La ideología de la próxima revolución

Dr. Michael LaitmanNos gustaría hacer un cambio radical en nuestras vidas. Hoy vivimos bajo la presión incesante y los brillantes colores de nuestra vida se desvanecen rápidamente. Sin importar si tenemos éxito en conseguir algo, el vacío interior en todo esto es imposible de llenar con placeres y formas de alcanzarlos.

En esta búsqueda, nosotros siempre terminaremos perdiendo. El trabajo y diversas tareas ocupan casi todo nuestro tiempo, de tal forma que casi no queda tiempo en casa, para nosotros mismos y para la familia. Estamos sedientos de una nueva vida en la que nos levantemos por la mañana con una sonrisa en la cara, felicidad en nuestros corazones, y con una sensación de que todos están listos para apoyarnos y nosotros para apoyarlos a todos ellos.

La próxima revolución se llevará a cabo específicamente en las relaciones entre nosotros. Será interna y alcanzará los fundamentos de la comprensión de nuestro mundo. La vida continuará en diferentes frecuencias, saturada de calidez, unidad, amor, conexión mutua y felicidad. Esta es una revolución en la comprensión del mundo, en la conciencia. Es una revolución interna en cada uno de nosotros que cambiará de principio a fin la relación de la persona consigo misma, con los demás, con la sociedad y con la vida en general.

Queremos aprender cómo volvernos verdaderos revolucionarios y cómo hacer cambios reales en nuestras vidas.

Pregunta: ¿Está esto conectado con la plataforma ideológica del pueblo judío? De hecho, el valor del amor por los demás ya está arraigado en él, al igual que todos los principios de gran relevancia para el futuro de la transformación social. ¿Existe una conexión entre la ideología de la próxima revolución y las ideas que se convirtieron en la base del pueblo judío?

Respuesta: Por supuesto. Todas las revoluciones previas se llevaron a cabo en el plano físico. Su ideología se limitó al asunto de cómo satisfacer a la persona y cómo construir la sociedad de una forma tal que fuera mejor servirle a la población. Porque en toda su astucia ideológica y en todas las revoluciones, los judíos casi nunca participaron hasta la revolución rusa. Pero esta era una revolución engañosa, de manera que incluso sus organizadores no entendían lo que estaban haciendo.

En general, puede decirse que desde los tiempos de Marx en adelante comenzó a aparecer en el mundo una “ideología judía”.

De hecho, los sabios del pueblo judío también eran ideólogos. El primero que tomó sobre sí mismo este rol fue Abraham, y después de él Moisés, David, los profetas, y luego rabí Akiva, el último del período del Templo, en el que las personas todavía existían de acuerdo a su ideología. Sí, hubo algunas corrientes dentro de él que a veces eran opuestas entre sí, pero todo esto estaba en un marco de aclaraciones entre estas u otras líneas.

En el final del asunto, la meta era claramente realizar el principio: “Y amarás a tu prójimo como a ti mismo”. El pueblo judío comenzó de esto, Abraham se basaba en este principio, y la gente vivía de acuerdo a este principio, más o menos, hasta la destrucción del Templo que ocurrió hace dos mil años.

En aquellos tiempos los judíos vivían en conexión mutua, de tal forma que no tenían reyes en el sentido convencional, ni dictadores y tiranos. Entre los judíos, un rey no inducía en sus temas al miedo, porque “en definitiva” él era un juez. En otras palabras, él también estaba subordinado a las leyes de la naturaleza y no por encima de ellas.

Todos sentían, comprendían y aprendían esta ideología, que era su mensaje de unidad general. Todo el sistema de leyes estaba basado en el amor por los demás, por los cuales existía el pueblo judío. Como resultado de esto, éste moldeo una sociedad única caracterizada por una comprensión única de la realidad. Todos nuestros orígenes provienen de aquí y toda la sabiduría de la Cabalá habla acerca de esto.

Pero después de ello, en la época de la destrucción del segundo Templo hace dos mil años, el pueblo sacudió su ideología y de ahí en adelante, se distanció cada vez más de ella. Al principio había algunos hilos de conexión, pero eran débiles y se desconectaron con el declive de las generaciones.

Si hoy en día tuviéramos que preguntarle a la gente, cuál es la ideología del pueblo de Israel, sólo algunas personas aisladas podrían llevar la conversación en la dirección correcta. Otros, es decir el sector religioso, hablarían solo sobre el aspecto físico, sobre la realización física de algunas costumbres y nada más que esto. Las personas seculares ideológicamente se ponen del lado de la comprensión occidental. En general ellos la copian y tratan de ser “como los demás”. Esto es esencialmente lo que querían los padres fundadores de la nación de Israel, Herzl, Ben-Gurion y así sucesivamente.

Pero por otro lado, ellos probablemente no estarían abiertos hoy en día a la sabiduría de la Cabalá, que es la legislación del pueblo judío que explica su verdadera ideología. Esto nos habla del principio fundamental de “Y amarás a tu prójimo como a ti mismo”. El pueblo judío debe ser construido sobre esto para darle ejemplo al mundo entero y para ser “luz para las naciones”.

De hecho, estas leyes con todas sus ramificaciones ya existen y nosotros no necesitamos encontrar algo nuevo. La meta del pueblo es realizarlas, amar a los demás, y después de ello, enseñarles a los demás, introducir el amor en el mundo, lo cual significa ser una “luz para las naciones”.

Ha llegado el momento de que el pueblo judío vuelva a sus raíces, a su esencia interna y la realice. Sin esto, todas las naciones del mundo se encuentran en la oscuridad y no saben cómo organizar sus vidas. Carecen de esa ideología, que es la base y el fundamento sobre el cual es posible ser fuertes y permanecer firmes contra todos los vientos y todas las perturbaciones.

Entonces, el pueblo judío debe redescubrir sus orígenes y entenderlos correctamente, en el espíritu de “Y amarás a tu prójimo como a ti mismo”, y no en el marco de la implementación formal de las costumbres que ellos representan. Específicamente, el espíritu y la ideología deben aprenderse de las fuentes, y consecuentemente cambiar la sociedad, el sistema de educación, y mostrarles a todos que esta es la base verdadera y correcta del mundo entero.

Pregunta: Usted dijo que desde la época de Marx en adelante, la “ideología judía” comenzó a revelarse en el mundo. ¿Qué quiere decir esto?

Respuesta: Incluso el Baal Shem Tov comenzó a difundir entre la gente de su ideología original. Viajó a varios lugares del mundo, y habló con las personas sobre el amor por los demás y sobre la conexión general. Hizo mucho en esta área, y esta fue específicamente la esencia de su trabajo. Él no escribió su propio material, más bien lo transmitió oralmente a sus alumnos que escribieron libros y más tarde se volvieron maestros de renombre que trabajaban sólo en el ambiente judío.

El Baal Shem Tov moldeó esta ideología entre la gente, y ahora lo que nosotros le ofrecemos a la gente pasa a toda la humanidad. No entendemos cómo funciona esta red de conexión, pero si investigamos a fondo cada revolución, cada cambio social, encontramos allí la “simiente de Israel” que actúa como líder. Es posible descubrir esto en las religiones y confesiones y entre todo tipo de revoluciones en todas partes. Y si en determinadas circunstancias que no vemos esto, con el tiempo lo descubrimos cuando se descubren los hilos que no se ven en el momento.

Todavía descubriremos que las personas sin una chispa, sin una “parte divina de lo alto”, sin una conexión con el mundo espiritual y sin la característica de otorgamiento, simplemente no están listas para hacer avanzar a la humanidad. Es específicamente la característica de otorgamiento la que causa el desarrollo

Pregunta: ¿Qué es la característica de otorgamiento?

Respuesta: De acuerdo a nuestra naturaleza, nosotros somos “bestias”, somos un deseo egoísta que quiere tener una buena vida y hacer que sea lo más cómoda posible.

Puede verse esto en todos, desde el período prehistórico. Si no existiera la mezcla con aquellos que tienen un “punto en el corazón”, una fuente única, el principio de esta fuerza que motiva el desarrollo, el otorgamiento y la cercanía con los demás, la gente seguiría siendo igual que sus antepasados. No tendrían impulso hacia el desarrollo personal.

En la antigua Grecia, China, India, América antes de Colón, África, Siberia, miles de millones de personas vivieron de acuerdo a sus tradiciones, porque entre ellos no vivían judíos, que eran las personas que salieron de Babilonia a causa de su atracción hacia el desarrollo. Y el desarrollo significa el alcance de la característica de otorgamiento, que es la conexión con los demás.

Europa descubrió a los indios en su estado más arraigado. África, de la cuál comenzó la especie humana, ha seguido siendo la misma África durante miles de años. China, avanzó un poco, pero esto fue sólo porque allí hubo judíos por muchas generaciones.

Esta es una ley de la naturaleza: si las personas no tienen un impulso interno hacia el desarrollo, hacia el otorgamiento, hacia la conexión, ellas no necesitan de la industria, del comercio, o de la conexión con otras regiones. La persona permanece en su lugar y esto bueno para ella. Hay personas que vivieron de esta manera en el pasado y siguen viviendo de esta manera incluso en los países desarrollados.

Por otro lado, la persona con un “punto en el corazón” quiere elevarse por encima de este mundo, y no sabe hacia dónde, y este impulso le lleva a desarrollarse.

Pregunta: ¿Qué es esto? “Punto en el corazón”

Respuesta: Esta es una atracción hacia el poder de otorgamiento, un deseo por salir de uno mismo, por cambiarse a sí mismo y cambiar el mundo. Cada persona de este tipo es esencialmente un revolucionario. Fue específicamente a estas personas que reunió Abraham en Babilonia y las condujo por un nuevo camino.

Pregunta: Abraham comenzó con una revolución en la percepción en la conciencia de la persona, en su relación con la vida, con el poder superior, con los demás. Para nosotros Abraham simboliza la bondad y el amor. ¿Quiere esto decir que salir de mí mismo hacia los cambios sociales es un impulso revolucionario?

Respuesta: Sí, esta es la revolución. De hecho, sólo puede haber una verdadera revolución cuando ustedes traen al mundo una nueva fuerza, el poder de otorgamiento que se eleva por encima de la fuerza de la recepción.

Por otro lado, si tan solo cambian y varían la fuerza de recepción, esto no le da nada. Sí, estamos involucrados en algo, pero en esencia, estamos “negociando una vaca por un burro”. Cuando fue derrocada la esclavitud y hubo un poco más de libertad en el resto de las estructuras sociales, con esto no hubo un verdadero cambio cualitativo.

Así que Abraham fue el primer revolucionario verdadero que trajo al mundo la fuerza del otorgamiento y la bondad. Con esto, él fundó la ideología de su grupo que más tarde se convirtió en la nación de Israel.

Como ha sido dicho antes, al comienzo de todos los cambios reales en la historia de la humanidad, aunque no lo veamos este momento, hubo judíos. Específicamente, ellos sentaron las bases del cristianismo y del Islam. Durante el período de la persecución de los judíos en Europa en la Edad Media, ellos “estaban al volante”.

Pregunta: ¿Quiere decir que esta atracción revolucionaria para cambiar está construida dentro de judíos, y sin ellos no ocurrirá un cambio social?

Respuesta: Sin duda. De hecho, los cambios de este tipo requieren de la fuerza de una nueva clave, única y poderosa. Esto también causa el desarrollo de las religiones.

Además, la ideología de la gente de Israel es contraria todo el resto de las ideologías. Y por lo tanto todos se levantan aún contra los judíos. El antisemitismo es una característica común de todos los pueblos, y es imposible de explicar sólo por medio de razones religiosas. Por el contrario, ésta se deriva de categorías más amplias y no como algo anclado en absoluto en la religión. Se trata de un fenómeno único causado por todas las otras ideologías egoístas y que están dirigidas hacia el plano terrenal, mientras que la ideología judía está orientada en la dirección opuesta, al parecer en contra de ellas.

De aquí se deriva una diferencia que no puede resolverse. Los judíos son reconocidos incluso en los lugares más remotos del mundo. Y esto no se debe a la apariencia externa. Ellos son identificados por su aspiración fundamental “sobrenatural”, por su aspiración a elevarse por encima de la naturaleza.

Pregunta: Vamos; miremos ahora desde el pasado hacia el futuro, ¿qué se espera para el pueblo judío? ¿Encabezará el amor primordial la revolución en la educación, en las relaciones entre las personas?

Respuesta: Por supuesto, sí. Sólo nosotros estamos listos para ello. En primer lugar tenemos que aprender esto por nosotros mismos y después tenemos que darles esos principios a los demás.

Después de todo, los otros no están listos para alguna cosa, por lo tanto aún culpan a los judíos de todas sus angustias. Acusan debido a que los judíos no han empezado a corregir el mundo, y con esto causan un deterioro de las condiciones. Y ya que no hay ningún otro método en este mundo, todos decidirán que es necesario matar y destruir a los judíos.

En cualquier caso, la corrección depende de nosotros.

Pregunta: ¿Significa esto que la próxima revolución debe comenzar en Israel?

Respuesta: Única y exclusivamente en Israel. Y esto debe ocurrir tan pronto como sea posible. De lo contrario, los judíos harán que el mundo continúe deteriorándose, y esto, por un lado, amenazará a los judíos mismos, y por otro lado, pondrá en peligro a toda la humanidad.

Pregunta: Usted está hablando de la corrección del mundo; pero cada uno entiende esto de acuerdo a su percepción y le da su propia interpretación. ¿Qué significa esto para usted, en el contexto de la revolución en la educación y de los sistemas de relaciones?

Respuesta: De acuerdo a la ley judía es muy simple. Nuestro mundo es egoísta y exige la corrección de los judíos, es decir la transformación del egoísmo en altruismo con el fin de moverse a lo largo de las huellas de unidad, igualdad y amor mutuo. Esta es la ideología judía.

Hoy nos encontramos ante la necesidad de esta revolución, de un cambio real. Hasta ahora la lucha era sólo sobre el lugar del amo donde servían los esclavos. Todas las vicisitudes de esta lucha no podría llamarse una “revolución” en la conciencia, en lugar del deseo egoísta de disfrutar le damos mayor importancia a otro deseo, que es el deseo de otorgar. Con esto reemplazamos el poder de Faraón con el poder del Creador. Se trata de una verdadera revolución.

Por otro lado, a la sustitución de los gobernantes no ese le llama una revolución, ya que de hecho, el principio de la explotación del otro permanece en su lugar.

Pregunta: Realmente, a lo largo de toda la historia humana las revoluciones proclamaron la libertad, la igualdad y la justicia. Siempre quisimos esto, derrocamos al gobierno, cambiamos las reglas, pero al final, incluso hoy en día, la humanidad demandas los mismos ideales, pero sin éxito. ¿Cómo nos dará la liberta la próxima revolución?

Respuesta: Todo depende de lo que signifique la libertad desde nuestra perspectiva. Estamos hablando de la libertad del odio, del rechazo y del deseo de explotar a los demás. En resumen, se trata de la libertad de nuestra naturaleza presente, de Faraón que nos domina.

Cada uno de nosotros debe elevarse por encima de sí mismo y no quedará el más mínimo deseo de dominar a los demás. De hecho queremos que el poder del otorgamiento se inculque en nosotros.

Pregunta: ¿Esto significa que el paradigma eterno de todas las revoluciones se cambiará – el conflicto entre los explotadores y los explotados, entre los gobernantes y los gobernados?

Respuesta: Una sociedad que inculque la unidad entre nosotros nos gobernará. Nadie estará por encima, sino que existirá sólo en la unidad en la que descubrimos el poder fundamental de la naturaleza. Este es realmente el poder superior que se encuentra por encima de nosotros y es la mayor característica de otorgamiento y amor.

El pueblo de Israel debe aspirar a esto. Con esto realizará su verdadera constitución e ideología, y en última instancia, alcanzará la corrección propia y la corrección del mundo entero.

Por lo tanto, la sabiduría de la Cabalá ha sido revelada en nuestros días y le enseña al pueblo judío su ideología y sus formas de realización en la vida.

Pregunta: La revolución es un cambio en la conciencia. ¿Cómo ve el punto de inflexión que causará la próxima revolución?

Respuesta: Esto depende del reconocimiento del mal, de cuánto puede soportar la persona el reconocimiento de que su ego es lo que está destruyéndolo todo, incluso a sí mismo, a su familia, a sus hijos, a la sociedad, a la nación, la ecología y el mundo en el que ella vive. Depende de si la persona quiere o no oír hablar de esto y que debe participar en la auto educación.

El ego que nos domina debe pasar a través de un orden completo de problemas o “golpes” de los que habla la historia del “Éxodo de Egipto”. Estos golpes son necesarios para reunir la fuerza para huir. ¿Fueron suficientes los “siete años de hambre” para nosotros? ¿Y cómo se expresan hoy las diez “plagas” en el ego, de tal forma que no queramos identificarnos con él, experimentar su dolor? Las “plagas” nos dividirán y el ego, y en última instancia, quiere apartarse de esta característica.

Este es el problema. Podría ser que todavía tengamos grandes sufrimientos, terribles problemas y guerras mundiales. O que promovamos un remedio para los golpes y le expliquemos a la gente qué está pasando para que la humanidad empiece a entender lo que está pasándonos. De tal forma que vayamos, como se le llama, “con el rostro iluminado” por el Creador, y alcancemos rápidamente el reconocimiento del mal. Nosotros descubriremos de dónde proviene y cuál es el remedio.

Pregunta: ¿Cómo está conectado el Creador con la revolución?

Respuesta: El Creador es la fuerza general que habita en toda la naturaleza, la fuerza clave que conecta la naturaleza en un sistema integral. Esta fuerza conecta todas las partes, pero nosotros somos como un tumor canceroso en el sistema que se come a sí mismo y al sistema entero, no permitiendo que sea integral o que esté correctamente conectado en armonía con la plenitud mutua de todas las partes.

Y dentro de este tumor canceroso que es la humanidad, su parte interna es el pueblo de Israel. Esta parte interna posee el conocimiento sobre su rol, sobre la manera de curarse a sí mismo, a todo el cuerpo colectivo y a toda la naturaleza. Sin embargo, no está haciéndolo. Éste se encuentra en el centro de las cosas y no obstante, no quiere despertar.

Así que imaginen ustedes mismos quién es el primero que tiene que ser despertado por los problemas, y qué problemas caerán sobre él si no realiza su misión a tiempo

Ahora debemos empezar a hacerle una publicidad al pueblo de Israel que les explique su constitución, la ideología y las formas de realizarla.

Pregunta: ¿Puede resumir brevemente cómo está conectado el pueblo de Israel con la futura revolución?

Respuesta:La revolución futura se implementará por medio de la ideología del pueblo judío. Este dominará al mundo entero, es decir que enseñará esto por todas partes. Un pequeño grupo que salió de Babilonia y aprendió estas leyes, en primer lugar debía ahora realizar esto por sí mismo, y después de eso, enseñarlo a los “babilonios” quienes se encontraban esparcidos por todo el mundo, lo que ahora son siete mil millones de personas. Ellos ya están esperando esto, puesto que están sufriendo y no tienen la oportunidad de encontrar por sí mismos una solución.
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Del Kab.TV “Una nueva vida” del 4/3/2014

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