Un camino hacia las primeras diez Sefirot

Sin título888El grupo debe crear las condiciones para darles cabida a todos aquellos que tienen un deseo de desarrollar sus puntos en el corazón. No sabemos de antemano quien tiene un punto en el corazón y quién no. Los deseos espirituales aparecerán gradualmente por todos los medios. Es muy posible que en algún momento estos deseos puedan dejar de evolucionar y la persona abandone el camino.

Tenemos que apoyar a aquellos que se “accidentan”. Tenemos que ayudar y fortalecer a aquellos que necesitan de nuestro cuidado. El grupo debe pensar constantemente en estas situaciones y mantenerlos a todos en su nivel máximo más elevado. El grupo debe sentir constantemente si se encuentra en el estado de integración absoluta o no. En la actualidad, tenemos la sensación de un deseo disuelto y de una intención enfocada, y todo lo demás sobra. Este estado debe ser constante.

Esto puede dar lugar a todo tipo de peleas y malos entendidos sobre el nivel cotidiano con respecto a la forma en que publicamos un libro, un periódico, etc., con cualquier cosa que no esté directamente relacionada con la espiritualidad. Las cosas que no son parte del camino espiritual no están sujetas a las leyes espirituales. Podemos discutir, pelear, y no estar de acuerdo unos con otros, pero aun así hagamos todo lo que esté en nuestro poder para separar estas situaciones de nuestras relaciones internas del grupo.

Esto es similar a una madre que reprende y castiga a su hijo a pesar de que ella lo ama en lo más profundo de su corazón. Para ella es de vital importancia cuidar de su hijo. Nosotros debemos seguir este ejemplo, porque en este mundo este es el único modelo claro para todos.

Cada uno de nosotros tiene que pensar constantemente cómo puede crear, como miembro del grupo, las condiciones óptimas para garantizar al máximo el desarrollo de los demás y florecen en cada momento.

A veces ocurren caídas que detonan celos, resentimiento, pensamientos negativos, y una actitud de crítica entre amigos.

Esto es muy bueno ya que nos da algo en qué trabajar. Uno tiene que evaluar correctamente las acciones de uno. El grupo tiene que crear el entorno que promueva los análisis inmediatos de la actitud de uno hacia los demás y su corrección adecuada y oportuna, de tal manera que uno regrese al grupo en un nuevo nivel de unidad.

Tenemos que trabajar muy seriamente con nuestra intención; esta tiene que estar dirigida hacia el grupo en su conjunto, dirigida a nuestra unanimidad colectiva y a la creación de una atmósfera que los mantenga a todo el mundo a flote. De lo contrario, nada funcionará. Se trata de una tensión constante y, sin embargo benévola. Nuestro deseo de tener este tipo de tensión es tan fuerte que fácilmente se acostumbra a ella y no consideraremos que sea gravosa en absoluto. Esta no debería molestarlos. ¡No los agotará! Por el contrario, promoverá su vida espiritual.

Al mismo tiempo, cuando estudiamos y profundizamos en el material que aprendemos juntos, el grupo se convierte en un todo y por lo tanto crece. Así es como avanzan todos, paso a paso. Individualmente, cada amigo siente que él es una parte interna del grupo como un feto en el cuerpo de la madre; cada uno ve el grupo en su nuevo nivel y continúa considerando que los amigos son más elevados y mejores que él y experimenta unos celos buenos hacia los otros. Se trata de un tipo de envidia positivo, ya que lo empuja a uno a conectarse con los demás.

La persona comienza a entender que el alcance de un nivel superior en general es muy fácil: hay algo a lo que uno puede aferrarse, un lugar donde uno puede estar rodeado y donde uno puede disolverse. Este proceso sucede sin esfuerzo. Todo lo que necesitamos es sintonizarnos con él y estar en el entorno que apoye esta disposición. ¡Eso es todo! Esto es suficiente para introducirnos en el flujo.

Posteriormente, entramos en la conexión que se manifiesta como las Sefirot, como todo tipo de vínculos entre numerosas cualidades, y se vuelve más precisa y profunda. Hay 10 propiedades principales. Además de la 10 Sefirot principales, éstas también son privadas, Sefirot individuales, es decir, cada una de las 10 Sefirot contiene un nuevo conjunto de 10 Sefirot, etc. Sin embargo, necesitamos sólo las primeras 10 Sefirot. Nosotros tenemos que empezar a sentirlas primero.

La conexión entre nosotros se convierte en una fuerza que nos permite otorgar. Cuando alcanzamos esta conexión, comenzamos a sentirla como un todo a pesar de que está compuesta por fuerzas totalmente diferentes que se oponen entre sí: ​​Jesed, Guevura, Tifferet, Netzaj, Hod y Yesod. Estas son muy opuestas entre sí en amor y odio, celos y bondad. Así que cuando las conectamos, obtenemos exactamente la masa que revela estados espirituales. Revelamos la espiritualidad en esta masa.

Un grupo tiene que relacionarse con cada uno de sus miembros como una madre con su hijo para que cada amigo se desarrolle correctamente, tenga el estado de ánimo y la actitud correctos y se prepare para el crecimiento espiritual en vez de estar en un estado estático. Cada nuevo día no puede ser similar al de ayer.

Es por eso que tenemos que examinarnos a nosotros mismos y analizar nuestros estados internos. Si yo no veo en qué trabajar hoy, quiere decir que no trabajé ayer. También significa que no surge en mí un nuevo prerrequisito para mi corrección. Nuestro crecimiento está basado en una corrección gradual y acumulativa de problemas que surgen en medio de nosotros en el grupo, en la conexión entre nosotros.

(113802 – De la Convención en San Petersburgo, “día dos” del 7/13/13, Lección 4)

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta



Entradas Previas: