cambiar nuestro trabajo en odio mutuo hacia el amor, la justicia, el entendimiento mutuo, y la igualdad.

Este es todo nuestro trabajo. Es por eso que nos dieron una cabeza y conocimiento, de tal forma que no avanzáramos en la oscuridad como un topo, sino por el camino de la Luz, viendo la meta ante nosotros.

(134533 – Del Kab.TV “Los secretos del Libro Eterno” del 06 de Diciembre del 2013)

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