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Juicio y misericordia

Dr. Michael LaitmanPregunta: ¿Qué son “juicio y misericordia” en la espiritualidad? ¿Qué tienen en común con la moral normal?

Respuesta: Baal HaSulam escribe que muchas personas piensan que la Torá habla de moral, pero en realidad se trata de una enorme y desafortunada interpretación errónea.

La moralidad está basada en la experiencia de vida. La persona acumula conocimiento esencial de diversas situaciones de la vida. Pero la ciencia de la Cabalá no está asociada con nuestras vivencias corporales. Seguimos el consejo de los cabalistas que nos jalan “de la oreja” en la realidad superior, donde la oreja se refiere al nivel de Bina (otorgamiento). En otras palabras, ¡yo no aprendo de mi vida común; por el contrario, me elevo por encima de su experiencia!

En este mundo, todo aquello con lo que yo trabajo es con mi egoísmo. Doy consejos basados en mi ego y esto sirve para beneficiarlo. Le advertimos al niño que no se acerque a un perro enojado porque éste lo morderá. Todo lo que soy capaz de diferenciar es lo que es bueno o malo para mí; y eso es todo lo que hace la moralidad.

Pero la sabiduría de la Cabalá no opera desde el miedo y el castigo. Esta nos enseña a cambiar nuestros deseos y a exponerlos a la Luz.

En otras palabras, nos enseña cómo corregirnos a nosotros mismos internamente, en vez de reprendernos o asustarnos. Esta no nos amenaza con un “perro enojado” o un Creador “abusivo”.

La Cabalá no nos intimida, ni garantiza ninguna recompensa en los mundos futuros. No manipula nuestro egoísmo; más bien lo corrige con la Luz que Reforma.

La combinación de juicio y misericordia en la espiritualidad es una mezcla de Bina (otorgamiento) y Maljut (recepción), un grado de inclusión de Bina en Maljut y viceversa, así como su capacidad para apoyarse una a la otra.

Maljut entra en Bina y una gota de juicio penetra en la misericordia y la disminuye. En otras palabras, la incapacidad de Maljut para coincidir con Bina, desencadena una contracción de esta última, pero al mismo tiempo esta despliega a Bina a un grado de adecuación de Maljut a ella.

Por lo tanto, ocurre la inclusión de Bina en Maljut y Bina letrae una porción de misericordia a Maljut. En este punto, Maljut entra en Bina y aporta una parte del juicio en esta última, definiendo así en qué medida Bina le permite otorgar y recibir a Maljut e identifica el grado de su conexión.

Esto significa que cuando una medida de misericordia se conecta con una porción de juicio, ellas comienzan a trabajar juntos desde ambos extremos. La parte superior se contrae y utiliza una parte de juicio, aunque preferiría revelarse a través de la misericordia expuesta.

La parte inferior se esfuerza por alcanzar una medida de misericordia, por lo cual le contribuye con una propiedad de juicio a la parte superior y pronuncia: “¡No me otorgues a mí! ¡Voy a encerrarte!”

O dice: “¡Puedes revelarte por completo! No voy a recibir nada de todos modos. ¡Utilizaré mi pantalla y recibiré de ti sólo en la medida de mi similitud contigo!”

Esto no tiene nada que ver con las amenazas o la moralidad. Por el contrario, se trata de la libertad de exploración absoluta y el único libre albedrío que existe.

(24429 – De la lección sobre “Beit Shaar a Kavanot” del 21 de Octubre del 2010)

Tomen ejemplo de nuestros padres espirituales

Dr. Michael LaitmanNuestros ancestros vivieron hace siglos, pero aquellos que son más importantes para nosotros son nuestros familiares: nuestro abuelo, abuela, padre, y madre. Nuestra madre y padre son sin duda los más importantes, dado que es a través de ellos que nos conectamos a todas las generaciones que los precedieron.

Esto se refiere tanto a nuestros padres corporales como a nuestros padres espirituales. Así también es como nos conectamos con nuestro padre y madre superiores (AVI), a nuestros padres espirituales, con el fin de recibir el poder, la Luz, a través de ellos. Todo nuestro trabajo está en someternos ante ellos.

Todo depende de la medida en la que podamos tomar un ejemplo de ellos y de nuestro deseo de ser como ellos, de aprender de ellos, y de someternos ante su grandeza. Nuestro ego está destinado intencionalmente a criticarlos, y nuestro trabajo es ascender por encima de esta crítica, aun cuando no estemos de acuerdo.

Es natural estar en desacuerdo con nuestro padre y madre porque nosotros estamos en un nivel inferior, pero cuando ascendemos por encima de todas las dudas, las preguntas, las dificultades, y los desacuerdos con el nivel superior, gracias a esto ascendemos.

Primero, nos anulamos totalmente y nos incorporamos en el superior como un embrión. Después, nos movemos a la fase de Yeniká (amamantamiento) y Mójin (mente) y nos volvemos más independientes. Todos esos niveles están basados en la auto anulación, en las restricciones del ego, en la adquisición de un Masaj (pantalla), y en el trabajo por encima de la crítica invocada en nosotros hacia el superior.

Por lo tanto, el papel de la nación es anularse ante los sabios, los cabalistas, para escucharlos y servirlos de cualquier manera posible. En realidad debemos usar la razón de los cabalistas y escuchar su consejo cuando nos dice qué pasos debemos tomar con el fin de avanzar espiritualmente.

También así es cómo debemos actuar con respecto al mundo. Israel es llamado Li Rosh (tengo una cabeza), entonces aquellos que están en el nivel de Israel y alcanzan la espiritualidad deben cumplir con su papel con respecto a los otros. O pertenecemos a Yashar El (directo al Creador), y así guiamos a otros, o a la nación, y entonces nos sometemos con respecto a esta guía y la seguimos.

Esto se refiere especialmente a nuestra nación cuando tratamos de llegar a un estado en el cual todo lo que está escrito en la Torá está sucediendo en realidad en la práctica. Somos la primera generación que está tratando, que está haciendo un esfuerzo por cumplir con la Torá así como por dar un ejemplo a otros, lo cual significa alcanzar una conexión que es igual a la forma del superior, a la forma del Creador.

Por lo tanto, nosotros establecemos relaciones en el grupo y por fuera del grupo, entre la nación y por fuera de la nación. Por lo tanto, todo está organizado en niveles, en la forma de una pirámide, y aquel que está abajo, quien se somete más que otros, asciende más alto que otros.

Ahora, él está abajo dado que tiene una Reshimó (reminiscencia) del gran Masaj que alguna vez tuvo y el cual realizó con el fin de otorgar. Ahora que el Masaj está roto, él cayó al nivel más bajo.

Si se anula a sí mismo, a su ego, se eleva por sobre este, y cada vez se atribuye a sí mismo un nivel más elevado que aquel en el que está, llegará a la punta de la pirámide. Así, la pirámide entera se vuelve un círculo, y regresamos al estado de Ein Sof (Infinito), una vasija y una Luz.

Durante el tiempo de las correcciones, el tiempo del trabajo, no tenemos otra opción sino someternos ante el superior. Cada uno debe entender quién es su superior y de quién recibe el método, la Torá, la guía en el camino. Después, todas las correcciones se volverán las mismas, lo cual significa que todas forman un círculo.

(138136 – De la preparación para la lección diaria de Cabalá del 23 de Junio del 2014)
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El principio primario para el avance

Dr. Michael LaitmanPregunta: ¿Cuál es el principio primario para el avance?

Respuesta: Para entender mejor qué es el trabajo espiritual tenemos que comenzar justo al final, en el último punto, en la meta: “fusionarse”. Esto puede alcanzarse sólo con la influencia de la Luz Superior.

A través de todo el camino de mi ascenso espiritual, de la corrección de mi egoísmo desde su punto inicial hasta llegar a la etapa de la corrección, al principio mismo de este camino, en el punto original de corrección del egoísmo, la persona tiene que darse cuenta que sólo la Luz Superior tiene el poder de corregirla.

En otras palabras, el reconocimiento del mal tiene que transpirar dentro de la persona, como está dicho: “Yo creé el egoísmo y la Torá para corregirlo”; este es el punto de partida.

Esto es lo más importante, dado que eso es lo que distingue a los religiosos de los cabalistas.

Las personas religiosas no observan el mal dentro de sí mismas y por lo tanto no lo corrigen, en su lugar hacen acciones que las llevan a un cielo tras la muerte.

Mientras que un cabalista sabe que la posibilidad de revelar la realidad superior se le entrega sólo en esta vida; la muerte del cuerpo no le añade nada a él porque no existe ni el paraíso ni el infierno tras la muerte.

Cuando la persona se niega a cualquier oportunidad de alcanzar la meta por todos los medios que están a su disposición, pero en su lugar se entrega a la Luz Superior y comienza a basarse sólo en Él, significa que está acercándose al punto de partida de la escalera que nos lleva al Creador.

Más adelante, él tiene que aplicar mucho esfuerzo para pasar por todas las puertas y darse cuenta que ellas no llevan al mundo superior; este entendimiento le permite llegar justo a la última puerta que siempre está abierta, las Puertas de las Lágrimas, y entrar.

Antes de llegar a este estado, hay muchos trucos egoístas que provienen de la revelación del mal, de aprender, de alcanzar  sabiduría egoísta, de la diseminación, de cualquier cosa que reemplace el adorar la Luz, un estado al que es imposible llegar por nuestra cuenta, y sólo puede alcanzarse con la ayuda de la Luz Superior que corrige y nos eleva al nivel de la propiedad de otorgamiento.

La toma de consciencia del mal puede ser acelerada con la ayuda del grupo. El reconocimiento del mal asociado con nuestro egoísmo no debe sentirse como un deseo común “por mi propio bien”, sino más bien como una comprensión de nuestra oposición al Creador, un estado que evita que alcancemos la meta.

El grupo, estudios y diseminación tienen que unirse con el fin de iniciar rápidamente nuestro entendimiento de que sólo el impacto de la Luz Superior nos salvará.

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