En la cumbre de las sensaciones agudas

Dr. Michael LaitmanEl Gran Comentario es un libro que fue escrito hace cerca de 3.600 años. Mucho más tarde fue modificado una y otra vez, pero el principio de su creación coincidió con la salida de Abraham de Babilonia y la posterior destrucción del reino de Babilonia. El Gran Comentario es un libro de crónicas que acompañó la historia de las personas a lo largo de los muchos años antes de entrar en el exilio de Egipto.

Allí se dice que cuando los animales del sacrificio estuvieron listos, fue el momento de que Aarón comenzará el servicio sagrado. Pero él se paró y no se movió. “¡Aarón, sal!”, le gritó a Moisés. “¿Por qué te detienes? De hecho fuiste elegido para ser el sumo sacerdote. ¡Encuentra el coraje para comenzar el servicio sagrado! “Pero Aarón seguía parado, vacilante, porque cada vez que miraba en el altar, el altar tomaba la forma de un toro.

Pregunta: ¿Cómo se siente la persona misma en su interior cuando el altar adquiere el perfil de un toro?

Respuesta: Para mí estas palabras no evocan ninguna asociación con toros. En primer lugar, todo esto se trata de una sola persona. Pero debido a que es difícil que nosotros describamos las acciones que se supone que ocurrieron dentro de una persona, las describimos como personas que lo identifican y lo sienten todo como si fueran personas, cómo si se tratara de sus sentimientos mutuos y sus agudas sensaciones.

Como una persona, ellas comienzan a elevarse, dividiéndose en el pueblo (Israel), los levitas al servicio del pueblo, y los Cohen, el más elevado nivel de servicio en la persona. Porque en la persona, es decir, en la imagen general de un Adam (humano), en el Partzuf general, existen tres niveles, NHY (Neshamá, Jayá, Yejidá), HGT (Jesed, Guevurá, Tifferet), HBD (Jojma, Bina, Daat).

En principio, ellos siempre están reuniendo y ensamblando la imagen completa de la persona, de Adam. Así que empiezan a sentir si se elevan al nivel de Aarón, entrando en contacto con el Creador. Su misión es alcanzar la adhesión entre ellos, porque sólo en conexión se elevan de forma secuencial hasta el nivel de “pueblo”, al nivel de los levitas, y después al nivel de los Cohanim, y desde el nivel de Cohanim al nivel de Aarón, y después de eso alcanzan el nivel de Moisés.

Esa es la forma en que resuelven por sí mismos el problema de la conexión, y en su unidad común, llamada Mishkán, descubren el que habita (Shojén). El que habita es el Creador que se siente en la persona como si hubiera descendido a este lugar y lo hubiera llenado, como una niebla que llena un valle.

(136363)
Del Kab.TV “Los secretos del Libro Eterno” del 1/15/13

Material relacionado:
Cuídense de los mercaderes de la verdad
Centrándonos en el mundo de la verdad
Lo más importante es la conexión y el amor

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta



Entradas Previas:

Próximas Entradas: