Los efectos de las Raíces Superiores

Dr. Michael LaitmanEl Libro del Zóhar dice que hay una regla general: similares a las diez Sefirot superiores de la fe hay diez Sefirot de sucia iniquidad abajo. Todos los animales de la faz de la tierra pertenecen a alguna de estas dos partes.

Las Escrituras nos permiten consumir animales que pertenezcan a las diez Sefirot de santidad, y prohíbe comer los animales que forman parte de las diez Sefirot de iniquidad.

Naturalmente, no estamos hablando de la iniquidad en este mundo, ya que cualquier cosa que se considere iniquidad aquí es sólo un impacto psicológico en las personas y nada más que eso. La prohibición de consumir cierto tipo de animales se debe a las raíces espirituales.

Las raíces espirituales tienen tanto lados egoístas como altruistas. La parte egoísta es llamada impura o perjudicial, es decir, no está limpia de las inmundicias egoísta. Al mismo tiempo, las propiedades inanimadas, vegetativas, animadas y hablantes basadas en el otorgamiento y amor por nuestros vecinos son llamadas puras y corregidas y son adecuadas para su uso posterior.

En la corporalidad, sólo cierto tipo de huellas de las cualidades superiores son consideradas impuras. Sin embargo, todas ellas son sólo condicionales. Digamos que está prohibido comer carne de cerdo o carne de camello, ya que son impuros. Este hecho puede explicarse por la noción de que las fuerzas superiores que corresponden a estos animales son de una naturaleza egoísta.

Otras fuerzas superiores que se les asemejan, por ejemplo, un pollo, una cabra o una vaca son altruistas. Estos animales tienen signos especiales que funcionan como huellas de la espiritualidad en ellos.

En el mundo superior, a fin de convertir el deseo (Maljut, la propiedad de recepción) en una cualidad altruista, este deseo tiene que conectarse con Bina (la intención de otorgar).

Es por eso que los sistemas digestivos de la mayoría de los rumiantes simbolizan la recepción en aras del otorgamiento. El tracto intestinal de estos animales y la forma en que consumen alimentos consiste en rumiar y eructar, rumiar y eructar. Es similar a “Maljut Bina, Maljut Bina“.

Obviamente, no hay nada espiritual en estos rumiantes, pero su modo de consumo de alimentos es una consecuencia física derivada de las propiedades superiores. Este es el primer punto.

En segundo lugar, la intención de otorgar y el deseo de recibir existen de forma separada, y representan las líneas derecha e izquierda. La recepción está limitada a la cantidad de la intención de otorgar que tenemos. Es por eso que las pezuñas de estos animales representan una división de las líneas derecha e izquierda.

Esto explica por qué sólo los animales que tienen pezuña hendida y un tipo específico de sistema digestivo son considerados Kosher en este mundo.

En cuanto a los animales acuáticos, sólo los peces que tienen aletas y escamas, lo cual simboliza la pantalla, son considerados Kosher. Hay ciertas restricciones en el consumo de las aves, y ellas también se derivan de las raíces superiores.

La Torá enumera concretamente los representantes de la fauna que portan en ellos el así llamado “sello Divino”. Se nos dice: “Sepan que yo los creé; Yo no creé nada del mismo tipo. Ustedes nunca lo encontrarán”.

Curiosamente, la Torá tiene tres mil años de antigüedad y cuando tratamos de encontrar algo que no haya sido mencionado en ella, no tenemos éxito. Tal cosa nunca se ha encontrado hasta ahora.

Todos los deseos inanimados, vegetativos, animados, y hablantes del reino espiritual se materializaron en este mundo a través de los objetos o fenómenos físicos. Cada uno de estos niveles va acompañado de los requisitos específicos que han ido mejorando de nivel en nivel.

En el nivel inanimado, no es posible consumir nada en absoluto. Prácticamente todo lo que se utiliza en este nivel es la sal, el agua y el suelo (hay cierto tipo de suelos que son adecuados para el consumo).

En el nivel vegetativo, también existe un tipo especial de Kashrut. El Kashrut es sinónimo de idoneidad de los productos que simbolizan los diferentes tipos de deseos. Prácticamente todas las plantas se consideran comestibles. Sin embargo, hay una regla que prohíbe el consumo de frutas durante tres años después de que un árbol comience a dar sus frutos. Sólo después de tres años consecutivos de fructificación pueden las personas comer la fruta. La fruta inmadura o demasiado madura es prohibido consumirla, etc.

Las mayores restricciones se aplican en el nivel animado. Es extremadamente importante drenar correctamente la sangre de los animales y deben desecharse las partes que no son buenas para su consumo. A continuación, es esencial cocinar la carne de una manera determinada y hasta un cierto grado, no más, pero tampoco menos. Todo se explica claramente en las Escrituras.

Por cierto, estas reglas son muy buenas para establecer la digestión normal en los seres humanos. El gran cabalista Rambam, que alcanzó las raíces de estos fenómenos, escribió un libro de cocina basado en estas reglas. Si viviéramos de acuerdo a estas leyes, nuestra existencia sería compatible con el mundo superior, con las leyes superiores. Por lo tanto, nos beneficiaríamos de todo lo que existe a nuestro alrededor y también lo haría nuestro cuerpo físico.

Si ponemos lo anterior en términos cabalísticos, todo está basado en la conexión entre Maljut y Bina. Maljut es la propiedad de recepción, mientras que Bina es la intención de otorgar. Cuando están conectadas correctamente, representan la recepción en aras del otorgamiento. Este tipo de consumo de alimentos se denomina Kosher, ya que significa en aras de otorgar, a través del entorno hacia el Creador.
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Del Kab.TV “Los secretos del Libro Eterno” del 12/18/13

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