Chispas de las cenizas

Dr. Michael LaitmanBaal HaSulam, “El amor por el Creador y el amor por los seres creados”: Ahora podemos responder a la pregunta, “¿Por qué la Torá fue dada a la nación de Israel sin la participación de todas las naciones del mundo?”.

En consecuencia, debido a su mérito ancestral Israel tuvo éxito, y se desarrolló durante más de 400 años, se calificó y se condenó a sí misma a una balanza de mérito. Todos y cada uno de los miembros de la nación acordaron amar a su prójimo. Al ser una nación pequeña y única entre las setenta grandes naciones, en la que hay cientos de gentiles o más por cada uno de Israel, cuando ellos tomaron sobre sí mismos el amar a su prójimo, la Torá fue dada entonces específicamente para calificar a la nación de Israel.

Por lo tanto, no se trata en absoluto de alguna “condición específica”. Se trata de la misma vasija espiritual que se desarrolló como resultado de las cuatro fases de la Luz Directa (HaVaYaH). Más tarde, fue procesada en cada uno de los 125 pasos en cinco mundos y luego rota en numerosas partículas.

Los pedazos rotos se revelaron en la antigua Babilonia, pero en ese momento sólo una pequeña parte de los babilonios (los que tenía deseos y propiedades rotos) lograron despertar a la auto corrección. Esto ocurrió bajo la influencia de una pequeña Luz alcanzada y traída a ellos por Abraham. Sólo las vasijas babilónicas más puras, deseos, lograron adherirse a ellos. ¿Por qué? Sucedió porque los deseos carecían de la profundidad, Aviut.

Cinco mil seguidores salieron de Babilonia junto con Abraham. Ellos comenzaron a mezclarse entre sí y esta interacción generó una nueva etapa de desarrollo, un nuevo grosor de los deseos que se produjo durante el exilio de Egipto.

En ese momento, ellos adquirieron un enorme deseo de corrección. Durante los tiempos de Babilonia, era suficiente con el hecho de salir, pero luego tuvieron que elevarse por encima de las cuatro nuevas capas que fueron personificadas por los cuatrocientos años de exilio. Para ello necesitaban más Luz.

Faraón acercó a los hijos de Israel al Creador, porque la enorme profundidad de los deseos recibidos de él requería de la Luz Retornante.

Aquí fue cuando a los hijos de Israel se les concedió la Torá, la metodología de la corrección. El sencillo sistema previo de mantener las conexiones fue reemplazado por un nuevo tipo de trabajo que involucró ascensos y descensos. Este trabajo se basaba en el autoanálisis constante y en un nuevo tipo de vasijas gruesas que fueron adquiridas durante el exilio en el Reino de Faraón.

Más tarde, los hijos de Israel alcanzaron la corrección que corresponde al nivel del primer templo seguido por la posterior destrucción y ruptura.

Hoy, después del exilio y el colapso, surgen de nuevo las mismas vasijas. Estas vasijas todavía contienen las chispas de las etapas anteriores. La Luz viene y nos eleva a través de los méritos de nuestros antepasados.

Esto explica el por qué todos se sienten atraídos hacia la meta de la creación llamada Israel (es decir, directamente hacia el Creador (Yashar El). Estas personas deben darse cuenta que tienen el deber de atraer la Luz para el mundo entero. Si esto sucede, todas las 70 naciones recibirán la Luz a través de su unidad y se elevarán al nivel previo de unidad en el que la humanidad estaba antes de la ruptura: aquel que todos tenemos que alcanzar.

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De la 4° parte de la lección diaria de Cabalá del 7/9/14, Escritos de Baal HaSulam

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