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Dulce medicina

Dr. Michael LaitmanPregunta: ¿Cómo puedo trabajar conmigo mismo si siento cansancio por el esfuerzo de permanecer con la intención correcta sin obtener de esto ningún placer o resultado?

Respuesta: Por supuesto, la persona no está lista para hacerlo. El grupo debe apoyarla. Nos corresponde a nosotros encontrar una acción que, por una parte estemos dispuestos a llevar a cabo, es decir, que a nuestro deseo de recibir le sea posible hacerlo porque ve algún tipo de beneficio en ello. Por otra parte, como resultado de los beneficios que obtenemos en el deseo de recibir, deberá haber algo que nos cambie.

Por ejemplo, yo traigo alguna medicina para mi hijo enfermo. Para él se trata de una golosina y para mí es una medicina. Para él es “deliciosa” y para mí es una cura. ¿Por qué? Dentro de su deseo de recibir lo toma y lo disfruta, porque tiene la fuerza de tragar. Él obtiene placer en su deseo de recibir, y junto con esto, consigue un remedio.

Así, la Torá es llamada un “elixir de vida”, “salud para todo el cuerpo”, un medicamento que se toma de esta manera. Esto es llamado las “vestiduras de la Torá.” Así que depende de nosotros el ser creativos y sabios, sin oponernos a nuestra naturaleza, sino comprenderla y reconocer cómo es posible engañarlo para que, por un lado nuestro ego vea la utilidad de una actividad en particular. Por otro lado, si yo actúo con alegría, también obtengo una porción de la Luz que me corrige. Así que la próxima vez ya desearé llevar a cabo una actividad un poco más cercana al otorgamiento.

(138442De la 3° parte de la lección diaria de Cabalá del 23 de junio del 2014, El Zóhar)

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La “Reshimó” que vive dentro de la persona

Dr. Michael LaitmanLa tarea de la persona es adherirse siempre al gobierno superior, al trabajo del Creador en ella. A través de su actitud, el Creador despierta la sustancia.

Entonces en todos los niveles de placer del deseo, el inanimado, vegetativo, animado y hablante, se despiertan las Reshimot, los genes informativos que desarrollan toda la creación y la dirigen hacia la corrección, hacia el estado deseado, hacia la meta previamente deseada. Esto significa completa adhesión de toda la creación con el Creador, con el origen del gobierno superior.

Sin embargo, de la sustancia misma se requiere una participación adicional: Ella misma debe alcanzar conscientemente adhesión con el Anfitrión. Debe entender qué acciones se realizan en este y a través de estas acciones alcanzar el poder superior, al Creador.

De toda la naturaleza, sólo el humano está preparado para hacer esto. Y dentro del humano, existen todos estos cuatro niveles: inanimado, vegetativo, animado y humano. De hecho, sólo el nivel humano dentro del humano es el origen de la correcta reacción a las acciones del Creador.

El humano dentro del humano debe activarse y conectarse el mismo con todo el resto de los niveles de la humanidad, y entonces los niveles del inanimado, vegetativo y animado de la naturaleza también se unirán con este. Todas las partes de la naturaleza están incluidas dentro del humano, y estas ascienden y descienden junto con él.

De esta forma, depende de nosotros el mirar la creación. Aquellos que pertenecen al cuarto nivel de la cuarta etapa, es decir al nivel del humano dentro del humano, sienten un despertar para ascender. Se revela dentro de ellos una Reshimó viviente que los obliga a realizarla. El humano recibe una aspiración interna hacia la espiritualidad. Y después de eso está obligado a aclarar qué debe hacer para descubrir al Anfitrión y adherirse a Él. De hecho, a través de esto él llena el deseo del Creador y le dan contento a Él. Entonces todo lo que necesitamos es escudriñar cada momento que estamos bajo el control del gobierno superior y adherirnos a este control.

(139331De la preparación para la lección diaria de Cabalá del 4 de julio del 2014)

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Buena voluntad y buena actitud

Dr. Michael LaitmanTras miles de años de desarrollo humano, la humanidad ha llegado al reconocimiento de la maldad de su naturaleza. Finalmente nos damos cuenta de lo que está sucediendo y vemos que todas nuestras vidas están llenas de sufrimiento y que toda nuestra historia es una historia de mucho dolor.

Pensamos que éramos sabios, avanzados, ilustrados, y muy desarrollados, y, en última instancia estamos vacíos, sin esperanza y sin un futuro para la nueva generación que ha nacido.

En una situación tan difícil y crítica, yo estoy dispuesto a pensar en un método y en una nueva forma de vida. Esta no será una vida que se derive de mis impulsos egoístas internos de explotar a otros de generación en generación, sino de una inclinación diferente, la explotación de mí mismo por el bien de otros.

Esta es la elección que afrontamos, el único enfoque dictado por la naturaleza, el dilema entre las dos inclinaciones: la inclinación malvada (egoísta) y la inclinación buena (altruista). No hay otra posibilidad. El humano se ha desarrollado durante miles de años con un deseo de explotar el entorno, la naturaleza inanimada, vegetativa, y animada, y los seres humanos, y todo esto es para sí mismo y sólo para sí mismo. Ahora sólo queda una cosa: cambiar este modelo por un modelo opuesto. Esto significa llegar al equilibrio con el entorno. En realidad, sufro porque todos quieren explotarse entre sí, igual que yo. En última instancia, estamos agotados.

Nos agotamos unos a otros. Estamos molestos, sin esperanzas e impotentes. En pocas palabras, hemos llegado a un callejón sin salida.

Simplemente no hay otra opción. Debemos examinarnos, entender cómo depende de nosotros el hecho de cambiar nuestro enfoque hacia la vida, y entonces, en lugar de “jalar todos de la manta hacia sí mismos”, es claro que la única solución es hablar acerca de la cooperación y el equilibrio entre nosotros.

En realidad, la Tierra está lista para proporcionarnos todo lo que requerimos, pero, a causa de nuestro ego, somos como niños necios que se roban entre sí, y en última instancia nadie es feliz y nadie obtiene una verdadera satisfacción en la vida. Entonces, la única solución es equilibrar las relaciones entre todos nosotros. Comenzamos a partir de esto: ¿Cómo cambiamos?

En el presente, yo quiero jalarlo todo hacia mí, incluso si no lo necesito. Lo principal es no dejar nada para otros. Así es como disfruto no sólo de mi llenado, sino también de la escasez de los otros. No es suficiente con que tenga más que otros. No quiero que ellos tengan nada. En esencia, el hecho de que ellos tengan algo me molesta, porque siempre mido mi situación en relación a otros, y estoy feliz de que tengo más y ellos tienen menos.

Entonces, depende de nosotros el entender qué es bueno o qué es malo en nuestra naturaleza y cómo podemos compensarla, complementarla, y corregirla.

Pregunta: Incluso si quiero llegar al equilibrio, ¿en base a qué puedo evaluar mis actividades? ¿Cómo puedo saber qué me ayudará y qué me dañará?

Respuesta: Lo que hace que las cosas mejoren para otros, ayudará, y los otros pensarán en lo que es bueno para mí. Tratamos de hacernos el bien unos a otros, hacer lo opuesto a lo que está sucediendo hoy.

Pregunta: Cada uno de los otros tiene sus propios deseos ¿Significa que siempre depende de mí el cambiar interiormente, el ajustarme a ellos? Esto requiere que yo sea sensible hacia las personas.

Respuesta: Lo principal es el deseo de hacer el bien a otros y tener una buena actitud hacia otros. Antes que nada, la atracción hacia esto viene de una falta de elección, y nosotros continuamos trabajando en ello. Organizamos talleres, juegos, eventos, y discusiones, hasta que, dentro de nosotros, estemos seguros de que es posible llevarnos mutuamente bien, con amor, al elevarnos por encima de nuestro ego, el cual no desaparece hacia ningún lado sino que permanece y se vuelve más fuerte.

Organizamos la conexión específicamente frente al ego, por encima de las diferencias de opinión, por encima de la oposición, y construimos buenas relaciones entre nosotros y nos conectamos con equilibrio.
A través de esto, diseñamos un nuevo estándar de vida, un nuevo nivel llamado Hombre (Adam), abandonando el nivel previo.

Pregunta: ¿Esto significa que el acuerdo fundamentalmente no es suficiente? ¿No puede ser éste el botón que active el mecanismo de cooperación?

Respuesta: Este botón se encuentra dentro de mí, dentro de mi corazón, y con el fin de presionarlo, libero todos mis buenos impulsos y los uso para beneficio de otros, y cierro, contraigo, y congelo todos mis malos impulsos.

Por supuesto, para esto, debemos construir todos los sistemas auxiliares del nuevo mundo, construirlos con nuestras propias manos. Con su ayuda, aprendemos a diferenciar entre el bien y el mal, entre el otorgamiento a otros y la recepción de lo que proviene de ellos, entre usarme a mí mismo para su bien y explotarlos a ellos para mi bien.

(138995 – De Kab.TV “Una Nueva Vida” del 10 de abril del 2014)

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Pongan jueces y guardias en todas las puertas

Dr. Michael LaitmanPregunta: En una sociedad corregida, ¿cuando alguien me daña debe haber un juez a quien pueda dirigirme con mi queja?

Respuesta: No, debemos sentarnos juntos con el que me dañó y hacer escrutinio del incidente. Podría ser necesario invitar personas adicionales para tener diez personas en un círculo. El problema no es que él me haya hecho algo malo; en su lugar es que les hemos hecho a todos un daño general.

La disputa entre nosotros no es un problema privado entre tú y yo. A través de este hemos dañado a toda la sociedad y entonces depende de nosotros resolver esto de una manera general, con la participación de la sociedad. No hay nada de qué avergonzarse o qué ocultar aquí. Es muy importante hacer escrutinio junto con todos acerca de cómo podemos corregir este defecto. No me heriste personalmente; en su lugar a través de mí, heriste a toda la sociedad. Este enfoque es absolutamente diferente de lo que existe hoy. Entonces todos debemos hacer escrutinio de cuál es el daño, porque sucedió esto, y corregirlo juntos.

Básicamente, depende de nosotros el reconocer que somos culpables de que tú cometieras una transgresión. Esto se debe a que para nosotros como sociedad no había una influencia lo suficientemente fuerte como para mantenerte en el camino correcto. Esto significa que la persona que cometió la transgresión no es culpable; en su lugar antes que nada la sociedad, su entorno, es culpable de no invertir lo suficiente en él y hacer posible que él se comporte así. Este es un problema mucho más global de lo que nos parece hoy.

Pregunta: En una circunstancia como esta, ¿cuál es el papel del juez?

Respuesta: El juez sólo nos ayuda a llegar a la aclaración; él nos explica que el problema no es la persona aislada, más bien es su entorno. La persona es un producto de su entorno. Ella nace con nosotros y estuvo siempre entre nosotros. Estamos familiarizados con ella, dónde estudia, su lugar de trabajo, su familia ¿Entonces qué sucedió de pronto que no tuvimos éxito en mantenerla en un moralidad superior? ¿Por qué de pronto cayó? Aparentemente perdió la conexión con nosotros, ¡entonces nosotros somos los culpables!

Pregunta: ¿Es lógico que el juicio no sea sólo con respecto a perpetrador, sino a la sociedad entera?

Respuesta: Como lo entiendo, el juicio no es con respecto a ella en absoluto. Ella es un producto de la sociedad, entonces toda la culpa es del entorno.

Pregunta: Si es así, ¿debemos hacer aquí escrutinio de todas las controversias menores y allá entre una persona y otra, junto con toda la sociedad de la mañana a la noche?

Respuesta: Podría ser. Pero a través de esto todos avanzamos. Descubrimos los lugares donde no hemos trabajado suficiente en la conexión entre nosotros, haciendo posible que nos influyamos unos a otros. De esta manera se elevará toda la sociedad. Cada vez se revelarán nuevos problemas, pero reforzarán todo el tiempo la unidad en la sociedad, hasta que se vuelva como “una persona con un corazón”.

Pregunta: Esto es completamente diferente a nuestra actitud de hoy, en la que existe el acusado y los acusadores. Hoy la corte determina quién tiene razón y quién es culpable ¿Y en una sociedad corregida, la culpa individual no existe en absoluto y todo el escrutinio sucede a nivel de la sociedad?

Respuesta: En realidad hoy el perpetrador le pide perdón a la corte, justificándose al decir que creció sin padres, por fuera del hogar, en un mal entorno, que fue expulsado de la escuela, y que carece de educación. También viene con reclamos contra la sociedad.

Pero nosotros no estamos listos para escuchar esos reclamos; en su lugar simplemente lo enviamos diez años a prisión. Pero tal vez vale la pena escuchar, ¿podría ser que él estuviera justificado? Pero la sociedad no esté dispuesta a escuchar esto.

El sistema legal en la sociedad corregida se encuentra en las manos de las personas y la nación se juzga a sí misma. A través de esto se eleva todo el tiempo. Esto es lo que significaba, (Deuteronomio 16:18) “Establecerán jueces y oficiales de la ley para sí mismos en todas sus ciudades…”

(138756 – De Kab.TV “Una Nueva Vida” del 17 de junio del 2014)

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En amistad con la Luz

Dr. Michael LaitmanPregunta: ¿Cómo usa uno efectivamente la envidia para el propósito del avance? Me parece que mi ego simplemente tiende a cerrarse para no deteriorarse.

Respuesta: No necesitan convertirse en amos de su destino. Lo que se necesita de ustedes es sólo cierto esfuerzo. ¡Pero tienen que darlo! Todo lo demás no depende de ustedes.

Lo importante es intentarlo, como un niño que incluso no sabe dónde está o qué se supone que deba hacer. ¡El trata! Y esto es lo que le compra la mente y el crecimiento interno.

Por lo tanto, yo debo actuar con toda consciencia de que estoy haciendo todo lo que puedo, que estoy tratando de entender cómo impartir en mis acciones la seriedad más grande. Pero a la vez, uno debe entender exactamente qué exigen estos esfuerzos de tal forma que me eleven.

Si el niño no invierte esfuerzos, no puede alcanzar los resultados correctos. Vemos en los niveles del inanimado, vegetativo y animado que todo está programado. Nosotros necesitamos invertir esfuerzos, como si nuestro desarrollo no dependiera de nosotros. ¿Conocen su estado futuro? ¿Conoce el niño que necesitan darle sus saltos y juegos tontos?

Entiendan, ustedes están en amistad con la Luz, ella es su compañera. Vayan donde los amigos, hagan un esfuerzo y la Luz lo completará todo. Sentirán que ella vive en ustedes, que está trabajando a través de ustedes. Necesitan sincronizarse con ella exactamente de la misma forma en que sincronizan su pulso y pensamientos con los amigos.

(138394 – De la Convención en Sochi del 10 de junio del 2014, Lección 3)

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El arte del equilibrio

Dr. Michael LaitmanPregunta: ¿Cuál es la definición absoluta del bien y del mal?

Respuesta: El bien es el equilibrio, la armonía y la integridad entre todas las partes de la naturaleza. El mal es todo lo contrario, la falta de equilibrio, la falta de integridad, erupción de una de las fuerzas, lo cual conduce a guerras y desastres.

En otras palabras, el bien sin el mal tampoco es una buena situación. Parece evidente que un día soleado es mejor que un día de lluvia, pero si esto aumenta a un nivel extremo, este calor lo quemara todo.

Y así todo lo bueno se oculta dentro del equilibrio. Esto significa que yo debo mantener el equilibrio entre los tres niveles de mi existencia: el corporal (bestial), el humano y el espiritual. El nivel corporal es la salud, la economía doméstica, la nutrición saludable, el sexo sano, y las relaciones saludables en la familia. Tenemos que enseñarles todo esto a las personas, debido a que, a diferencia de los animales, no se heredan instintivamente los rasgos como estos.

El nivel humano es mi relación con la sociedad, con el entorno. El nivel espiritual es mi aspiración espiritual: mi meta en la vida, mi percepción de la realidad, la forma en que imagino lo que está más arriba. Estos tres niveles juntos requieren de un equilibrio.

Pregunta: ¿Cómo puede describirse el equilibrio en el nivel humano, en las relaciones con el entorno?

Respuesta: No sentimos una división entre nosotros, pertenecemos a una comunidad unificada, a un cuerpo humano; estamos conectados en un solo sistema. Y entre nosotros queremos organizar relaciones equilibradas de cooperación mutua.

En última instancia, nada nos separa, somos un todo único. Dependemos unos de otros aunque no sintamos esta dependencia, las respuestas a todas mis peticiones llegan en ese momento, inmediatamente me suministran lo que falta, y yo con mucho gusto les doy a los demás lo que a ellos les falta.

Esto se llama equilibrio en la sociedad humana, es una interacción recíproca basada en las dos fuerzas opuestas que hay en todo el mundo. Uno para todos y todos para uno. Tenemos que alcanzar esto.

Pregunta: Entonces, ¿cuál es el camino para hacer esto? ¿Cómo mantendremos la dirección correcta hacia la meta?

Respuesta: En primer lugar, tenemos que estudiarlo. Si yo trato de organizar mi vida en la familia y en otros marcos como este, empezaré a sentir el equilibrio, la armonía, entre nosotros y el entorno. Y en esta vecindad inmediata se revela algún tipo de poder compartido, el bueno y benevolente.

Por un lado, nosotros la creamos, pero por otro lado, está latente en la naturaleza que está por encima de nosotros. De esto se deduce que no creamos el poder en sí, sino las condiciones para su descubrimiento. Y luego nos conectamos a ella: ésta nos llena y nosotros la construimos y la creamos cada vez más, hasta haber completado la armonía entre nosotros y esta fuerza. Esta es la meta, y es llamada “el bien perfecto”.

Pregunta: ¿Esto significa que mi “brújula” es la buena fuerza que se descubre en cada conexión y mi interacción entre el entorno y yo?

Respuesta: Esto es precisamente entre nosotros. Somos iguales y aparentemente desaparece, dejando sólo un deseo, y es para mantener el equilibrio de toda la armonía y la unidad.

Y de acuerdo a este estado general integral entre nosotros, ahora yo defino el concepto del bien y del mal. Yo llamo al equilibrio “el bien” y a la falta de equilibrio “el mal”.

Repito, lo principal es alcanzar el equilibrio con el entorno inmediato, en la conexión de la cooperación mutua. Aquí se encuentran el “más” (+) y el “menos” (-), el dar y el recibir, como en el intercambio de materia, aquí hay un intercambio de sensaciones y relaciones que están llevándose a cabo. Es lo mismo que en el nivel del inanimado, vegetativo y animado, pero ya en un nivel mental y espiritual.

Y en este nivel, se desarrolla dentro de nosotros un “sentido” del mal, la habilidad de reconocer el mal con base en una vara de medición universal: el equilibrio entre las personas, el amor mutuo, la conexión; todo esto es el bien. Y la salida de la unidad, la distancia de ella, es el mal.

Esta debe ser la base de la educación del ser humano moderno. Esto se debe esencialmente a que él no necesita nada más que esto. Esto le traerá éxito en la vida.

(139000 – De Kab.TV “Una Nueva Vida” del 10 de abril del 2014)

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La interminable lucha con el ego

Dr. Michael LaitmanEl libro, Shem MeShmuel, Parashat “Ha’azinu“: “Adam ha Rishón les dijo a todas las criaturas, ‘Vengan, inclinémonos y arrodillémonos ante el Creador; pero debido a un error, el concepto se había corrompido hasta que incluso los buenos de esa generación no tuvieron la posibilidad de unirse entre sí para servirle al Creador. Más bien, fueron individuos aislados. Y la corrección de esta comenzó en la generación de la dispersión, la cual hizo una división en la especie humana. Esto significa que la corrección comenzó con la reunión y asociación de las personas para el servicio al Creador, empezando desde Abraham, la paz esté sobre él”.

El deseo de recibir debe alcanzar la corrección y asemejarse a la característica de otorgamiento, es decir, al Creador, cuyo deseo es beneficiar a las criaturas.

El deseo de recibir será como el Creador a través de la intención. Este no puede cambiarse a sí mismo y seguir siendo un deseo de placer. Pero como resultado del proceso, todo su placer está en el otorgamiento. Él avanza en esta dirección.

La corrección comienza desde el estado desarrollado, desde la etapa avanzada de la extensión de las cuatro fases de Ohr Yashar (Luz Directa), cuando el deseo ya se siente a sí mismo, siente su recepción. Es consciente de que está recibiendo, entiende que él es lo opuesto al dador, y la sensación de esta diferencia despierta vergüenza en él.

Entonces, la corrección no comienza inmediatamente. Adam, el primer cabalista, fue aquel en quien esta se despertó. Al igual que nosotros, él hizo preguntas sobre el sentido de la vida: “¿Para qué es todo esto? ¿Por qué? ¿Cómo?”, y llegó al descubrimiento de la Luz Superior.

Los deseos eran débiles y pequeños en ese entonces, a lo cual le llamamos refinados. Y las correcciones también eran diferentes a nuestras correcciones. De hecho, el deseo de recibir no sólo creció, sino que además se dividió en muchas partes. No se trataba sólo de que la población de Babilonia no fuera grande. El número de seres humanos en el mundo nos habla de cuánto ha crecido el deseo de placer y de que necesita ser dividido, de manera que todos tengan el poder para corregir su parte.

Hubo diez generaciones entre Adam y Noé, y entre Noé y Abraham, quienes llevaron a la corrección de manera diferente, y querían añadir a este proceso a todas las personas en el mundo que todavía estaban concentradas en un área.

Como sabemos, Abraham reunió a su alrededor a todas las personas que querían unirse con él y las sacó de Babilonia.

En su mayoría, no existen diferencias significativas desde la antigüedad hasta nuestros días: no en esencia, ni en las etapas del proceso. Por supuesto, cada uno siente  su único camino a través de su Reshimo individual. Pero, en general, todas estas correcciones son llamadas el “servicio del Creador,” o el trabajo “en aras del Creador”, que nos corresponde a nosotros.

Y así, en la época de Abraham, parte de los babilonios comenzaron a separarse de los demás y se llamaban a sí mismos, Yashar El (directo al Creador), Israel, de acuerdo a su inclinación, a su meta. Cuando se unieron, ellos atravesaron varios estados de conexión en niveles más o menos fuertes, etapas del análisis, en los niveles de Abraham, Isaac y Jacob.

Después de eso, se encontraban en el bajo estado del exilio de Egipto, y sentían cómo había crecido nuevo nuevamente y los dominaba su ego, casi como había ocurrido en Babilonia. Pero ellos ya se relacionaban de forma diferente con su dominio. Querían salir de su dominio, y en ese momento casi habían desaparecido, fundiéndose tanto en éste que casi los había tragado.

Este era un peligro real, las “49 Puertas de impureza”, un estado casi sin solución. Y a pesar de todo esto, con su última energía, con la ayuda de la fuerza que había entre ellos llamada “Moisés”, tuvieron éxito en la oscuridad, bajo una sucesión de golpes, para despertar tanto “en el bien” como “en el mal”, y huir del dominio del ego, y elevarse por encima de él.

Esto es llamado el “éxodo de Egipto”, ellos se elevaron por encima del ego y se sintieron atraídos hacia el desarrollo. Sin embargo, el ego no desapareció, sino que ellos mismos lo controlaron.

Este control del ego e incluso la posibilidad de utilizarlo correctamente para el bien del otorgamiento, se llama “Torá”. El exilio de Egipto, el descenso a los abismos del narcisismo que se descubrió, en última instancia, les proporcionaron esta capacidad.

Y después de esto comenzó el período del desierto, donde ellos ajustaron el ego y lo corrigieron con otorgamiento en aras del otorgamiento, llenándolo de Jafetz Jesed (deleite en la misericordia). A pesar de no tener nada, dado que estaban en un terreno baldío, ellos pasaron de deseo en deseo y descubrían cada vez el mal y lo corregían.

La Torá nos habla de este periodo y nos explica cómo debemos corregir el ego, elevarnos por encima de él, y controlarlo. Pero este es sólo el control en el primer nivel: otorgamiento en aras del otorgamiento.

Y así, con el ascenso de Maljut a Bina, después de los “cuarenta años en el desierto”, finalmente estuvimos listos para corregir Maljut. Este ya era el nivel llamado la “entrada a la tierra de Israel”. Continuamos con las correcciones y las guerras, la conquista de la tierra, hasta que el pueblo de Israel dominó la tierra de Israel.

Pero con esta corrección no había terminado. Sólo se terminó su primera etapa, que había continuado desde Abraham hasta la construcción del Primer Templo (Beit HaMikdash). Esta fue la corrección sólo de aquellas personas que habían salido de Babilonia, una pequeña parte de la humanidad. Pero la corrección general que Adam ha Rishón había comenzado no había sido realizada.

Así que con el fin de continuar el proceso, el grupo de Abraham que se había convertido en el pueblo de Israel, tuvo que romperse y entrar en contacto, en conexión, con todo el resto de estos deseos, de estas partes de la humanidad llamadas las “setenta naciones del mundo”. Mientras tanto, ellos fueron esparcidos por todos los lugares de la Tierra; en otras palabras, de ser controlados por el ego, pasaron a todo tipo de control, crearon religiones y creencias, y despertaron diversas fuerzas que actuaban sobre ellos.

Y así, la nación de Israel no sólo tuvo que caer de su nivel, sino que además tuvo que ser esparcida entre todos los pueblos, entre todas las fuerzas, controles y métodos, para integrarse con ellos e integrarse en ellos.

La destrucción del Segundo Templo simboliza la caída final del pueblo de Israel en el odio infundado que era peor que el que había entre todas las naciones del mundo, debido a que casi perdieron la conexión entre ellos, la característica del pueblo de Israel y la pertenencia a la tierra de Israel. De hecho, sólo su orientación general, sólo su necesidad de hacer la corrección en beneficio del futuro, es lo que los mantenía juntos de alguna forma.

Después de eso, la integración con el mundo había terminado, y ahora comenzaba de nuevo el despertar. En primer lugar, el pueblo de Israel entró en la tierra de Israel. Después de esto se corrigieron a sí mismos de ser un grupo pequeño para convertirse en todas las personas que habitan en Sión, después de eso el pueblo de Israel fue dispersado por toda la Diáspora, y después fue dispersado gradualmente por el mundo entero.

Todo ocurre de manera gradual, de acuerdo al refinamiento de las vasijas, deseos, y a la integración de las Reshimot que se mantuvieron desde el momento de la ruptura. De hecho, aquí no hay nadie que sea superior y nadie que sea inferior. Esto lo vemos en lo material sólo en función de la intensidad del deseo de recibir y de las Reshimot que se despertaron dentro de él.

Ellas están bajo la influencia de la Luz que las despierta en consecuencia. Y todas las correcciones se mantienen desde la corrección de más ligera a la corrección más pesada. Así es como ocurre el desarrollo.

(138921 – De la 5° parte de la lección diaria de Cabalá del 4 de Julio del 2014, Escritos de Baal HaSulam)
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Del libro, El secreto esencial de los judíos, M. Brushtein.

La paradoja del amor

Y a pesar de todo esto, ¿qué quiso decir Abraham por las palabras: “Ama a tu prójimo como a ti mismo“?

Nosotros queremos estar convencidos de que no estamos haciendo un elefante de una mosca. Podría ser que uno no tenga que buscar alguna ley de la naturaleza. Que simplemente sea necesario seguir este principio egoísta, y todos serán felices. Que simplemente sea necesario ser más diligentes y eso es todo.

El problema es que es fundamentalmente imposible cumplir la Mitzvá (precepto) de Abraham. Era imposible entonces, cuando apareció, era imposible después de eso, y es imposible, incluso ahora. ¿Pueden convencerse ustedes mismos de que es posible?

“… Se nos ordenó: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. Las palabras “a ti mismo” nos dicen, amen a su prójimo en la misma medida en que se aman a sí mismos, no un poco menos. En otras palabras, ustedes deben satisfacer de forma constante y cuidadosa las necesidades de cada persona en la nación de Israel, no menos de lo que cuidan siempre de satisfacer sus propias necesidades. “(Del libro, Matan Torá (La entrega de la Torá)”).

¿No es esto suficiente? Bueno, entonces agreguemos otra cita de esa fuente.

“… Cuando a veces la persona no tiene más que una almohada, si ella yace sobre ésta y no se la da a su esclavo, ella no cumple “debido a que está feliz contigo”, porque yace en una almohada y el esclavo en el suelo. Y si ella no está en esta, ni se la da al esclavo, ésta también es la regla sodomita”.

Se deduce que en contra de su voluntad debe dársela a su esclavo. Y el maestro mismo encuentra yacer en el suelo.

Es difícil creer que la persona optimista pueda encontrar quién podría convencer a alguien de prepararse para llevar a cabo plenamente esta Mitzvá. Esto es especialmente cierto cuando se habla de todo un pueblo. Esto equivale a una paradoja. Por un lado, no estamos preparados para cumplir la Mitzvá “Ama a tu prójimo como a ti mismo”; mientras que, por otro lado, de alguna manera este fue el éxito para el pueblo judío. Había una vez…

(138515)

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Lección diaria de Cabalá – 07.17.14

Shamati # 68 “La conexión del hombre con las Sefirot”

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El Libro del Zóhar, extractos seleccionados, “Regocíjense en días de fiesta y no por darle al pobre”,ítem 176

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Escritos de Baal HaSulam “Paz en el mundo”

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Nuestro primer ejercicio espiritual

Dr. Michael LaitmanPregunta: ¿Cuál es el objetivo del ejercicio, (Salmos 34:15) “Apártate del mal”? ¿Cómo se desarrolla nosotros?

Respuesta: Este es nuestro primer ejercicio espiritual. De hecho todo nuestro trabajo interno es que nos alejemos del mal y hagamos el bien. “Apártate del mal” es un nivel de otorgamiento en aras del otorgamiento, Jafetz Jesed (deleite en la misericordia); y “hacer el bien”, ya es recepción en aras del otorgamiento, trabajar con las vasijas propias, con los deseos corregidos.

Mientras tanto, nos corresponde a nosotros sólo distanciarnos del mal, elevarnos por encima de nuestros deseos. Esa es la manera de aprender a conectarnos entre nosotros y de adquirir la característica de otorgamiento. Cuanto más conectados y cercanos estemos unos de otros, cada uno de nosotros y todos juntos descubrimos la característica de otorgamiento y gracias a eso estamos dispuestos a descubrir el campo de fuerza el que nos encontramos.

Este campo llena todo el espacio. Este espacio estuvo vacío anteriormente. Después de todo, hubo un Tzimtzum (restricción) y la Luz fue eliminada. ¡Pero ahora, cuando adquirimos la característica de otorgamiento, de repente descubrimos que la Luz no desapareció! La Luz está aquí, y podemos sentirla cada vez con más fuerza: al principio como Ohr Ha Nefesh, algo estático, que llena pasivamente toda la extensión de nuestras vidas, todas nuestras emociones, todas nuestras características.

Esta Luz se descubre con nuestros nuevos sentidos, que surgen de afuera de nosotros mismos. Nosotros podemos alcanzar esta sensación, no hay nada místico en ello: Esta es la naturaleza, a pesar de que es la naturaleza superior. El Creador: esta es la naturaleza. Simplemente investigamos la realidad a través de nuestros nuevos sentidos. La persona sólo debe adherirse al grupo y al Creador, y escuchar y llevar a cabo de forma precisa todos los consejos del maestro.

Pregunta: ¿Debemos responder y realizar las correcciones de esos deseos que se descubren?

Respuesta: Corrección es conexión. El deseo está roto y debe ser reconectado. ¿Cómo es posible sentir al Creador, si no es a través de la característica de otorgamiento?

La característica de otorgamiento puede adquirirse por encima de la característica de recepción. Podemos jugar sólo con estas dos características: un deseo de placer, que estaba en el invitado, y un deseo de otorgar, que estaba dentro del anfitrión: dos fuerzas, recepción y otorgamiento, la Luz y de las vasijas.

Esto es lo único que existe en la realidad. Y después de eso, se despierta la fuerza de otorgamiento dentro de la vasija. El invitado aprende qué es el otorgamiento al sentir la diferencia entre él y el anfitrión.

Mientras tanto, no estamos dispuestos a sentir en qué nos diferenciamos del anfitrión. Así que tenemos que trabajar con el entorno. Es por eso que hubo la ruptura de los deseos, para darnos la posibilidad de trabajar en la conexión entre ellos.

De hecho, el trabajo espiritual es muy simple. Sólo nos parece complicado a nosotros, y esto se debe a que estamos confundidos. Pero cuando la persona comienza a adquirir el método, no queda complejidad ni confusión en este. Por el contrario, todo es simple. Hay sólo dos parámetros: el deseo de recibir y el deseo de otorgar. Y todo lo demás ocurre y se descubre entre ellos, entre ambos. No hay nada artificial aquí.

(139293 – De la preparación para la lección diaria de Cabalá del 7 Julio del 2014)