Ay de los que piden para sí mismos

Dr. Michael LaitmanEn primer lugar, solo fue creada una vasija que se rompió en muchos pedazos, y nosotros somos esos pedazos. Los fragmentos que deben ser recogidos y luego ayudar a todas las otras piezas reunidas son llamados Israel, Yashar El (directo al Creador).

Baal HaSulam nos habla al respecto esto de una manera muy interna y emocional en su artículo, “No es una época para reunir el rebaño”, en el fruto de un sabio (Pri Jajám): En el Libro del Zóhar hay una parábola acerca de dos personas que están flotando en un barco, (ya que toda la humanidad se encuentran en un barco), y una de ellas taladró debajo de sí misma. Su amigo lo reprendió: “Por qué estás perforando”, y el tonto respondió: “¿Qué te importa? Después de todo, estoy taladrando debajo de mí mismo”, como si no ella no hiciera parte de los demás y estuviera dañándose solamente a sí misma. ¿Cómo puede entender que ella depende de todos y que todos dependen de ella si no los siente?

Todas las partes de la creación: la naturaleza inanimada, vegetativa, y animada está conectada entre sí y mantiene esta conexión por instinto, ya sea mediante el apoyo entre unos y otros o comiéndose unos a otros. Las formas por medio de las cuales ellas se conectan no hacen ninguna diferencia, sino que hay armonía entre ellas y una comunicación natural y correcta. Sin embargo, entre Israel esto no es así, y tampoco lo es entre el resto de la humanidad. No entendemos eso en este momento, y nos parece que cada uno está haciendo un agujero sólo debajo de sí mismo. Pero, de hecho, una persona puede destruir todo lo bueno en general, e incluso a causa de una persona, toda la humanidad puede descender cada vez más.

En cada generación, sentimos que estamos más y más divididos y desapegados, porque nuestro ego crece. Nosotros no nos preocupamos por los demás e incluso nos sentimos orgullosos de ser individualistas, de lo especiales que somos, y de cuán desconsiderados somos con los demás. Con ello, por supuesto, ocasionamos el deterioro general.

Este es el secreto de la oración en la sociedad: El individuo no puede diferir, sino que en realidad siempre se siente a sí mismo como parte de lo general, como parte inseparable de los engranajes de la máquina, y es imposible pedir para uno mismo, incluso si esto proviene de un deseo de deleitar al Creador, a menos que sea por el colectivo.

Al pedir ser capaz de otorgarle por sí mismo a la Creador, causa la corrupción de sí mismo y de todos los demás. Es imposible que el individuo eleve una oración, una petición, una deficiencia, aunque sea con el fin de deleitar al Creador, ya que esta es la petición equivocado, la cual no sólo es inútil sino que corrompe toda la estructura dela vasija general.

Esto significa que es imposible pedir deleitar al Creador antes de pedir que el ser capaces de deleitar al colectivo. Es sólo cuando ustedes se incorporan en todos y en los deseos del colectivo general, que pueden elevar una deficiencia y pedir.

Esto se debe a que aquel que se separa de la sociedad y pide para él individualmente, no construye sino que provoca la destrucción de su alma. La persona realmente quiere la corrección y quiere darles a todos, pero pide para sí misma de forma individual. Ella no pide para sí misma en contraste con los demás, sino que en realidad quiere ayudarles y servirles a los demás. Sin embargo, mientras ella sienta que es una parte y no el colectivo general, la fusión entre ellos, su oración no es válida y es incluso perjudicial para su alma.

Es sólo por medio de la incorporación plena en la sociedad, cuando no hay ninguna diferencia entre ella y el colectivo, que puede elevar una oración al Creador. Esto es claro puesto que la Luz superior que llena al colectivo general es el Creador,  por lo tanto ustedes no pueden estar en contacto con Él si no se incorporan en la sociedad al desaparecer en ella.

Esta es la razón por la cual aquel que es orgulloso, dice el Creador, no puede morar Conmigo en el mismo lugar. Por qué sentirse orgullosos de no poder ser una excepción sin estar investidos en el orgullo. El Creador dice que cualquier persona que se enorgullezca no puede morar con Él en el mismo lugar, y ay de aquel que provoque la destrucción de su alma.

Si son diferentes a los demás de alguna manera, ya se encuentran en un estado de destrucción, y, si elevan una plegaria al Creador desde el estado en el que se sienten diferente de los demás, a pesar de que deseen incorporarse en el mundo entero, ustedes provocan la destrucción a través de eso. Todas las peticiones pueden ser sólo por la medio de la incorporación. Incluso si yo pido, “Ayúdame a incorporarme en todos”, e también es orgullo y una oración del individuo. Nosotros podemos orarle al Creador sólo por la sociedad donde quiera que estemos y en cualquier estado en que estamos.

Además, durante el trabajo, cuando la persona ora individualmente, ella se aparta de mala gana del colectivo y destruye su alma. Por lo tanto, ningún individuo de los hijos de Israel debe despertar y exigir nada para sí mismo, puesto que a ningún individuo le falta nada, dado que ellos mismos no deben sentirse como individuos. Los “hijos de Israel” son la sociedad en la que nadie se siente a sí mismo, sino sólo al colectivo general en su conjunto.

Por lo tanto, existe la oración de muchos, la oración del público, dado que sólo existe un alma, y no existe un yo o los demás, y este es su poder para salir con mano fuerte de Egipto, donde todos se siente como uno pidiendo salir.

Cada persona debe reunir todo su poder en la sociedad de Israel como un todo, en todas las súplicas al Creador, en oración y en el trabajo, y ella misma debe incluirse en la raíz de Israel, entonces todos los rebaños beberán del pozo, de una fuente, ya que uno recibe del Único. Esto se debe a que el límite anterior que había en la sensación de la persona será eliminado de todas las almas de Israel, tanto las que están por debajo como las que están por encima de ella, tanto en la purificación como en la consecución de Aviut (espesor), y el colectivo de santidad será ampliado grandemente, incluso hasta las partes que antes no pertenecían a Israel y ahora están conectadas a su unidad. Esto se debe a que la Luz se revela desde el Jazé (pecho) hacia abajo donde había previamente vasijas de recepción que no podían conectarse en una sola, en otorgamiento que es el atributo de las vasijas del Jazé (pecho) hacia arriba. Es así porque esta es la naturaleza de la Luz general que habita en el individuo ha sido anulada con respecto a la persona y ella no se siente a sí misma. Esto significa que el hombre se incorpora en el Israel general y deja de sentir su individualidad.

Por lo tanto, no hay nada en lo que podamos involucrarnos, sino en el aprendizaje y la enseñanza para que los demás alcancen el concepto de Israel. Este es el estado al que debe llegar el ser creado con el fin de acercarse a la adhesión con el Creador, con la meta de la creación.

(139276)
De la preparación para la lección diaria de Cabalá del 7/10/14

 

Duscusión / Compartir Retroalimentación / Haz una pregunta